23 Abril 2012 Seguir en 
Una vez más una película tucumana participará en el Festival de Cannes (del 16 al 27 de mayo). "Los aparatos de Mateo", de José Villafañe, fue seleccionada para la sección Short Film Corner. Anteriormente un cortometraje creado en la provincia había accedido a esa instancia: "Socket", de Patricio García, en 2008.
Claro que el nombre de Villafañe no es desconocido en el mundo del cine. Con "Elvira en el río Loro" ganó el premio Fipresci al mejor cortometraje argentino en el 24° Festival internacional de Mar del Plata. Ese trabajo también fue seleccionado en la Antología del Cortometraje Tucumano. Actualmente, Villafañe trabaja en el Centro de Investigación y Producción Audiovisual (CIPA) de la UNT. Su otra pasión es la música: es guitarrista del grupo Farber y Los Traductores.
El documental, según le contó el autor a LA GACETA, apuntó a registrar la experiencia de un taller particular, donde se piensa en la clase como algo lúdico. - ¿En qué consiste "Los aparatos de Mateo"? - Es un unitario documental que registra el taller de arte sonoro con chatarra electrónica dictado por Mateo Carabajal. Fue ganador del concurso "Nosotros", del Plan Operativo de Promoción y Fomento de Contenidos Audiovisuales Digitales 2011. Lo filmamos en marzo del año pasado en la Escuela N° 228 de El Cevilar, con apoyo de la Escuela de Cine, Video y Televisión de la UNT. En el aula, Mateo enseña a intervenir artefactos electrónicos que habitan en las casas para convertirlos en aparatos sonoros, que producen sonidos con la luz, al tocarlos o al dibujar. Las clases giran en torno a dos tipos de trabajo, por un lado los chicos intervienen artefactos ya diseñados (como un pianito que varía su nota según la cantidad de luz), por otro lado los chicos diseñan sus propios circuitos y los colocan en carcazas que traen de sus casas (como cajas, tappers, jaboneras). - ¿Cómo elegiste narrar esta historia? - El documental se realizó en clave de observación. Se buscó registrar la experiencia que viven los chicos tanto en el aula como en sus casas, durante el período que duró el taller. Ellos crearon cinco aparatos y luego los expusieron en una muestra para sus padres. Lo importante fue capturar una emoción que se desprende de los chicos durante el proceso de intervención. Lo que me conmovió del taller en un primer momento fue su mensaje de que todo puede modificarse de su estado original y de que lo importante transcurre durante el proceso, durante la experimentación. - ¿Qué buscaste en el documental?- El proyecto comenzó cuando el Ministerio de Educación de la Provincia contrató a Mateo para dar el taller en cuatro escuelas. Junto a Javier Bulacio (director de fotografía) realizamos un seguimiento del taller como método de investigación. Nos encontramos con que el taller motiva el interés de los chicos, desarrolla la curiosidad sobre cómo funcionan los aparatos. Gran parte de ese interés se desprende de cómo Mateo aborda la clase. LO hace interesado en despertar preguntas entre los alumnos. Se piensa la clase desde lo lúdico; donde los errores no existen, sino que forman parte de una experiencia colectiva que el taller brinda. El registro de esa experiencia es lo que buscábamos mostrar en la película.
Una puerta al mundo
- ¿De qué manera llega el corto a formar parte del festival de Cannes?
- El documental entró al Short Film Corner, una sección no competitiva del festival que busca ayudar a realizadores jóvenes a entrar a la industria cinematográfica. Durante el festival se organizan reuniones y proyecciones con canales de televisión, distribuidores y festivales de cine de todo el mundo para comercializar tu trabajo. Conocí esta sección cuando Patricio García entró con "Socket". Leí experiencias favorables de personas que fueron a participar y decidí enviar el documental. Entrar al Short Film Corner nos ayuda a poder distribuir y difundir el documental.
Claro que el nombre de Villafañe no es desconocido en el mundo del cine. Con "Elvira en el río Loro" ganó el premio Fipresci al mejor cortometraje argentino en el 24° Festival internacional de Mar del Plata. Ese trabajo también fue seleccionado en la Antología del Cortometraje Tucumano. Actualmente, Villafañe trabaja en el Centro de Investigación y Producción Audiovisual (CIPA) de la UNT. Su otra pasión es la música: es guitarrista del grupo Farber y Los Traductores.
El documental, según le contó el autor a LA GACETA, apuntó a registrar la experiencia de un taller particular, donde se piensa en la clase como algo lúdico. - ¿En qué consiste "Los aparatos de Mateo"? - Es un unitario documental que registra el taller de arte sonoro con chatarra electrónica dictado por Mateo Carabajal. Fue ganador del concurso "Nosotros", del Plan Operativo de Promoción y Fomento de Contenidos Audiovisuales Digitales 2011. Lo filmamos en marzo del año pasado en la Escuela N° 228 de El Cevilar, con apoyo de la Escuela de Cine, Video y Televisión de la UNT. En el aula, Mateo enseña a intervenir artefactos electrónicos que habitan en las casas para convertirlos en aparatos sonoros, que producen sonidos con la luz, al tocarlos o al dibujar. Las clases giran en torno a dos tipos de trabajo, por un lado los chicos intervienen artefactos ya diseñados (como un pianito que varía su nota según la cantidad de luz), por otro lado los chicos diseñan sus propios circuitos y los colocan en carcazas que traen de sus casas (como cajas, tappers, jaboneras). - ¿Cómo elegiste narrar esta historia? - El documental se realizó en clave de observación. Se buscó registrar la experiencia que viven los chicos tanto en el aula como en sus casas, durante el período que duró el taller. Ellos crearon cinco aparatos y luego los expusieron en una muestra para sus padres. Lo importante fue capturar una emoción que se desprende de los chicos durante el proceso de intervención. Lo que me conmovió del taller en un primer momento fue su mensaje de que todo puede modificarse de su estado original y de que lo importante transcurre durante el proceso, durante la experimentación. - ¿Qué buscaste en el documental?- El proyecto comenzó cuando el Ministerio de Educación de la Provincia contrató a Mateo para dar el taller en cuatro escuelas. Junto a Javier Bulacio (director de fotografía) realizamos un seguimiento del taller como método de investigación. Nos encontramos con que el taller motiva el interés de los chicos, desarrolla la curiosidad sobre cómo funcionan los aparatos. Gran parte de ese interés se desprende de cómo Mateo aborda la clase. LO hace interesado en despertar preguntas entre los alumnos. Se piensa la clase desde lo lúdico; donde los errores no existen, sino que forman parte de una experiencia colectiva que el taller brinda. El registro de esa experiencia es lo que buscábamos mostrar en la película.
Una puerta al mundo
- ¿De qué manera llega el corto a formar parte del festival de Cannes?
- El documental entró al Short Film Corner, una sección no competitiva del festival que busca ayudar a realizadores jóvenes a entrar a la industria cinematográfica. Durante el festival se organizan reuniones y proyecciones con canales de televisión, distribuidores y festivales de cine de todo el mundo para comercializar tu trabajo. Conocí esta sección cuando Patricio García entró con "Socket". Leí experiencias favorables de personas que fueron a participar y decidí enviar el documental. Entrar al Short Film Corner nos ayuda a poder distribuir y difundir el documental.







