El romántico viaje del obispo Bargalló

El sacerdote veraneo en México con una amiga de toda la vida.

21 Jun 2012
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JUNTOS. Bargalló y Martínez Bo, durante uno de sus baños en el Pacífico. FOTO TOMADA DE CRONICA.COM.AR

BUENOS AIRES.- Desde hace unos días, el obispo de la Diócesis Merlo-Moreno, Fernando Bargalló, está en boca de todos después de que se conocieran las fotos de su viaje a México, junto a una mujer a la que señaló como "una amiga de toda la vida". Sin embargo, todos sus dichos fueron contrastados por una minuciosa nota publicada por el diario "Crónica", en el que se detallan las románticas vacaciones que pasó junto a la bella María de las Victorias Martínez Bo, en el verano de 2011.

"El 10 de enero, llegaron separados a Ezeiza y tomaron vuelos diferentes hacia Estados Unidos. La empresaria, divorciada, de 55 años, abordó el avión de la entonces línea Continental y él un vuelo de American Airlines con destino final a Miami. No había nada que sospechar, él es el titular de Cáritas de América latina y viaja constantemente con su pasaporte diplomático. Ella, la dueña del paquetísimo restaurante 'Jolie Bistró' de Belgrano R, ubicado frente a la plaza Castelli", relata la nota del matutino porteño.

Luego de encontrarse en Miami, la pareja voló hacia el DF mexicano, y siempre siguiendo la publicación, se trasladaron en un jet hacia el Aeropuerto Internacional Bahía de Huatulco, en el estado de Oaxaca, para alojarse en Villa Balneraria Puerto Angel.

"Sigilosos y escurridizos, pendientes de no encontrar ningún argentino inoportuno, pasaron tres días en el exclusivísimo Hotel Boutique Casa Bichú, donde se los vio comiendo exóticos platos acompañados de vinos carísimos. Aislado, exquisito, sencillo y elegante, son las cuatro palabras con las que sus dueños definen este hotel situado con vistas al Océano Pacífico. El lugar cuenta con sólo nueve lujosísimas cabañas muy alejadas unas de otras, rodeadas de palmeras, con vista a la montaña rocosa y al mar. El valor de la habitación por noche por persona está entre los 290 a los 470 dólares", continúa el relato.

El recorrido duró dos semanas y se desplazaron por al menos tres destinos más, siempre tratando de mantener el perfil bajo y, sobre todo, el buen gusto. La empresaria regresó a Buenos Aires el 27 de enero, al parecer ilusionada con que él dejara los hábitos. Sin embargo, Bargalló lo hizo el 30 de enero, sabiendo que no lo haría. "Cuentan que lo primero que hizo ella al regresar fue colocar un oportuno mensaje en la carta de precios de su restaurante que dice 'El amor es tan importante como la comida, pero no alimenta'", detalla "Crónica". LA GACETA ©
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