Corea del Norte expone sus reclamos a Estados Unidos

Los condicionantes. Resultado de un esfuerzo diplomático de Moscú, Pekín, Tokio y Seúl. Pyongyang presiona por un acuerdo bilateral. No hubo señales de progreso en la primera jornada.

CON DIPLOMACIA. Un anfitrión acompaña a los jefes negociadores estadounidense y norcoreano.
CON DIPLOMACIA. Un anfitrión acompaña a los jefes negociadores estadounidense y norcoreano.
28 Agosto 2003
PEKIN.- Tras meses de amenazas y retórica, Estados Unidos y Corea del Norte se sentaron ayer en torno de una mesa de negociaciones en Pekín, junto con las naciones vecinas del aislado país comunista, para tratar de resolver una crisis nuclear que amenaza a la región. No hubo señales inmediatas de progreso diplomático. Según fuentes japonesas, Estados Unidos rechazó la precondición norcoreana de que los dos países firmen un tratado de no agresión. China, nación anfitriona, pidió moderación antes de que los representantes de las dos Corea, EE.UU., Japón, China y Rusia tomaran asiento en torno de una enorme mesa hexagonal para sostener conversaciones durante tres días en la exclusiva Mansión de Invitados del Estado, en Diaoyutai, al oeste de Pekín.
El subsecretario de Estado norteamericano, James Kelly, mantuvo conversaciones informales con el vicecanciller Kim Yong-il, de Corea del Norte, el país que con su casi declarado deseo de llegar a ser una potencia nuclear provocó la crisis en la región. Un representante de Rusia, país que como China es amigo tradicional de la empobrecida Corea del Norte, señaló al final de la primera jornada de negociaciones que se estaba produciendo un bloqueo en las conversaciones.
En su primer comentario, Washington describió las conversaciones como el comienzo de un proceso y expresó que estaba dispuesto para continuarlas hoy. Un vocero de la Casa Blanca afirmó que Estados Unidos no está buscando un cambio de régimen en Corea del Norte. "No queremos invadir ni atacar a Corea del Norte", dijo.

El eje del mal
Sin embargo, Pyongyang denunció que Washington plantea la opción de la guerra desde que el presidente de EE.UU., George W. Bush, dijo que Corea del Norte, junto con Irak e Irán, constituyen el "eje del mal". Corea del Norte recordó al mundo que desea tener garantías de seguridad de parte de Estados Unidos. Según trascendió, el jefe delegado norcoreano dijo ayer que su país no tiene armas nucleares ni planes para desarrollarlas, pero que ejecutaría medidas disuasivas más poderosas si no se atienden a sus demandas. La llamada "crisis nuclear" norcoreana estalló en octubre pasado, cuando Washington acusó a Pyongyang de tener un programa nuclear clandestino y violatorio de un acuerdo firmado entre ambos países y Japón en 1994. EE.UU. interrumpió entonces el suministro de petróleo a Corea del Norte, que como réplica abandonó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y expulsó a los inspectores de armas atómicas de la ONU. (Télam/Reuter/DPA)

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