Sarkozy y Hollande dejaron atrás la campaña y estuvieron juntos en un acto

El actual Presidente galo y su sucesor rindieron homenaje en París a los caídos durante la II Guerra Mundial. Hace cinco años, el mandatario conservador rechazó un convite similar de su antecesor, Jacques Chirac. Definen posibles ajustes en las primeras medidas del socialismo.

EJEMPLO INSTITUCIONAL. El presidente saliente de Francia, Sarkozy, y su sucesor Hollande participaron juntos ayer de la ceremonia en el Arco del Triunfo por el fin de la II Guerra Mundial. REUTERS
EJEMPLO INSTITUCIONAL. El presidente saliente de Francia, Sarkozy, y su sucesor Hollande participaron juntos ayer de la ceremonia en el Arco del Triunfo por el fin de la II Guerra Mundial. REUTERS
09 Mayo 2012
PARÍS.- El presidente de Francia, el conservador Nicolas Sarkozy, y su sucesor, el socialista François Hollande, rindieron ayer un homenaje conjunto a los caídos en la Segunda Guerra Mundial que culminó hace 67 años, en una postal de espíritu republicano una vez concluido el fragor del proceso electoral.

Ambos políticos se saludaron respetuosamente, encendieron una llama votiva y colocaron juntos una corona de flores sobre la tumba del soldado desconocido en el Arco del Triunfo de París, del que colgaba una gran bandera francesa, mientras se escuchaban los acordes y versos de La Marsellesa y del Canto de los Partisanos (emblema de la resistencia francesa) en el acto institucional anual en conmemoración de la capitulación nazi.

Luego, saludaron a ex combatientes y al cuerpo diplomático en los Campos Elíseos. "Hay asuntos que nos unen a todos, más allá de la persona de Sarkozy y de la mía. Los ciudadanos deben sentirse orgullosos porque la República está unida", resaltó Hollande. El traspaso del poder presidencial tendrá lugar el martes.

La altamente simbólica muestra de conciliación tras el duro enfrentamiento proselitista y en las urnas que concluyó con la victoria de Hollande confronta con el rechazo que hace cinco años hizo Sarkozy a una invitación similar que le hizo su antecesor, Jacques Chirac. En 1995, el propio Chirac participó en esa ceremonia con el presidente que dejaba el cargo, François Mitterrand, quien no se había presentado para un nuevo mandato.

Auditoría crucial
Hollande podría usar una próxima auditoría del Tribunal de Cuentas galo sobre las finanzas estatales para suavizar sus promesas de campaña y evitar el malestar de los mercados con los crecientes déficits públicos, y no se descarta que se congele parte del gasto estatal, en contra de sus anuncios proselitistas (como la contratación de 60.000 maestros y la creación de 150.000 empleos subsidiados por el Estado).

"Hay cosas escondidas en las sombras. Descubriremos la realidad y alcanzaremos un equilibrio entre impulsar el crecimiento y hacer los esfuerzos necesarios para reducir la deuda", advirtió Jean-Marc Ayrault, titular del socialismo en el Parlamento y quien podría ser primer ministro. "Nadie puede esperar que lleguemos y comencemos a repartir dinero. Esa no es la realidad de la situación", dijo Michel Sapin, candidato a ministro de Finanzas. (Télam-DPA-AFP-Reuters)

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