26 Agosto 2012 Seguir en 
DAMASCO.- La aviación siria bombardeó varios barrios de la ciudad de Aleppo, donde la violencia se intensifica, mientras que el nuevo mediador internacional para Siria, Lakhdar Brahimi, declaró estar alarmado ante su difícil misión. Tras la expiración el pasado domingo del mandato de la misión de observadores de la ONU, su jefe, el general Babacar Gaye, dejó ayer Damasco. La misión, encargada desde abril de implementar el plan del cese del fuego, que nunca fue aplicado, tuvo que interrumpir sus patrullas en junio a causa de la intensificación de la violencia.
Al inicio de la reunión con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el nuevo mediador de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria declaró que está "asustado" por su misión.
"Cuando usted me llamó, me sentí honrado, orgulloso, conmovido y asustado. Todavía estoy en ese espíritu", admitió Brahimi ante Ban, y una reunión con embajadores de la ONU. Ban indicó que Brahimi tendrá por "tarea esencial aportar la paz a Siria, la estabilidad y la promoción de los derechos humanos". Brahimi, que había sido criticado por la oposición siria por no exhortar al presidente Bashar al Asad a partir, aseguró también que el pueblo será su prioridad.
Desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Al Asad, en marzo de 2011, la violencia dejó más de 25.000 muertos, en su mayoría civiles, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, y provocaron la huida de más de 200.000 sirios hacia países vecinos.
Hasta ahora, no se perfila ninguna solución al conflicto, la comunidad internacional sigue dividida. Por un lado están los Occidentales, que reclaman la salida de Al Asad. Por el otro, Rusia, China e Irán, que instan al gobierno y a la oposición a dialogar.
Los combates en Aleppo, capital económica del país, destruida luego de más de un mes de enfrentamientos entre el régimen y los rebeldes, se intensifican.
En el centro de esta metrópolis, "la mayoría de la población huyó", afirmó un rebelde. "Intentamos ayudar a los que siguen aquí: todos nos apoyan", aseguró. Según un censo de 2007, tenía una población de unos 4,4 millones de habitantes, lo que la convierte en la segunda ciudad después de Damasco. Es una de las más antiguas de la región, conocida en la antigüedad como Khalpe, Beroea para los antiguos griegos, y Halep para los turcos.
La aviación bombardeó varios barrios controlados por los rebeldes. Otras zonas hostiles al régimen eran atacadas, como la ciudad de Deraa, la cuna de la rebelión en el sur, localidades de la provincia de Idleb (noroeste) y de Hama (centro).
En un signo de que el conflicto se recrudece, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó que al menos 4.000 personas murieron y unos 200 cuerpos no identificados han sido hallados en los últimos días. Pero, a pesar del recrudecimiento de la violencia, miles de sirios salieron el viernes a las calles a manifestar contra el régimen y también contra el inmovilismo de la comunidad internacional. "¡El mundo nos da asco!" gritaban en Deraa.
El Consejo Nacional Sirio, principal coalición de la oposición, dijo el viernes que la situación de Homs (centro), "asediada desde hace 80 días" era dramática. Y la oposición al régimen pide que esta zona, siguiendo el modelo de la instaurada en Libia durante la revuelta que derrocó al líder libio Muamar Gadafi, sea establecida principalmente en el norte, limítrofe con Turquía. (DPA-AFP)
Al inicio de la reunión con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el nuevo mediador de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria declaró que está "asustado" por su misión.
"Cuando usted me llamó, me sentí honrado, orgulloso, conmovido y asustado. Todavía estoy en ese espíritu", admitió Brahimi ante Ban, y una reunión con embajadores de la ONU. Ban indicó que Brahimi tendrá por "tarea esencial aportar la paz a Siria, la estabilidad y la promoción de los derechos humanos". Brahimi, que había sido criticado por la oposición siria por no exhortar al presidente Bashar al Asad a partir, aseguró también que el pueblo será su prioridad.
Desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Al Asad, en marzo de 2011, la violencia dejó más de 25.000 muertos, en su mayoría civiles, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, y provocaron la huida de más de 200.000 sirios hacia países vecinos.
Hasta ahora, no se perfila ninguna solución al conflicto, la comunidad internacional sigue dividida. Por un lado están los Occidentales, que reclaman la salida de Al Asad. Por el otro, Rusia, China e Irán, que instan al gobierno y a la oposición a dialogar.
Los combates en Aleppo, capital económica del país, destruida luego de más de un mes de enfrentamientos entre el régimen y los rebeldes, se intensifican.
En el centro de esta metrópolis, "la mayoría de la población huyó", afirmó un rebelde. "Intentamos ayudar a los que siguen aquí: todos nos apoyan", aseguró. Según un censo de 2007, tenía una población de unos 4,4 millones de habitantes, lo que la convierte en la segunda ciudad después de Damasco. Es una de las más antiguas de la región, conocida en la antigüedad como Khalpe, Beroea para los antiguos griegos, y Halep para los turcos.
La aviación bombardeó varios barrios controlados por los rebeldes. Otras zonas hostiles al régimen eran atacadas, como la ciudad de Deraa, la cuna de la rebelión en el sur, localidades de la provincia de Idleb (noroeste) y de Hama (centro).
En un signo de que el conflicto se recrudece, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó que al menos 4.000 personas murieron y unos 200 cuerpos no identificados han sido hallados en los últimos días. Pero, a pesar del recrudecimiento de la violencia, miles de sirios salieron el viernes a las calles a manifestar contra el régimen y también contra el inmovilismo de la comunidad internacional. "¡El mundo nos da asco!" gritaban en Deraa.
El Consejo Nacional Sirio, principal coalición de la oposición, dijo el viernes que la situación de Homs (centro), "asediada desde hace 80 días" era dramática. Y la oposición al régimen pide que esta zona, siguiendo el modelo de la instaurada en Libia durante la revuelta que derrocó al líder libio Muamar Gadafi, sea establecida principalmente en el norte, limítrofe con Turquía. (DPA-AFP)







