Estigmatizado. Así está el lunes nuestro de cada semana. Por más que digan que el sábado y el domingo son para recargar las pilas, ¿a quién no le cuesta arrancar la tarea cuando alguien exclama ¡es lunes!? Más difícil es transitar el resto de la semana cuando nos enteramos de que los taxistas piden un incremento en las tarifas del 100%, aunque los ediles les darán menos. También resulta cuesta arriba cuando van cayendo las hojas del calendario y se acercan las vacaciones, pero la Presidenta dice que no hay cepo cambiario; y siguen las restricciones para comprar dólares.
Tal vez haya que aprender -un poco más- de nuestros adultos mayores que, además de no tener pereza para levantarse temprano cada día, nos transmiten que a las cosas hay que decirlas de frente, sobre todo cuando se lucha por los intereses. Esa no es sólo una impronta para los lunes. También para el martes, el miércoles...







