BUENOS AIRES.- La conducción de la ex Ciccone Calcográfica,
empresa involucrada en un caso por el que se investiga la presunta
comisión de los delitos de tráfico de influencias y lavado de dinero y
su relación con el vicepresidente Amado Boudou, salió a defenderse con una solicitada en la que señaló que las acusaciones en su contra son "infundios y mentiras".
Además, confirmó que el empresario Alejandro Vandenbroele es "director" en la empresa, denominada "Compañía de Valores Sudamericana S.A." (CVS) tras la quiebra de Ciccone, y que fue a partir de la "ayuda invalorable de amigos, socios y allegados comerciales" que se consiguieron "los recursos económicos financieros y profesionales" para recuperarla.
La solicitada, que apareció hoy en matutinos porteños como El Cronista Comercial, BAE y Ambito Financiero, fue firmada por Guillermo Reinwick en su calidad de "accionista controlante" de CVS tres semanas después de que el diario Clarín revelara que el Gobierno quiere que la ex Ciccone imprima billetes de cien pesos, quien prometió que irá "a la Justicia" para obtener la reparación de los daños" que se les habría causado.
Ello, tras una denuncia de Laura Muñoz, ex mujer de Vandenbroele, quien aseguró que éste es "testaferro" del vicepresidente Amado Boudou.
Reinwick, yerno de Nicolás Tadeo Ciccone, dueño histórico de la firma que llevó su nombre, subrayó que esa versión, y la de un presunto intento de favorecer a la calcográfica es "una serie de infundios y mentiras" que se difunden para "perjudicarla".
"El 15 de julio de 2010 el juez comercial (Javier Cosentino) actuante en el concurso preventivo de nuestra empresa, cuyo acuerdo de acreedores se hubiera homologado en el año 2005, decretó la quiebra de nuestra compañía de la AFIP", a raíz de una deuda de 240 millones de pesos, sostuvo Reinwick.
El empresario reveló que como "los tiempos urgían", se abocó a conseguir "recursos económicos" para "recuperar la empresa", y que entre los profesionales a los cuales recurrió estaba Vandenbroele, que "proveyó las estructuras jurídicas necesarias para lograr el levantamiento de la quiebra y así poder conseguir el financiamiento necesario".
"Vandenbroele reviste en las sociedades un cargo de director, por el cual cobra honorarios de director. No es accionista, ni dueño, ni controlante de ninguna de las sociedades involucradas", aclaró Reinwick, que remarcó a la vez que es "falso" que el empresario tenga la "propiedad de los fondos que resultaron invertidos" en la empresa para levantar la quiebra.
En la solicitada CVS aseguró que "los fondos invertidos en nuestra empresa resultan de la asistencia financiera que hemos logrado obtener, como podremos acreditar en debida forma ante las autoridades correspondientes".
Para el fiscal federal Carlos Rívolo, está "medianamente claro" que hay "vinculaciones al menos de amistad" entre Boudou, Vandenbroele y José María Núñez Carmona, sindicado como "socio" del vicepresidente.
Según la hipótesis inicial, el vicepresidente y sus amigos habrían intervenido en la compra de la empresa quebrada, que más tarde obtuvo el apoyo técnico de la Casa de la Moneda para imprimir billetes de cien pesos, negocio valuado en unos 50 millones de dólares.
Reinwick calificó de "llamativos" los dichos de Laura Muñoz y, tras asegurar que es "imposible que entre las pruebas que dice tener exista algo vinculado a CVS", dijo que se cuestiona "sin fundamento a la casi totalidad de los estamentos del Estado, desde el Poder Ejecutivo: AFIP, Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, Secretaría del Interior, Banco Central, Casa de la Moneda, e incluso el Poder Judicial".
"El brutal manto de sospecha arrojado sobre nuestra empresa afecta su imagen (...) y empieza a erguirse como un serio obstáculo para el desarrollo de sus habituales actividades. Por ello, esclarecidos que sean estos hechos, promoveremos ante la Justicia las acciones legales correspondientes", prometió el empresario, controlante de la firma The Old Fund, titular ésta del 70 por ciento de las acciones en CVS. (DyN)
Además, confirmó que el empresario Alejandro Vandenbroele es "director" en la empresa, denominada "Compañía de Valores Sudamericana S.A." (CVS) tras la quiebra de Ciccone, y que fue a partir de la "ayuda invalorable de amigos, socios y allegados comerciales" que se consiguieron "los recursos económicos financieros y profesionales" para recuperarla.
La solicitada, que apareció hoy en matutinos porteños como El Cronista Comercial, BAE y Ambito Financiero, fue firmada por Guillermo Reinwick en su calidad de "accionista controlante" de CVS tres semanas después de que el diario Clarín revelara que el Gobierno quiere que la ex Ciccone imprima billetes de cien pesos, quien prometió que irá "a la Justicia" para obtener la reparación de los daños" que se les habría causado.
Ello, tras una denuncia de Laura Muñoz, ex mujer de Vandenbroele, quien aseguró que éste es "testaferro" del vicepresidente Amado Boudou.
Reinwick, yerno de Nicolás Tadeo Ciccone, dueño histórico de la firma que llevó su nombre, subrayó que esa versión, y la de un presunto intento de favorecer a la calcográfica es "una serie de infundios y mentiras" que se difunden para "perjudicarla".
"El 15 de julio de 2010 el juez comercial (Javier Cosentino) actuante en el concurso preventivo de nuestra empresa, cuyo acuerdo de acreedores se hubiera homologado en el año 2005, decretó la quiebra de nuestra compañía de la AFIP", a raíz de una deuda de 240 millones de pesos, sostuvo Reinwick.
El empresario reveló que como "los tiempos urgían", se abocó a conseguir "recursos económicos" para "recuperar la empresa", y que entre los profesionales a los cuales recurrió estaba Vandenbroele, que "proveyó las estructuras jurídicas necesarias para lograr el levantamiento de la quiebra y así poder conseguir el financiamiento necesario".
"Vandenbroele reviste en las sociedades un cargo de director, por el cual cobra honorarios de director. No es accionista, ni dueño, ni controlante de ninguna de las sociedades involucradas", aclaró Reinwick, que remarcó a la vez que es "falso" que el empresario tenga la "propiedad de los fondos que resultaron invertidos" en la empresa para levantar la quiebra.
En la solicitada CVS aseguró que "los fondos invertidos en nuestra empresa resultan de la asistencia financiera que hemos logrado obtener, como podremos acreditar en debida forma ante las autoridades correspondientes".
Para el fiscal federal Carlos Rívolo, está "medianamente claro" que hay "vinculaciones al menos de amistad" entre Boudou, Vandenbroele y José María Núñez Carmona, sindicado como "socio" del vicepresidente.
Según la hipótesis inicial, el vicepresidente y sus amigos habrían intervenido en la compra de la empresa quebrada, que más tarde obtuvo el apoyo técnico de la Casa de la Moneda para imprimir billetes de cien pesos, negocio valuado en unos 50 millones de dólares.
Reinwick calificó de "llamativos" los dichos de Laura Muñoz y, tras asegurar que es "imposible que entre las pruebas que dice tener exista algo vinculado a CVS", dijo que se cuestiona "sin fundamento a la casi totalidad de los estamentos del Estado, desde el Poder Ejecutivo: AFIP, Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, Secretaría del Interior, Banco Central, Casa de la Moneda, e incluso el Poder Judicial".
"El brutal manto de sospecha arrojado sobre nuestra empresa afecta su imagen (...) y empieza a erguirse como un serio obstáculo para el desarrollo de sus habituales actividades. Por ello, esclarecidos que sean estos hechos, promoveremos ante la Justicia las acciones legales correspondientes", prometió el empresario, controlante de la firma The Old Fund, titular ésta del 70 por ciento de las acciones en CVS. (DyN)







