11 Agosto 2012 Seguir en 
"Del éxtasis a la agonía / oscila nuestro historial. / Podemos ser lo mejor, o también lo peor, / con la misma facilidad". Así, como lo relata la canción de Bersuit Vergarabat, se vivió el día en la redacción de LA GACETA. Lo mismo ocurrió en cualquier rincón del país donde se haya estado pendiente de la actuación de los deportistas argentinos en los Juegos Olímpicos. Aunque el medallero diga que el país está en el puesto 37 entre más de 200 naciones, hubo quienes se mofaron de la derrota de Las Leonas, o de la Generación Dorada que pasa a retiro, al mismo tiempo que otros tantos celebraron lo conseguido, aunque no sea de oro. La pelea de Sebastián Crismanich, a quien pocos conocían pero dio la gran alegría olímpica, puso a todos a hablar de taekwondo como si supieran, hasta el límite del absurdo. Como sea, fue un día de emociones, sudor y lágrimas. La argentinidad al palo...







