BUENOS AIRES.- El proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), impulsado por la Nación, ampliará el poder de la titular de la entidad monetaria, Mercedes Marcó del Pont, en el uso de las reservas y en la regulación a entidades financieras y sobre el mercado de cambios.
Así lo indican los cambios que la presidenta, Cristina Fernández, propuso, mediante el proyecto que ya ingresó en la Cámara de Diputados, y que lleva la firma del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y del ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Según el texto, las funciones del Banco se amplían: en la actualidad incluye cinco facultades y ahora pasará a tener ocho, entre las que se cuentan: "ejecutar la política cambiaria, regular los sistemas de pago, las empresas transportadoras de caudales y todas las actividades que guarden relación con al actividad financiera y cambiaria". La iniciativa también apuntaría a proteger los derechos de los usuarios de servicios financieros y a la defensa de la competencia en el sector.
El BCRA tendrá como responsabilidad también ahora no sólo regular la cantidad de dinero sino también orientar el crédito a los sectores de la economía que se consideren prioritarios.
La propia titular del BCRA ampliará sus potestades: específicamente se indica que opera en los mercados monetario y cambiario, algo no incluido en la normativa anterior. De aprobarse la ley, esta también tendrá más poder directo sobre la estratégica Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias.
Las capacidades del BCRA en la economía se amplían, porque ahora podrá otorgar adelantos a bancos, con el objetivo de promover la oferta de crédito a mediano y largo plazo destinada a la inversión productiva. Asimismo, mediante la derogación de artículos de la Ley de Convertibildiad, el Central tendrá el poder de utilizar las reservas.
Hasta ahora, se determinaba que las reservas del Central están "afectadas a respaldar hasta el cien por ciento de la base monetaria". Con la reforma, será el Directorio de la autoridad monetaria el que determinará el nivel de reservas necesario para respaldar el circulante. El resto será considerado de "libre disponibilidad" y podrá aplicarse al pago de la deuda pública, una operatoria que el Gobierno ya vino aplicando en los últimos años, lo que motivó la renuncia de Martín Redrado a la conducción del BCRA.
El viernes, el Central había salido a aclarar que, en caso de que prospere el proyecto y se convierta en norma, la Ley de Convertibilidad no será derogada, sino modificada; y remarcó que, de cualquier modo, la indexación continuará prohibida.
Voceros de la autoridad monetaria se expresaron en estos términos después de que la Presidenta, en su discurso ante la Asamblea Legislativa, anunció el envío de la propuesta al Congreso, con el objetivo, según se dijo, de poner punto final a la norma, que data de 1991 y que se mantiene vigente, más allá de que en 2002 un peso haya dejado de ser equivalente a un dólar. (NA)
Así lo indican los cambios que la presidenta, Cristina Fernández, propuso, mediante el proyecto que ya ingresó en la Cámara de Diputados, y que lleva la firma del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y del ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Según el texto, las funciones del Banco se amplían: en la actualidad incluye cinco facultades y ahora pasará a tener ocho, entre las que se cuentan: "ejecutar la política cambiaria, regular los sistemas de pago, las empresas transportadoras de caudales y todas las actividades que guarden relación con al actividad financiera y cambiaria". La iniciativa también apuntaría a proteger los derechos de los usuarios de servicios financieros y a la defensa de la competencia en el sector.
El BCRA tendrá como responsabilidad también ahora no sólo regular la cantidad de dinero sino también orientar el crédito a los sectores de la economía que se consideren prioritarios.
La propia titular del BCRA ampliará sus potestades: específicamente se indica que opera en los mercados monetario y cambiario, algo no incluido en la normativa anterior. De aprobarse la ley, esta también tendrá más poder directo sobre la estratégica Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias.
Las capacidades del BCRA en la economía se amplían, porque ahora podrá otorgar adelantos a bancos, con el objetivo de promover la oferta de crédito a mediano y largo plazo destinada a la inversión productiva. Asimismo, mediante la derogación de artículos de la Ley de Convertibildiad, el Central tendrá el poder de utilizar las reservas.
Hasta ahora, se determinaba que las reservas del Central están "afectadas a respaldar hasta el cien por ciento de la base monetaria". Con la reforma, será el Directorio de la autoridad monetaria el que determinará el nivel de reservas necesario para respaldar el circulante. El resto será considerado de "libre disponibilidad" y podrá aplicarse al pago de la deuda pública, una operatoria que el Gobierno ya vino aplicando en los últimos años, lo que motivó la renuncia de Martín Redrado a la conducción del BCRA.
El viernes, el Central había salido a aclarar que, en caso de que prospere el proyecto y se convierta en norma, la Ley de Convertibilidad no será derogada, sino modificada; y remarcó que, de cualquier modo, la indexación continuará prohibida.
Voceros de la autoridad monetaria se expresaron en estos términos después de que la Presidenta, en su discurso ante la Asamblea Legislativa, anunció el envío de la propuesta al Congreso, con el objetivo, según se dijo, de poner punto final a la norma, que data de 1991 y que se mantiene vigente, más allá de que en 2002 un peso haya dejado de ser equivalente a un dólar. (NA)







