Cartas de lectores

11 Septiembre 2012

DÍA DEL MAESTRO (I)

Cada vez que pienso en aquella maestra mía, pienso en su abnegación y entrega. Con sus lecciones pretendía siempre mejorar a sus alumnos, haciéndose hostil a veces, pero hostil como un papá, aunque pocos entendían que en esa hostilidad estaba regalándonos armas en pro de una integridad. Mi maestra diariamente transmitía amor e instrucción, utilizando siempre algún recurso para que atendiéramos la clase con alegría, ya que nuestra corta edad no nos permitía: Queríamos jugar a cada instante, por eso no la entendíamos. ¡Cómo esperan los mayores que actúe un grupo de chiquilines de entre 6 y 10 años! Maestra mía, te recuerdo y te deseo vida eterna, anhelando siempre verte por las calles de mi barrio, remontarme a esos años del niño que siempre juega y recordarme en mi banco en esos días de aula. ¡Qué no daría yo por revivir una clase!, verme otra vez niño, admirar tu altruismo, ser un chico responsable, escucharte concentrado, entender esas lecciones que -por jugar- no entendía. Maestra mía, sé que en pleno te brindaste, yo jamás te olvidaré y es por eso que deseo en tu día saludarte, mostrarte mi agradecimiento, reconociendo así lo mucho que me entregaste.

José Luis Gallucci
12 de Octubre 766
San Miguel de Tucumán

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DÍA DEL MAESTRO (II)

En el Día del Maestro es justo recordar a Francisco Isauro Arancibia, acribillado por la dictadura en la sede de ATEP, donde dormía en una modesta habitación, tan modesta como él. No se convirtió en terrateniente, no tenía 4 x 4 ni mansiones, no declaraba un patrimonio de millones de pesos, no desmontaba bosques nativos, no les adjudicaba millonarias obras públicas a parientes y amigos, pero ofrendó su vida por sus compañeros. Es de los que se merecen el bronce. A los otros, el barro les queda grande.

Ramón Eudal
reu.dal9@hotmail.com.ar

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MOTOARREBATADORES (I)

La carta de María José Macián (10/9) tocó las fibras mas íntimas de mi ser. Le mando mis más sinceras felicitaciones por el contenido de su carta, que muestra la cruda realidad que vivimos los ciudadanos en la calle. Quien más puede comprender esta realidad es el que la vivió, y yo lamentablemente ya la viví cinco veces. Trabajan con total impunidad, sabiendo que si los atrapan estarán cinco minutos presos y luego a seguir "trabajando". Si realmente les dieran un castigo como se merecen, estoy segura de que se cuidarían mucho de hacerlo. Creo que el castigo más grande sería mandarlos a trabajar, porque como están todo el día de vagos tienen tiempo para maquinar las maldades que hacen. Es muy triste vivir tan desamparados, vivir con miedo, temer permanentemente por nuestros seres queridos. ¿Las personas que se les paga para que nos cuiden, qué hacen? Si son ineptos, ¿por qué no ponen gente capacitada? Se puede, todo se puede cuando se pone voluntad. Piensen que a cualquiera le puede pasar. No esperemos que sea demasiado tarde.

Ana María Ramos
aniramos2@hotmail.com


MOTOARREBATADORES (II)

Estimada María José Macián (carta del 10/9): A mi mujer y a dos de mis hijas, que fueron atacadas y golpeadas por estas porquerías humanas -con respeto de los humanos-, les quedó el terror de escuchar una motocicleta acelerar. No sé cuál es la solución, pero no pasa por el policía de guardia, sino por una acción de nuestro querido Gobierno, de los legisladores y de la Justicia. Que simplemente actúe con justicia pero a nuestro favor, no de esas porquerías humanas.

José María Giotto
ghiottoseguros@arnet.com.ar


ACCIDENTES

Respecto de la tragedia acontecida en avenida Presidente Perón el 1/9, caben estas reflexiones: lo único que no tiene remedio y es irreversible en esta vida es la muerte. Pues bien -y como padre de un hijo de 19 años-, ¿se pudo haber evitado este mortal desenlace? ¿Qué hacen en otros lugares para intentar que no ocurran estos siniestros? En Estados Unidos por ejemplo, desde hace muchos años que, sin excepción, en calles, rutas, etcétera, están estratégicamente colocados carteles indicadores que expresan "Abróchese el cinturón, es la ley". Y la gente sabe muy bien que si no cumple con esta imposición de orden público, será severamente penada. Así es que en tan sólo unos días de manejar un auto en ese país, el ajuste del cinturón de seguridad para mí pasó a ser "automático", incluso antes de encender el motor. Lo mismo ocurre con el exceso de velocidad: las indicaciones son inequívocas en cuanto a los límites que se deben cumplir tanto en calles como en avenidas o autopistas. Y quien no cumple dichos imperativos es, sin excepción, severamente multado y/o hasta es privado de su licencia de conducir durante un tiempo. Conclusión: allí la gente respeta las normas de tránsito porque sabe muy bien que será sancionada con todo el rigor de la ley en caso de incumplirlas. ¿Sería posible que en lo atinente a faltas y contravenciones de tránsito se aplicara aquí tolerancia cero para los infractores? Aplicar severas multas ¿provocaría un efecto contagio entre los habitantes el saber cuáles serían las seguras consecuencias de cometer, por ejemplo, una falta tan grave y peligrosa como el exceso de velocidad? ¿Resultaría una "medicina preventiva" este tipo de política?

Rodolfo Sosa
Maipú 70, piso 7°
San Miguel de Tucumán


ENTRAÑABLE FAMAILLENSE

Los hombres de un valor desacostumbrado que gustan penetrar en el fondo de las cosas y saben ver en el otro a un hermano son seres que lamentablemente se van haciendo cada vez más raros. Tal es el caso de un entrañable famaillense que desde su inclaudicable fe dejó este mundo, el pasado el miércoles cinco. Válido es inferir que enterados de su partida, lapachos y naranjos en flor envolvieron sus perfumes en lágrimas y él, Pedro Barrientos habló con ellos como siempre supo hacerlo con todos los que tuvimos la suerte de conocerlo. Es que nuestro querido Pedro era uno de esos hombres que cada vez son más escasos en medio de un mundo en el que el amor desinteresado por las cosas más altas y más inútiles se va perdiendo. En medio de un cortejo de copias y de falsedades, Pedrito, como lo llamaban sus amigos, resultaba un personaje extraordinariamente poético. Era un ser que vivía para el pensamiento, para la cultura; era un hombre sin rencor, sin malediscencia, sin apetencia de honores ni bienes materiales; anhelante tan sólo de conocer y amar más. Era un hombre que transitaba por el mundo desde una inclaudicable fe en Dios en busca de libros y hermanos. Maravillosamente sensible a la amistad. Recordé al amigo que me ayudaba a traducir a griegos y latinos, volví a escuchar su voz cálida y paciente, volví al amante del fútbol, al dependiente de Casa García, al ex seminarista que eligió ser jefe de familia, al esposo y padre ejemplar, al hombre orgulloso de los suyos, al que hablaba siempre de sus hijos y de su hermano sacerdote en Angola, y al fin volví a ver su mirada expectante y tímida al confiarme los originales de sus libro "Famaillá en el recuerdo", que entiendo está próximo a salir, un texto rico en sentimientos, crónicas, historias. Cuando visité su sepultura y paseé por la calle que lleva su nombre, acto de enorme justicia que le fue otorgado en vida por el intendente de Famaillá, Enrique Orellana, repetí en voz alta su concepto sobre la muerte inscripto en su obra: "Jesucristo nos ha enseñado que morir es vivir de otra manera". Amigo del alma, hasta cada amanecer, hasta cada primavera, hasta cada Eucaristía.

Honoria Zelaya de Nader
hznader@gmail.com


LA EXPO

Comenzó nuevamente la Expo, y como todos los años expositores y mucho público tucumano participan de la muestra que evidentemente es muy positiva para Tucumán. Pero muchos también vemos con fastidio acercarse este evento, especialmente los que vivimos hacia el norte de la Rural por camino del Perú, puesto que se nos corta el único acceso directo que tenemos a nuestras casas. Hay que hacer cuatro viajes al día por un desvío que parece Sarajevo en la guerra de los Balcanes. Mayúsculo contratiempo lo tienen quienes van desde Yerba Buena a Villa Carmela o Tafí Viejo puesto que no tienen otro camino. Todo el año esperamos ver trabajos que solucionen este problema pero llega la Exposición y otra vez "el cuello de botella". Es de esperar que las máximas autoridades prevean este inconveniente en un Tucumán que crece, buscando nuevas vías desde Yerba Buena y Capital para que el tener una Expo sea un progreso y orgullo para todos.

Ernesto Madrid
santo-toribio@hotmail.com


TRACCIÓN A SANGRE

Frente a la escuela Alberto García Hamilton, en Córdoba y Patricias Argentinas, a lo largo de toda una cuadra (recientemente pavimentada) cada dos o tres días enormes camiones y equipos de topadoras se utilizan para cargar la basura arrojada allí por los carros de tracción a sangre. Es muy cara esta tarea y además no tiene fin. Sería mucho mejor pagarles a los dueños de los carros para que no trabajaran, ya que su "trabajo" consiste en la creación de los basurales urbanos, en un aumento del peligro en el tránsito (son manejados por niños); en el maltrato a los pobres caballos que los tiran. Muchas veces nos hemos referido al problema que plantea la circulación de carros de tracción a sangre por la ciudad. Las autoridades municipales que les exigen a los automovilistas el cumplimiento de las normas y les aplican multas y cepos cuando estacionan mal (lo que es correcto). Pero consideran que estos carritos son invisibles; he visto a policías de tránsito que controlaban vehículos en las avenidas, dejar pasar sin mirar los carros en cuestión. Los problemas que ocasionan a la ciudad y a sus habitantes estos vehículos son múltiples: 1) Creación de basurales urbanos en cualquier calle (recogen basura en "A" y la arrojan en "B"). 2) Circulan sin respetar ninguna norma de tránsito, se los ha visto ir contramano por las avenidas. 3) Muchas veces son conducidos por niños. 4) Extrema crueldad con los animales. 5) Van "regando basura" a medida que avanzan. Pedimos que el municipio se haga cargo de este problema y que los ciudadanos no utilicen estos "servicios" para resolver su problema (al sacar la basura de su casa Ud. la está enviando a la calle, a cualquier esquina de la ciudad.) Usted, ciudadano, que contrata los carritos es parte del problema.

Franco Eugenio Nanni
franco1618@yahoo.com


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