Martilleros, sin sede fija y con un clima tenso

La Comisión Directiva tuvo que entregar el edificio que usaba. Argumentos y críticas

Por Redacción Política 15 Abril 2012
El Colegio de Martilleros de Tucumán tuvo una semana agitada, en la que su presidente, René Alejandro Molina, presentó la renuncia, y su Comisión Directiva se vio obligada a entregarle la sede al propietario, según explicó el secretario general del organismo, Víctor Hugo Aráoz. "De todas formas, en ese local de calle 9 de Julio 421 se va a llevar a cabo el lunes (por mañana) un remate judicial; todavía tenemos operatividad ahí, no hay ninguna crisis", aseguró Aráoz.

Mientras tanto, un grupo de profesionales expresó su malestar, en diálogo con LA GACETA, ya que afirman que no se les había informado sobre la cesión del edificio. "Allí está toda la documentación, los libros de actas y de martilleros, entre otros papeles. No sabemos cuál es la situación real, estamos desprovistos de datos", indicó Rubén Sal, uno de los trabajadores.

El organismo está a punto de iniciar su etapa electoral. Y, en este contexto, se dieron una serie de episodios. El lunes pasado hubo una asamblea que dejó caldeados los ánimos. Horas después, Molina presentó la renuncia, tal como se lo confirmó ayer telefónicamente a LA GACETA. Y la cuestión se profundizó cuando la Comisión Directiva le reintegró el inmueble a su propietario.

Aráoz explicó que esa situación estaba prevista desde hace tiempo. "De hecho, no se nos estaba cobrando alquiler, y había un acta firmada en la que se establecía el plazo de entrega. Pero estamos gestionando otras posibles sedes, y a la vez escuchamos propuestas de los colegas", dijo el secretario.

Sal y otros profesionales, en tanto, están preocupados por la situación. "Es un problema muy serio, no tenemos sede física", dijo.

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