31 Agosto 2003 Seguir en 
MADRID.- Harrison Ford ya tiene su camiseta de Atlético Madrid: blanca y roja, con un flamante número 12 -no sabemos si con permiso del catalán Sergi- y con su nuevo patrocinador, la Columbia Tri Pictures, que es la empresa que hizo la nueva película del actor. No es ciencia ficción. Todo ha ocurrido durante la presentación de "Hollywood: departamento de homicidios". Soso y discreto, el intérprete de Indiana Jones no ha querido hablar de su novia Calista Flockhart, pero sí de la guerra de Irak. Y sepan que está en contra.
Con el pelo más largo y canoso que en la película y rodeado de fuertes medidas de seguridad, llegó con más de media hora de retraso el mítico actor a la presentación de su último trabajo. Decenas de periodistas y fotógrafos esperaban a Ford en el Hotel Ritz de Madrid, y desde el primer momento se comportó como una verdadera estrella de la meca del cine. Distante y no muy sonriente, Ford posó para la prensa y contestó, de manera muy correcta, a las preguntas de los periodistas, aunque previamente habían desalojado a los de la primera fila, problablemente por la corta distancia que mantenían con el actor.
Una vez terminada la rueda de prensa, el presidente de Atlético, Enrique Cerezo, entregó al actor la insignia de oro y brillantes del club y una camiseta de Atlético de Madrid con el número 12 y el nombre del actor. Ford declaró, con problemas para recordar y pronunciar el nombre del equipo, que está muy contento con la publicidad que lucirá el equipo en su camiseta el club colchonero, aunque reconoció que no es un gran deportista. "Creo que me falta el gen del deporte", declaró como justificación.
En su último trabajo, Ford interpreta a un policía desencantado con su profesión aunque se encuentra en la cima de su carrera, todo lo contrario que en su vida personal. Su socio, K.C.Calden , parece estar más interesado en sus otros trabajos que en el de agente policial. Ambos se enfrascan en la investigación del asesinato de una banda de hip-hop. La película, típica del cine americano, está repleta de disparos y persecuciones, algunas veces ridículas, entre los "buenos" y los "malos" y tiene un final predecible. (Especial)
Con el pelo más largo y canoso que en la película y rodeado de fuertes medidas de seguridad, llegó con más de media hora de retraso el mítico actor a la presentación de su último trabajo. Decenas de periodistas y fotógrafos esperaban a Ford en el Hotel Ritz de Madrid, y desde el primer momento se comportó como una verdadera estrella de la meca del cine. Distante y no muy sonriente, Ford posó para la prensa y contestó, de manera muy correcta, a las preguntas de los periodistas, aunque previamente habían desalojado a los de la primera fila, problablemente por la corta distancia que mantenían con el actor.
Una vez terminada la rueda de prensa, el presidente de Atlético, Enrique Cerezo, entregó al actor la insignia de oro y brillantes del club y una camiseta de Atlético de Madrid con el número 12 y el nombre del actor. Ford declaró, con problemas para recordar y pronunciar el nombre del equipo, que está muy contento con la publicidad que lucirá el equipo en su camiseta el club colchonero, aunque reconoció que no es un gran deportista. "Creo que me falta el gen del deporte", declaró como justificación.
En su último trabajo, Ford interpreta a un policía desencantado con su profesión aunque se encuentra en la cima de su carrera, todo lo contrario que en su vida personal. Su socio, K.C.Calden , parece estar más interesado en sus otros trabajos que en el de agente policial. Ambos se enfrascan en la investigación del asesinato de una banda de hip-hop. La película, típica del cine americano, está repleta de disparos y persecuciones, algunas veces ridículas, entre los "buenos" y los "malos" y tiene un final predecible. (Especial)







