27 Agosto 2003 Seguir en 
Washington.- El accidente del transbordador Columbia ocurrido hace siete meses se debió a una falla técnica durante el despegue y a graves errores de la agencia espacial NASA, según el informe final de la comisión investigadora. El transbordador podría haber sido salvado si se hubiera reconocido la gravedad del daño, dice el documento dado a conocer ayer. La comisión sugirió el reemplazo urgente de la flota de transbordadores y la creación de una supervisión independiente para la NASA.
El Columbia, el más viejo y más pesado de la serie de vehículos espaciales de la NASA, se desintegró junto con sus siete tripulantes al entrar a la atmósfera el pasado 1 de febrero. Durante el despegue de la misión, un fragmento de unos 800 gramos se desprendió de uno de los tres tanques de combustible y golpeó el ala izquierda del transbordador. Este accidente provocó graves daños en las losetas térmicas de aislamiento exterior de la nave que, finalmente, fueron el detonante de la tragedia, ya que al reingresar el vehículo a la atmósfera se colaron por las fisuras fluidos a altísima temperatura, lo que provocó su desintegración.
Combinación fatal
Los expertos aseguran que la tragedia fue provocada por una combinación de elementos puramente técnicos, como el de las losetas del revestimiento aislante, con fallas de gestión. Según el informe, los directivos del centro espacial minimizaron varias advertencias de los ingenieros sobre el peligro real que representaban los daños sufridos por el revestimiento del Columbia. Una de las medidas que deberán tomar las autoridades de la agencia, sugiere el informe, es proceder a una remodelación de las estructuras de personal. "La cultura organizativa y la estructura de la NASA tuvieron tanto que ver con el accidente como el fragmento del tanque de combustible", concluye el reporte, que también emite críticas al gobierno federal por los recortes presupuestarios que ha sufrido el programa espacial. (Reuter)
El Columbia, el más viejo y más pesado de la serie de vehículos espaciales de la NASA, se desintegró junto con sus siete tripulantes al entrar a la atmósfera el pasado 1 de febrero. Durante el despegue de la misión, un fragmento de unos 800 gramos se desprendió de uno de los tres tanques de combustible y golpeó el ala izquierda del transbordador. Este accidente provocó graves daños en las losetas térmicas de aislamiento exterior de la nave que, finalmente, fueron el detonante de la tragedia, ya que al reingresar el vehículo a la atmósfera se colaron por las fisuras fluidos a altísima temperatura, lo que provocó su desintegración.
Combinación fatal
Los expertos aseguran que la tragedia fue provocada por una combinación de elementos puramente técnicos, como el de las losetas del revestimiento aislante, con fallas de gestión. Según el informe, los directivos del centro espacial minimizaron varias advertencias de los ingenieros sobre el peligro real que representaban los daños sufridos por el revestimiento del Columbia. Una de las medidas que deberán tomar las autoridades de la agencia, sugiere el informe, es proceder a una remodelación de las estructuras de personal. "La cultura organizativa y la estructura de la NASA tuvieron tanto que ver con el accidente como el fragmento del tanque de combustible", concluye el reporte, que también emite críticas al gobierno federal por los recortes presupuestarios que ha sufrido el programa espacial. (Reuter)







