SUFRIMIENTO. Los jugadores terminaron golpeados por la derrota.
10 Mayo 2012 Seguir en 

CATAMARCA.- Dicen que la fe mueve montañas y en este caso, a estos cuatro hinchas de barrio Los Pinos los movió hacia ellas. Raúl Díaz, Juan Carlos Ruiz, Raúl Vaca y Yanina Villarroel pisaron por tercera vez en esta Copa Argentina la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, secuestrados por la religión y el brazo acogedor de la Virgen.
"Siempre que vinimos, primero paramos en el santuario de la Virgen en la ruta y luego a la catedral para pedir por salud, trabajo y por el 'decano'", contó Ruiz a quien LA GACETA abordó justo saliendo de la iglesia.
"Contra Rafaela dejamos la camiseta número ocho en el santuario de la ruta y cuando vinimos esta vez, seguía ahí. La fe que tenemos hacia ella la cuidó. Eso te hace creer más", agregó Díaz.
Villarroel, la dama del grupo, estaba embanderada al lado de Ruiz y contaron su historia. "Somos de la agrupación de B° Los Pinos e hicimos la primera bandera olímpica para el club. Tratamos de acompañarlo siempre, todo a pulmón", aseguró el fanático. "Vinimos a todos los partidos que jugaron acá", afirmó ella. El grupo llegó en auto durante la siesta.
Ellos y miles más acompañaron en una nueva experiencia al equipo: todo por la fe en Atlético y en la Virgen también, claro.
Los hinchas "decanos" volvieron a demostrar su lealtad al equipo. Miles de simpatizantes invadieron la vecina provincia para alentar al equipo.
La tribuna sur del estadio Bicentenario estuvo colmada, duplicando la cantidad de hinchas de las gradas del frente, donde se ubicaron los fanáticos de la "academia".
Gritaron durante todo el encuentro y se amargaron con el gol en contra de Deivis Barone, pero despidieron a los futbolistas con aplausos. Fue un premio al esfuerzo.
"Siempre que vinimos, primero paramos en el santuario de la Virgen en la ruta y luego a la catedral para pedir por salud, trabajo y por el 'decano'", contó Ruiz a quien LA GACETA abordó justo saliendo de la iglesia.
"Contra Rafaela dejamos la camiseta número ocho en el santuario de la ruta y cuando vinimos esta vez, seguía ahí. La fe que tenemos hacia ella la cuidó. Eso te hace creer más", agregó Díaz.
Villarroel, la dama del grupo, estaba embanderada al lado de Ruiz y contaron su historia. "Somos de la agrupación de B° Los Pinos e hicimos la primera bandera olímpica para el club. Tratamos de acompañarlo siempre, todo a pulmón", aseguró el fanático. "Vinimos a todos los partidos que jugaron acá", afirmó ella. El grupo llegó en auto durante la siesta.
Ellos y miles más acompañaron en una nueva experiencia al equipo: todo por la fe en Atlético y en la Virgen también, claro.
Los hinchas "decanos" volvieron a demostrar su lealtad al equipo. Miles de simpatizantes invadieron la vecina provincia para alentar al equipo.
La tribuna sur del estadio Bicentenario estuvo colmada, duplicando la cantidad de hinchas de las gradas del frente, donde se ubicaron los fanáticos de la "academia".
Gritaron durante todo el encuentro y se amargaron con el gol en contra de Deivis Barone, pero despidieron a los futbolistas con aplausos. Fue un premio al esfuerzo.







