Se duerme de parado y hasta cuando maneja

Sus amigos creen que Juan Carlos Alurralde vive con modorra porque trasnocha. Pero no es así: sufre apnea obstructiva del sueño.

DEBE BAJAR 50 KILOS. Juan Carlos inició el tratamiento para la apnea. Comenzará a dormir con máscara con oxígeno para evitar infarto o ACV. DEBE BAJAR 50 KILOS. Juan Carlos inició el tratamiento para la apnea. Comenzará a dormir con máscara con oxígeno para evitar infarto o ACV.
María Ester Véliz
Por María Ester Véliz 26 Septiembre 2012

"¡Eh... Chango... Despertate! ¿Que salís de joda todas las noches...? Dejá de empinar el codo... Te dormís a cada rato en cualquier parte... ¡Qué vagancia, hermano!" El electricista Juan Carlos Alurralde, (47 años) ya está acostumbrado a las chanzas de sus compañeros de trabajo y no sabe cómo convencerlos de que no es un trasnochador empedernido. "Créanme: no sé qué me pasa, por qué vivo cansado si me acuesto temprano, duermo toda la noche y a las 6.30 o 7 ya estoy en pie...", les explicó a sus pares el día que dejó a uno de ellos varado en las alturas mientras colocaba unos cables del tendido eléctrico. "Me clavé y me caí mientras le estaba sosteniendo la escalera tijera", revela. La anécdota -que el propio protagonista contó en su visita a LA GACETA con gran sentido del humor- puede parecer graciosa. Pero no lo es.

El médico Jorge Alejandro Ávila -jefe de la Unidad de Cuidados Intermedios Respiratorios del Hospital Padilla, director del Centro de Enfermedades del Sueño y médico de Alurralde- le dio nombre y apellido al problema de su paciente. "Sufre el síndrome de apnea obstructiva del sueño en grado severo -explicó-. Es un trastorno respiratorio común en los adultos que roncan o que sufren sobrepeso, obesidad o problemas respiratorios".

Alurralde aceptó contar su historia a nuestro diario, aunque en realidad fue su esposa, la enfermera Nancy Ibáñez, la que habló por él y no paró de tocarlo y de pellizcarlo.

- ¿Pensás que se va a dormir?

- ¡Por supuesto! Nadie se da cuenta, pero yo sí: primero hace un pequeño soplido y al instante se duerme. Empieza a roncar fuerte y se despierta asustado en forma intermitente...

- ¿Cómo son sus noches...?

Publicidad

- Él se duerme y al día siguiente no se acuerda nada o muy poco de lo que le sucede. Yo sufro las consecuencias. No descanso bien. Se despierta cada 20 o 25 minutos por falta de oxígeno. Lo hago sentar en la cama para que respire profundamente y al menor descuido se duerme y se va de cabeza al piso o intenta pararse y choca con el placard o la pared ¡Pesa 130 kilos! Me cuesta ayudarlo...

- ¿Alguna vez sufrió alguna fractura o golpe grave?

- Él, jamás. Yo amanezco molida... (se ríe). Una vez me despertó a los manotazos, me levantó de un brazo y me tiró al piso. "Perdoname, perdoname...", me dijo y siguió roncando (vuelve a reírse). Debe haber estado soñando. Antes trabajaba de noche en una empresa de seguridad y aprendió las técnicas de defensa personal. La apnea lo obligó a dejar ese oficio, pero cuando sueña me agarra a mí (contó a las carcajadas).

Juan Carlos parecía seguir la conversación mientras sostenía su cara con la mano del brazo que apoyaba en el sillón. No había sido así. "¡Vamos, vamos Gordito! No te duermás", lo despabila Nancy.

- ¡Buenas! ¡Qué tal, amigo...! (saludó el fotógrafo). Juan Carlos abrió los ojos y apenas pudo esbozar una sonrisa. La somnolencia lo vencía.

Para graficar qué les pasa durante el día a las personas con apnea del sueño, Nancy destacó hechos importantes y riesgosos que le ocurrieron a su marido. No obstante, los narró con mucha gracia. Un día la llamaron al trabajo (es enfermera del Padilla) y le dijeron que Juan Carlos se había caído de la moto en Mitre e Italia. Pensó lo peor y partió en la ambulancia. Lo encontró con la cara ensangrentada. La vecina de la zona que la había llamado le contó el episodio: "venía bien y de golpe se desplomó en el pavimento. Pensé que se había desvanecido mientras manejaba. Parece que no fue así. En un santiamén se paró, se sacudió la ropa y se subió en la moto. Le dije que no siguiera manejando porque tenía la cabeza lastimada...". Nancy la escuchó y después se dirigió a su esposo: "¿qué te pasó Gordito?", y Juan Carlos le respondió: "Parece que me dormí..." Lo subió a la ambulancia y lo llevó al hospital.

Nancy no lo deja andar solo en el auto. Un día volvían del supermercado y pararon en un semáforo. Ella se agachó a buscar algo y cuando lo miró ya se había dormido y el semáforo estaba en verde. Otra vez se puso a arreglar el motor del auto en la calle. Al rato los vecinos llamaron alarmados a Nancy porque Juan Carlos no respondía. "Salí corriendo y lo vi tirado debajo del vehículo. Me agaché y empecé a zamarrearlo despacio para que no se golpeara contra el motor... Se había quedado frito y los vecinos creían que se había infartado", relató.

Comentarios