BAJO LA LLUVIA. La pelota mojada complicó el juego de Lawn Tennis, que no obstante jamás se dio por vencido. LA GACETA / FOTOS DE JORGE OLMOS SGROSSO
Para llegar a la felicidad hay muchos caminos. Algunos son largos y espinosos, y otros te llevan de la tristeza al éxtasis en apenas un instante. Fue uno de estos últimos el que sacó a Lawn Tennis de las tinieblas y lo transportó a los más alto del Regional "100 años LA GACETA". El elenco del parque 9 de Julio derrotó a Cardenales en un final hollywoodense y se consagró campeón por segundo año consecutivo, y por cuarta vez en cinco años.
Golpeado por la ausencia obligada de dos de sus figuras, pero con la audacia de aquel que tiene una oportunidad que no esperaba, Lawn Tennis salió a luchar contra su reflejo en un ambiente claro de final: feroz lucha de forwards y poco despliegue hacia los tres cuartos, algo que ya se había visto en el anterior duelo entre ambos.
Ante la dificultad de pasar la línea de 22 rival, ambos aprovecharon cada infracción rival para sumar a través de la H. Pero luego apareció la lluvia para romper el equilibrio y mojar los planes de Lawn Tennis: más ducho en el arte de esperar el error ajeno, "nales" sacó provecho de las imprecisiones de manejo causadas por una pelota convertida en jabón. La diferencia en el parcial fue mínima (13-12), como se esperaba.
La cuestión fue después. Una serie de penales dejó a Cardenales rasguñando el título, pero un lapsus de desconcentración lo sacó de sus ensoñaciones y lo devolvió a una realidad demoledora: Lawn Tennis, que a cinco minutos del final veía desconsolado cómo se le iba el partido, había pasado al frente con un try nacido de su única jugada elaborada. Pese a que la ventaja era de sólo un tanto, en un encuentro tan cerrado y a prácticamente nada de la corneta parecía que todo había terminado.
Pero no, porque aún habría tiempo para que Cardenales robara la corona por un momento, cuando a falta de un minuto, un penal lo devolvió a la cima. Sin embargo, el sueño que construyó durante meses se derrumbó en segundos cuando el pibe Rez Masud quedó frente a los palos y no lo perdonó.
Final feliz
En el primer partido de la doble jornada en Marcos Paz, Tucumán Rugby derrotó a Universitario 41 a 31 y ocupó el tercer puesto de la Copa de Oro. Fue el último partido en torneo locales de Diego Mas, que se fue ovacionado.
En el primer partido de la doble jornada en Marcos Paz, Tucumán Rugby derrotó a Universitario 41 a 31 y ocupó el tercer puesto de la Copa de Oro. Fue el último partido en torneo locales de Diego Mas, que se fue ovacionado.








