10 Abril 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Sabían que todos los ojos estaban sobre ellos, pero no les importó. Jorge y Alex encontraron en un partido de pool la excusa perfecta para hablar sobre la estrategia a utilizar en la última gala de nominación de Gran Hermano 2012.
Ambos mencionaron a Rodrigo y a Walquiria e insinuaron que son una competencia potencialmente riesgosa. Dijeron que estaban teniendo una charla en privado y que serían personajes a tener en cuenta de cara a la última semana. Para la producción del programa, esto podría haberse entendido como un complot.
La insinuación explícita hacia dos de sus compañeros es motivo más que suficiente para sospechar sobre la posibilidad de un acuerdo previo a una nominación.
Cuando fue el turno de entrar al confesionario, ambos realizaron idénticos votos, aunque no fueron los mencionados en aquella charla, por lo que no existían argumentos para acusarlos de haber complotado. O quizás fueron más inteligentes que el resto y utilizaron un código que no pudo ser descifrado. Lo cierto es que apuntaron sus cañones contra Agustina y Rodrigo y dieron en el blanco, ya que ambos resultaron sentenciados. La Gaceta ©
Ambos mencionaron a Rodrigo y a Walquiria e insinuaron que son una competencia potencialmente riesgosa. Dijeron que estaban teniendo una charla en privado y que serían personajes a tener en cuenta de cara a la última semana. Para la producción del programa, esto podría haberse entendido como un complot.
La insinuación explícita hacia dos de sus compañeros es motivo más que suficiente para sospechar sobre la posibilidad de un acuerdo previo a una nominación.
Cuando fue el turno de entrar al confesionario, ambos realizaron idénticos votos, aunque no fueron los mencionados en aquella charla, por lo que no existían argumentos para acusarlos de haber complotado. O quizás fueron más inteligentes que el resto y utilizaron un código que no pudo ser descifrado. Lo cierto es que apuntaron sus cañones contra Agustina y Rodrigo y dieron en el blanco, ya que ambos resultaron sentenciados. La Gaceta ©









