BUEN0S AIRES.- Una vez más, la apertura de la Feria Internacional del Libro creó el escenario para el contrapunto entre las políticas del Gobierno nacional y las de sus críticos. El año pasado, fue la elección de Mario Vargas Llosa como orador de apertura de la feria; ahora le tocó el turno a la importación de libros.
El cruce se produjo entre el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, sobre si hay trabas para la importación de libros y si éstas llegaron a afectar el ingreso de obras del exterior.
Anoche, en la apertura de la muestra, Lombardi aseguró que la restricción impuesta por el Gobierno nacional al ingreso de libros desde el exterior apunta a "castigar a los lectores" y a "entorpecer la libre expresión de ideas", Sileoni defendió la medida. "No hay libros parados en la Aduana. Lo que hay es un Estado que controla que lo que se puede hacer en el país, se haga en el país", dijo el ministro nacional.
El ministro respondió así a las consultas de la prensa acerca de los dichos de Lombardi, quien durante la inauguración de la Feria del Libro centró su discurso en criticar las políticas nacionales en torno a reforzar la industria local del libro.
Sileoni reafirmó que "ante un Estado que conduce, que se mete en el mejor sentido de la palabra, en resguardo de los que más lo necesitan, siempre hay reacciones de ese neoliberalismo".
Asimismo, sostuvo que "este es un país de plena libertad, no hay miedo en la sociedad, me parece que confundir a la opinión pública de esa manera es grave, la Feria del Libro tiene 5.500 expositores, un 30% más que el año pasado, Argentina es uno de los países más consumidores de libros de América Latina".
En este sentido, el ministro informó que "el Ministerio va a llegar a 50 millones de libros en acuerdo con ambas cámaras (del libro) para que sean producidos en la Argentina".
"Creo que han tenido la intencionalidad de confrontar con el gobierno, me parece que el macrismo quiere erigirse como conducción de la oposición y ha utilizado ese escenario", sostuvo el ministro, al ingresar a la sede deportiva del Instituto Sholem Buenos Aires, donde se realizó un acto en el Día de la Diversidad.
El ministro explicó que si bien "pensaba dirigir mi exposición con otro sentido, me vi obligado a contestar porque no debemos tolerar los argentinos las mentiras, las falsedades, las inexactitudes". (Télam)
El cruce se produjo entre el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, sobre si hay trabas para la importación de libros y si éstas llegaron a afectar el ingreso de obras del exterior.
Anoche, en la apertura de la muestra, Lombardi aseguró que la restricción impuesta por el Gobierno nacional al ingreso de libros desde el exterior apunta a "castigar a los lectores" y a "entorpecer la libre expresión de ideas", Sileoni defendió la medida. "No hay libros parados en la Aduana. Lo que hay es un Estado que controla que lo que se puede hacer en el país, se haga en el país", dijo el ministro nacional.
El ministro respondió así a las consultas de la prensa acerca de los dichos de Lombardi, quien durante la inauguración de la Feria del Libro centró su discurso en criticar las políticas nacionales en torno a reforzar la industria local del libro.
Sileoni reafirmó que "ante un Estado que conduce, que se mete en el mejor sentido de la palabra, en resguardo de los que más lo necesitan, siempre hay reacciones de ese neoliberalismo".
Asimismo, sostuvo que "este es un país de plena libertad, no hay miedo en la sociedad, me parece que confundir a la opinión pública de esa manera es grave, la Feria del Libro tiene 5.500 expositores, un 30% más que el año pasado, Argentina es uno de los países más consumidores de libros de América Latina".
En este sentido, el ministro informó que "el Ministerio va a llegar a 50 millones de libros en acuerdo con ambas cámaras (del libro) para que sean producidos en la Argentina".
"Creo que han tenido la intencionalidad de confrontar con el gobierno, me parece que el macrismo quiere erigirse como conducción de la oposición y ha utilizado ese escenario", sostuvo el ministro, al ingresar a la sede deportiva del Instituto Sholem Buenos Aires, donde se realizó un acto en el Día de la Diversidad.
El ministro explicó que si bien "pensaba dirigir mi exposición con otro sentido, me vi obligado a contestar porque no debemos tolerar los argentinos las mentiras, las falsedades, las inexactitudes". (Télam)







