26 Abril 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Una jueza civil le prohibió a Lina Rosa Díaz, supuesta ex empleada de Mirtha Legrand, referirse mediáticamente al conflicto legal que mantiene con la protagonista de "La Dueña". La mujer, que tuvo apariciones públicas en los almuerzos, denunció a la diva en distintos programas de televisión de haberla empleado durante 21 años en negro, sin aportes jubilatorios ni vacaciones.
La magistrada Cecilia Yolanda Federico prohibió a Rosita seguir mencionando a la actriz en medios gráficos, radiales y televisivos. Además comunicó su decisión "a todos los medios de comunicación para que se abstengan de reproducir las declaraciones ya efectuadas por la demandada, con anterioridad al dictado de la presente medida". El fallo sostiene que si bien la Chiqui es "una persona pública de fama reconocida", ello "no implica que su vida privada o situaciones domésticas tengan que ser difundidas a través de terceros sin su consentimiento".
La argumentación establece una clara y también polémica diferencia con las denuncias sobre trabajo en negro que involucran a empresas. Pero, quizás, el punto más polémico en cuanto a la argumentación de la jueza no haya sido un hipotético conflicto entre el derecho a informar y el derecho a la intimidad, sino dónde estableció la jueza los límites de cada uno, ya que, sostuvo, "se impone proteger la intimidad de la actriz sobre la posibilidad de que la demandada siga brindando información en la prensa, dado que no se trata de hechos de interés público”, subrayó la jueza. (Pagina12.com.ar-Especial)
La magistrada Cecilia Yolanda Federico prohibió a Rosita seguir mencionando a la actriz en medios gráficos, radiales y televisivos. Además comunicó su decisión "a todos los medios de comunicación para que se abstengan de reproducir las declaraciones ya efectuadas por la demandada, con anterioridad al dictado de la presente medida". El fallo sostiene que si bien la Chiqui es "una persona pública de fama reconocida", ello "no implica que su vida privada o situaciones domésticas tengan que ser difundidas a través de terceros sin su consentimiento".
La argumentación establece una clara y también polémica diferencia con las denuncias sobre trabajo en negro que involucran a empresas. Pero, quizás, el punto más polémico en cuanto a la argumentación de la jueza no haya sido un hipotético conflicto entre el derecho a informar y el derecho a la intimidad, sino dónde estableció la jueza los límites de cada uno, ya que, sostuvo, "se impone proteger la intimidad de la actriz sobre la posibilidad de que la demandada siga brindando información en la prensa, dado que no se trata de hechos de interés público”, subrayó la jueza. (Pagina12.com.ar-Especial)







