04 Abril 2012 Seguir en 
BEIRUT.- Activistas de la oposición acusaron a tropas sirias de bombardear dos ciudades en una campaña para debilitar a las fuerzas que luchan contra el Gobierno del presidente Bashar al-Assad antes del cumplimiento de un plazo para un cese del fuego la próxima semana. Los combatientes rebeldes también mantuvieron sus ataques, en los que acabaron con la vida de tres soldados en acciones separadas en el norte del país.
Al Assad ha aceptado un cese del fuego negociado por el enviado de paz internacional Kofi Annan a partir del 10 de abril, el más reciente esfuerzo por terminar con un año de derramamiento de sangre generado por una levantamiento contra su régimen. Un equipo de avanzada del departamento de fuerzas de paz de la ONU arribará en Damasco en dos días para determinar cómo observadores pueden monitorear la tregua.
Personalidades de la oposición y gobiernos occidentales han dicho que no están convencidos de que al Assad, que ha roto compromisos previos, mantenga su palabra esta vez. "Es un mentiroso", dijo Waleed al-Fares, un activista de la oposición en Homs, la ciudad que se convirtió en símbolo de la lucha contra el Gobierno, cuando áreas tomadas por los rebeldes aguantaron semanas de bombardeos y ataques de francotiradores. "El régimen no da señales de parar. En este mismo momento hay personas que están siendo bombardeadas en Zabadani", señaló. "¿Dónde están las palabras de Annan? Porque nunca las hemos visto en las calles", agregó. Los reportes de actos de violencia son difíciles de verificar ya que el Gobierno sirio restringe el acceso a periodistas occidentales. La ONU estima que las fuerzas de al Assad han matado a más de 9.000 personas el último año. (Reuters)
Al Assad ha aceptado un cese del fuego negociado por el enviado de paz internacional Kofi Annan a partir del 10 de abril, el más reciente esfuerzo por terminar con un año de derramamiento de sangre generado por una levantamiento contra su régimen. Un equipo de avanzada del departamento de fuerzas de paz de la ONU arribará en Damasco en dos días para determinar cómo observadores pueden monitorear la tregua.
Personalidades de la oposición y gobiernos occidentales han dicho que no están convencidos de que al Assad, que ha roto compromisos previos, mantenga su palabra esta vez. "Es un mentiroso", dijo Waleed al-Fares, un activista de la oposición en Homs, la ciudad que se convirtió en símbolo de la lucha contra el Gobierno, cuando áreas tomadas por los rebeldes aguantaron semanas de bombardeos y ataques de francotiradores. "El régimen no da señales de parar. En este mismo momento hay personas que están siendo bombardeadas en Zabadani", señaló. "¿Dónde están las palabras de Annan? Porque nunca las hemos visto en las calles", agregó. Los reportes de actos de violencia son difíciles de verificar ya que el Gobierno sirio restringe el acceso a periodistas occidentales. La ONU estima que las fuerzas de al Assad han matado a más de 9.000 personas el último año. (Reuters)







