Uruguay permanecerá en estado de shock por tiempo prolongado

Se necesita recuperar la confianza en el sistema de salud, dice Mujica

23 Marzo 2012
MONTEVIDEO.- El asesinato de al menos 15 pacientes por parte de enfermeros en dos hospitales de Uruguay va a generar "un shock" prolongado en la población y el personal de la salud tendrá que hacer un esfuerzo para recuperar la confianza, evaluó el presidente José Mujica. En sus primeras declaraciones públicas tras la difusión del caso, el mandatario uruguayo dijo al semanario "Búsqueda" que tiene "la impresión de que la gente va a sufrir preocupación, un shock, y todo el cuerpo médico y el personal de la salud que trabaja en estas cosas tiene que afinar mucho la puntería y la conducta y el trato con la gente".

El mandatario opinó que "hay que hacer un gran esfuerzo para darle credibilidad a la gente" y consideró que "nadie debería trabajar en los CTI (Centro de Tratamiento Intensivo) muchos años, lo mismo que en los hospitales psiquiátricos. Son tipos de carrera que chocan mucho emotivamente y tienden a generar una suerte de rigidez autodefensiva frente al dolor y la piedad de los demás". Remarcó que "es un disparate que en la Salud los enfermeros tengan turnos de seis horas por trabajo insalubre y en realidad trabajan 12 horas en por lo menos dos trabajos. Hay mucho por mejorar y hay mucho por indagar, pero no se deben sacar conclusiones apresuradas", concluyó.

Los dos enfermeros -que se conocían pero actuaban por separado- identificaron sólo a 15 víctimas fatales pero declararon a la justicia que no podían precisar cuántas veces mataron, según el auto de procesamiento judicial difundido y que revela que las muertes se remontan al menos a 2010.

La Policía, las autoridades sanitarias y las asociaciones de usuarios de la salud de Uruguay han recibido en los últimos días centenares de denuncias de familiares de fallecidos en los dos hospitales donde trabajaban los enfermeros.

El Ministerio de Salud Pública inició investigaciones administrativas en los sanatorios donde ocurrieron las muertes y está recibiendo asesoramiento de parte de técnicos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para enfrentar la crisis producida por los asesinatos.

En tanto, la justicia uruguaya descartó que los enfermeros que asesinaron 15 pacientes aplicándoles morfina y aire en los últimos dos años lo hayan hecho por piedad, como habían argumentando en el interrogatorio. "La prueba incorporada al proceso permite deducir la intención de matar. Se trata de enfermeros con vastísima experiencia en su profesión que aplicaron sustancias que rápidamente llevaban a la muerte", argumentó el juez, Rolando Vomero, en el auto de procesamiento.

A los enfermeros Marcelo Pereira y Ariel Acevedo les fueron adjudicadas las muertes de cinco y diez personas, respectivamente. Ambos se desempeñaban en la mutualista Asociación Española. Pereira trabajaba también en el hospital público Maciel. Los imputados declararon que sedaban a sus pacientes desde hace al menos "un año o un año y medio" en un caso y en otro desde hace "un par de años" para evitarles el sufrimiento.

Autoridades de las unidades de salud donde trabajaban los enfermeros y sus colegas declararon que las muertes ocurrieron en pacientes que estaban estables y de un momento a otro se descompensaron, siempre en el turno de trabajo de los procesados. Agregaron que los casos no eran terminales y que las muertes inclusive ocurrieron en pacientes a los que se les había autorizado el alta.

"La prueba incorporada no permite considerar que estemos ante homicidios piadosos", concluyó el juez Vomero. (Télam-Reuters)

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