04 Abril 2012 Seguir en 
El caso de Vanesa, la joven agredida física y sexualmente en un edificio de General Paz al 400, estaría muy cerca de resolverse. Al menos eso es lo que sostienen algunas fuentes judiciales, quienes informaron que Héctor Gabriel Ruiz confesó haber tenido un encuentro violento con la joven. El salteño de 25 años es el único imputado y, según las fuentes, no habrían participado otras personas en el ataque cometido la madrugada del domingo 26 de febrero.
En un principio, Ruiz había declarado ante la Policía que en el momento del hecho había estado mirando una película con otra joven y en otro lugar. Sin embargo, la joven aludida desmintió esa versión al declarar en Tribunales y aseguró que ese fin de semana, ella había viajado a visitar a su familia en Famaillá.
Ante esta contradicción, el imputado fue sometido a declaración indagatoria, pero su versión fue poco clara. "Cuando le expusieron las pruebas, se puso nervioso y reconoció que estuvo con la joven, primero en un boliche del Abasto y después en su edificio", señalaron las fuentes. Y agregaron que Ruiz se escudó diciendo que esa noche ambos estaban muy alcoholizados y que no puede recordar lo que pasó debido a su avanzado estado de ebriedad.
"Intentó explicar que ella se tropezó en la escalera, se cayó y luego lo culpó a él por la caída. Después lo agredió y él se limitó a defenderse", relataron las fuentes, quienes expresaron que el joven trató de disfrazar la situación, aturdido ante las evidencias.
El viernes, la jueza de Instrucción Mirta Lenis de Vera dictó la prisión preventiva para el imputado. Ahora, la defensora oficial Nilda Mónica González tiene plazo hasta mañana para apelar esa decisión. Mientras tanto, Ruiz permanece alojado en Villa Urquiza. La causa está caratulada como "abuso sexual agravado con acceso carnal". Los vecinos de Vanesa la encontraron a las 6.30 tirada sobre las escaleras, en la puerta de su departamento. La mujer estaba inconsciente y semidesnuda, con signos de haber sido brutalmente golpeada.
Desde entonces, la joven no ha recuperado el conocimiento en ningún momento. Se encuentra internada en la terapia intensiva del Hospital Padilla, conectada a un respirador artificial. Fuentes médicas informaron que, a más de un mes de su ingreso, no hubo mejorías en su salud; tampoco se observa que esté evolucionando hacia una recuperación neurológica.
Las dos principales complicaciones que presenta tienen que ver con su sistema respiratorio y su cabeza, como consecuencia de los golpes recibidos y por haber sido asfixiada.
En un principio, Ruiz había declarado ante la Policía que en el momento del hecho había estado mirando una película con otra joven y en otro lugar. Sin embargo, la joven aludida desmintió esa versión al declarar en Tribunales y aseguró que ese fin de semana, ella había viajado a visitar a su familia en Famaillá.
Ante esta contradicción, el imputado fue sometido a declaración indagatoria, pero su versión fue poco clara. "Cuando le expusieron las pruebas, se puso nervioso y reconoció que estuvo con la joven, primero en un boliche del Abasto y después en su edificio", señalaron las fuentes. Y agregaron que Ruiz se escudó diciendo que esa noche ambos estaban muy alcoholizados y que no puede recordar lo que pasó debido a su avanzado estado de ebriedad.
"Intentó explicar que ella se tropezó en la escalera, se cayó y luego lo culpó a él por la caída. Después lo agredió y él se limitó a defenderse", relataron las fuentes, quienes expresaron que el joven trató de disfrazar la situación, aturdido ante las evidencias.
El viernes, la jueza de Instrucción Mirta Lenis de Vera dictó la prisión preventiva para el imputado. Ahora, la defensora oficial Nilda Mónica González tiene plazo hasta mañana para apelar esa decisión. Mientras tanto, Ruiz permanece alojado en Villa Urquiza. La causa está caratulada como "abuso sexual agravado con acceso carnal". Los vecinos de Vanesa la encontraron a las 6.30 tirada sobre las escaleras, en la puerta de su departamento. La mujer estaba inconsciente y semidesnuda, con signos de haber sido brutalmente golpeada.
Desde entonces, la joven no ha recuperado el conocimiento en ningún momento. Se encuentra internada en la terapia intensiva del Hospital Padilla, conectada a un respirador artificial. Fuentes médicas informaron que, a más de un mes de su ingreso, no hubo mejorías en su salud; tampoco se observa que esté evolucionando hacia una recuperación neurológica.
Las dos principales complicaciones que presenta tienen que ver con su sistema respiratorio y su cabeza, como consecuencia de los golpes recibidos y por haber sido asfixiada.







