La UNT busca recursos para su "patrimonio verde"

Puertas adentro de la universidad se analiza un proyecto para replantear el manejo del Parque Sierra de San Javier. Según afirman, no se considera cerrarlo al público, sino especificar detalladamente las actividades que podrán realizarse, y los horarios y las áreas en que estas se llevarán a cabo. Se instalarán casillas para incrementar la seguridad.

PRO NATURALEZA. El secretario de Bienestar Universitario dijo que evalúan promover actividades al aire libre a desarrollar en el parque Sierra de San Javier. LA GACETA / ARCHIVO
PRO NATURALEZA. El secretario de Bienestar Universitario dijo que evalúan promover actividades al aire libre a desarrollar en el parque Sierra de San Javier. LA GACETA / ARCHIVO
Cuando se piensa en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) siempre aparecen edificios, aulas, docentes y estudiantes en las imágenes mentales. Casi nunca nuestros pensamientos se pintan de verde. Sin embargo, la Casa de Juan B. Terán cuenta con unos 150 millones de metros cuadrados (m²) de naturaleza casi totalmente libre de cemento. Para terminar de dimensionar el "patrimonio verde" que posee la UNT, téngase en cuenta que las facultades, las escuelas experimentales y demás dependencias -su planta física- ocupan poco más de 200.000 m², según el sitio web oficial www.unt.edu.ar.

Parte de este espacio plagado de verde cobró prensa esta semana, cuando se conoció que los guardaparques de la UNT habían desactivado un intento de usurpación en áreas de la Reserva de Horco Molle y del Parque Sierra de San Javier (PSSJ). La mayor superficie universitaria natural corresponde, precisamente, a este espacio. "Se trata de 14.100 hectáreas, que equivalen a un perímetro de 73 kilómetros", dijo el secretario de Bienestar Universitario, Mauricio Argiró.

Según José Segura -miembro del cuerpo de guardaparques que elaboró un proyecto de planificación y de organización del PSSJ-, a fines de 1948, el entonces presidente, Juan Domingo Perón, expropió estas tierras en beneficio de la UNT, para que se ejecute allí el proyecto de ciudad universitaria. "La iniciativa amparaba la edificación de dos ciudades, una en San Javier y otra en Horco Molle, conectadas por el funicular. Se trataba de una excelente idea, porque habría sido el centro de investigación más grande de Sudamérica. Lamentablemente, todo esto fue abortado por el golpe de Estado de 1955", precisó Argiró.

El reciente intento de ocupación de tierras dio nuevos bríos a un proyecto de modificación del manejo del parque, que ya se venía analizando puertas adentro de la casa de altos estudios. "Junto a los diversos actores que hacen al parque estamos planeando una estrategia para que la gente que concurra allí lo haga bajo ciertas reglas. Es decir, queremos establecer cuál será el sistema de uso del parque", indicó el funcionario.

Aclaró que no contemplan la posibilidad de cerrarlo. "Tanto el rector (Juan Alberto Cerisola), como el resto de las autoridades y como los trabajadores del parque creemos que debe ser disfrutado por la gente. Pero consideramos que debe ser aprovechado en determinada medida y en ciertos lugares; si no, si permitimos que se haga cualquier cosa en cualquier lugar, se pierde el concepto de reserva", añadió. El plan incluye un pedido de presupuesto extra a la Nación. "En la actualidad, no contamos con un ítem presupuestario específico para el PSSJ, más allá del sueldo a los trabajadores. Queremos trabajar con la Administración de Parques Nacionales aunque el PSSJ no revista esta categoría, para ver si nos puede destinar presupuesto para preservarlo", señaló.

Detalló que pretenden dotar de mayor presupuesto al parque con los objetivos de volver aun más eficiente el trabajo de los guardaparques y de que se retroalimente el conocimiento que genera la UNT. "Para que el parque le devuelva algo a la universidad; pero no en términos económicos, sino en cuanto a conocimiento. Queremos que crezca la investigación que se desarrolla en el parque, y que el resultado de esas investigaciones sean publicadas y difundidas por la UNT, que sus profesionales lo utilicen", precisó.

Argiró puntualizó que la preservación no implica sólo incrementar los monitoreos para evitar usurpaciones. En especial, advirtió que se apunta al correcto uso del parque: "ya lo estamos haciendo. Por ejemplo, con los que organizan competencias de ciclismo coordinamos recorridos, pautas de seguridad y que todo se restituya al estado anterior; y lo han cumplido. Queremos incorporar actividades al aire libre, porque quien las practica se compromete más con la naturaleza. Y esto implica determinar los lugares permitidos para esto".

Esquema de seguridad


El fin de semana pasado -según había denunciado Argiró- un grupo de personas, incentivadas por punteros políticos, había querido ocupar terrenos de la UNT en el PSSJ y en Horco Molle. El replanteo en el manejo del parque incluye la instalación de casillas que, a criterio del funcionario servirán para evitar futuros intentos. "Del resguardo se seguirá encargando el cuerpo de guardaparques. Pero ningún esquema de seguridad es rígido, se debe reformular permanentemente. Inauguraremos casillas de control; no para impedir el ingreso al que desee disfrutar según las reglas, sino para que no pasen los que no tengan que pasar, ni en los horarios en que no esté permitido", explicó Argiró. Añadió que incluirán, además, una fuerte campaña de concientización.

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