Lula apuesta por un 3,5% de superávit

El presupuesto 2004 refleja el optimismo del gobierno brasileño en materia económica. Un voto sorpresa.

UN BUEN AÑO. El mandatario brasileño saluda a simpatizantes tras manifestar que en 2004 se producirá el despegue de la economía.
UN BUEN AÑO. El mandatario brasileño saluda a simpatizantes tras manifestar que en 2004 se producirá el despegue de la economía.
29 Agosto 2003
BRASILIA.- La primera versión del proyecto de ley de presupuesto 2004 de Brasil, elaborada por el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, prevé un crecimiento económico del 3,5% para 2004, frente a una expansión esperada de 1,8% para este año. Un día después de que la Cámara de Diputados aprobó en segunda lectura la reforma previsional, Lula envió el proyecto presupuestario al Congreso. "Somos optimistas, los ingresos pueden subir gracias al crecimiento económico y tal vez podamos hacer más de lo planeado", dijo el mandatario en reunión de gabinete. "El año próximo será un buen año", agregó. Lula, quien asumió en enero, afrontó un duro panorama económico en los primeros meses de su gestión, durante los que el Banco Central debió subir las tasas de interés de referencia para contener una creciente inflación. Esto empujó al país a la recesión, debido también a una fuerte caída de la actividad industrial. Sin embargo, economistas y líderes de negocios afirman que el país volverá rápidamente a un modesto crecimiento.
El gobierno prevé un superávit primario -que excluye los pagos de la deuda- de 4,25% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2004, el mismo porcentaje anunciado para el presente año. El monto equivale a U$S 14.400 millones. Asimismo, estima ingresos por U$S 136.000 millones y prevé que el real terminará en 2004 a 3,4 por dólar, desde su actual nivel de 2,94 unidades.

Un voto sorpresa
Paralelamente, el proyecto de reforma previsional llegó ayer al Senado con media sanción de la Cámara Baja. "El sistema que aprobamos es más justo que el proyecto que recibimos", expresó el vocero de los diputados. Durante la votación, el diputado Lindberg Farías, renombrado radical del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, sorprendió tanto a la izquierda como a la derecha cuando, después de haber criticado duramente la reforma jubilatoria, votó a favor de su aprobación.
Para cambiar tan drásticamente de opinión, el "ex carapintada" (adjetivo que en Brasil recuerda a los líderes que conducían las manifestaciones estudiantiles en contra del ex presidente Fernando Collor de Mello), argumentó que el único camino para el cambio es Lula. "Si Lula pierde, perderá toda la izquierda", enfatizó. En cambio, el ex líder del PT en la Cámara, el diputado Walter Pinheiro, votó en contra. (DPA/Reuter)

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