Videla no se arrepiente y dice que duerme "muy tranquilo"

El periodista Reato, que escribió el libro "Disposición Final", reveló nuevas declaraciones. El ex presidente de facto esperaba un triunfo electoral de Duhalde, en los comicios nacionales del año pasado, pensando en alcanzar una eventual amnistía política

UN PESO EN EL ALMA. Admite tener el cabecilla del golpe militar. TELAM (ARCHIVO)
"UN PESO EN EL ALMA". Admite tener el cabecilla del golpe militar. TELAM (ARCHIVO)
Por Redacción Política 16 Abril 2012
BUENOS AIRES.- El periodista Ceferino Reato, autor del libro "Disposición Final" en el que el ex dictador Jorge Rafael Videla admitió que "mataron a siete u ocho mil personas", hizo nuevas revelaciones sobre las conversaciones mantenidas con el ex jefe militar, en el diario "La Nación".

Reato sostiene que no fue el único tema: el libro Disposición Final explica la dictadura por dentro a partir de entrevistas con Videla, pero también con otros militares y ex militares, políticos, sindicalistas y funcionarios. Y sus relaciones con los empresarios, Estados Unidos, la Unión Soviética, la prensa, el peronismo, el radicalismo y el PC, entre otros factores.

Analiza que como sostuvo el semiólogo, filósofo e historiador búlgaro francés Tzvetan Todorov en un artículo reciente en el diario "El País", "si queremos comprender los desastres pasados, condición previa indispensable para cualquier intento de impedir que se repitan, lo que debemos hacer es acudir a quienes cometieron esos actos". Y coloca esos hechos en su contexto histórico porque, según decía Karl Marx, "los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado".

"Es la primera vez que Videla habla en forma tan concreta, precisa y descarnada sobre los desaparecidos. ¿Por qué no lo hizo antes? ¿Por qué no habló así ante la Justicia? Creo, en primer lugar, que los periodistas no estábamos interesados en escucharlo. La última vez que lo vi, le pregunté cuántos pedidos de entrevista había recibido desde que en 2008 el juez Norberto Oyarbide le revocó la prisión domiciliaria y lo envió a la cárcel de Campo de Mayo. "Cuatro, me contestó. El periodista español que publicó la entrevista en Cambio 16; una periodista colombiana de la que luego no supe más nada; el abogado Carlos Manfroni, que acaba de publicar un libro en el que incluye declaraciones mías, y usted", reseñó.

Reato interpretó que los periodistas "estamos todavía atrapados en un paradigma que nos indica quiénes deben ser consultados sobre los años setenta; Videla no figura, claramente, en esa nómina políticamente correcta". Además, revela que Videla y otros militares acusados o condenados por violaciones a los derechos humanos confiaban en el triunfo de Eduardo Duhalde en las elecciones del año pasado, "de quien esperaban una suerte de amnistía. A los 86 años y frente a cuatro años más, por lo menos, de gobierno kirchnerista, Videla parece pensar que ya no tiene sentido mantener el silencio que se había autoimpuesto".

Videla sostiene que, si bien "no estoy arrepentido de nada y duermo muy tranquilo todas las noches, tengo sí un peso en el alma y me gustaría hacer una contribución para asumir mi responsabilidad de una manera tal que sirva para que la sociedad entienda lo que pasó y para aliviar la situación de militares que tenían menos graduación que yo". En este sentido, considera que sus oficiales no tenían otra salida que "cumplir las órdenes si querían seguir en el Ejército". (Especial)

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