Tajante: ¿qué es lo que querés?.- "Hola, soy Guillermo Moreno", sorprende por teléfono a empresarios de diversos sectores el secretario de Comercio, que se ocupa personalmente de atenderlos cuando éstos le piden una audiencia para plantearle los problemas que les ocasiona su política de control de las importaciones. Apelando a un lenguaje muy particular, Moreno escucha el "speech" de los hombres de negocios, pero llegado un momento los corta, tajante: "¿qué es lo que querés?, ¿tenés algún problema concreto o estás abriendo el paraguas?", pregunta sin medias tintas el funcionario. Esta conversación, deslizada por más de un empresario, da cuenta del nivel de involucramiento personal que Moreno le pone a su trabajo. Cuando no se enoja, el secretario de Comercio suele cerrar las charlas con un "no te preocupes, vos no vas a tener problemas". Moreno sabe que cuenta con el respaldo de la Presidenta, que le dio más poder al inicio de su segundo mandato. (NA)
Una orden de Cristina para llamarse a silencio.- El silencio del Gobierno tras el accidente ferroviario de Once no fue casual, a juzgar por un llamado telefónico que recibió Amado Boudou horas después de la tragedia. Del otro lado de la línea, según deslizaron fuentes con acceso a la Casa Rosada, estaba nada menos que la presidenta, Cristina Fernández. Boudou recibió la orden de no hablar sobre la tragedia, en medio de las denuncias en su contra por una presunta sociedad con el empresario que sacó de la quiebra a la ex imprenta Ciccone Calcográfica y está detrás de una licitación para imprimir billetes, con un contrato de 50 millones de dólares. En términos que no dejaron lugar a dudas, Cristina le ordenó a Boudou evitar las conferencias de prensa por al menos dos semanas, aunque lo autorizó a dar discursos, como el enunciado el 25 último en Yapeyú, donde el funcionario comparó a San Martín con Néstor Kirchner. La mandataria intentó sacar así a su vicepresidente del centro de cualquier posible polémica como aquella en la que cayó el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, cuando afirmó que si el accidente de Once hubiera ocurrido un feriado la tragedia no habría sido tan grave. Por eso en su visita a San Juan, Boudou eludió todas las preguntas de los periodistas sobre el caso Ciccone y Once, pero se hizo un lugar para criticar con dureza a ambientalistas, a YPF y a la prensa. (NA)
¿Para protegerlo o para castigarlo?.- En el Gobierno hay diversas interpretaciones: algunos dicen que lo hizo para protegerlo y otros, maliciosos, aseguran que en realidad es para castigarlo. Lo cierto es que la Presidenta dio una orden concreta y a Boudou no le quedó otra que acatarla. ¿Qué instrucción recibió? Que no vaya a Arabia Saudita, a un encuentro de legisladores del G20 que el vice tenía en la agenda desde hace varias semanas. A pedido de la Presidenta, su lugar lo tomará el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. Así, Cristina demostró que sigue atentamente la evolución de las denuncias contra Boudou, por su presunta vinculación a una imprenta que realiza trabajos para el Estado. Aunque se lo minimice, por este caso acaba de renunciar un funcionario ligado al vicepresidente en el Banco Central. Parece que algunos funcionarios del Gobierno estarían disfrutando del mal momento que atraviesa Boudou. (NA)
Presidencia o reelección.- Mientras se esfuerza por mejorar su compleja relación con el vice Gabriel Mariotto, el gobernador Daniel Scioli escucha puertas adentro de su administración voces de distintos funcionarios que le plantean escenarios sobre su futuro político. Sabido es que Scioli tiene como meta llegar a la Presidencia de la Nación. Por eso el surgimiento del proyecto para reformar la Constitución que lanzó el kirchnerismo no cayó bien en su círculo íntimo. Claro: en el fondo, buscaría habilitar a Cristina para una eventual re-reelección. "Hay distintas opiniones, pero la que más cuerpo tiene es que Daniel no va a enfrentar a Cristina. En ese caso, nosotros también buscaríamos una reforma en la Provincia", deslizó un funcionario. (NA)
Una orden de Cristina para llamarse a silencio.- El silencio del Gobierno tras el accidente ferroviario de Once no fue casual, a juzgar por un llamado telefónico que recibió Amado Boudou horas después de la tragedia. Del otro lado de la línea, según deslizaron fuentes con acceso a la Casa Rosada, estaba nada menos que la presidenta, Cristina Fernández. Boudou recibió la orden de no hablar sobre la tragedia, en medio de las denuncias en su contra por una presunta sociedad con el empresario que sacó de la quiebra a la ex imprenta Ciccone Calcográfica y está detrás de una licitación para imprimir billetes, con un contrato de 50 millones de dólares. En términos que no dejaron lugar a dudas, Cristina le ordenó a Boudou evitar las conferencias de prensa por al menos dos semanas, aunque lo autorizó a dar discursos, como el enunciado el 25 último en Yapeyú, donde el funcionario comparó a San Martín con Néstor Kirchner. La mandataria intentó sacar así a su vicepresidente del centro de cualquier posible polémica como aquella en la que cayó el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, cuando afirmó que si el accidente de Once hubiera ocurrido un feriado la tragedia no habría sido tan grave. Por eso en su visita a San Juan, Boudou eludió todas las preguntas de los periodistas sobre el caso Ciccone y Once, pero se hizo un lugar para criticar con dureza a ambientalistas, a YPF y a la prensa. (NA)
¿Para protegerlo o para castigarlo?.- En el Gobierno hay diversas interpretaciones: algunos dicen que lo hizo para protegerlo y otros, maliciosos, aseguran que en realidad es para castigarlo. Lo cierto es que la Presidenta dio una orden concreta y a Boudou no le quedó otra que acatarla. ¿Qué instrucción recibió? Que no vaya a Arabia Saudita, a un encuentro de legisladores del G20 que el vice tenía en la agenda desde hace varias semanas. A pedido de la Presidenta, su lugar lo tomará el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. Así, Cristina demostró que sigue atentamente la evolución de las denuncias contra Boudou, por su presunta vinculación a una imprenta que realiza trabajos para el Estado. Aunque se lo minimice, por este caso acaba de renunciar un funcionario ligado al vicepresidente en el Banco Central. Parece que algunos funcionarios del Gobierno estarían disfrutando del mal momento que atraviesa Boudou. (NA)
Presidencia o reelección.- Mientras se esfuerza por mejorar su compleja relación con el vice Gabriel Mariotto, el gobernador Daniel Scioli escucha puertas adentro de su administración voces de distintos funcionarios que le plantean escenarios sobre su futuro político. Sabido es que Scioli tiene como meta llegar a la Presidencia de la Nación. Por eso el surgimiento del proyecto para reformar la Constitución que lanzó el kirchnerismo no cayó bien en su círculo íntimo. Claro: en el fondo, buscaría habilitar a Cristina para una eventual re-reelección. "Hay distintas opiniones, pero la que más cuerpo tiene es que Daniel no va a enfrentar a Cristina. En ese caso, nosotros también buscaríamos una reforma en la Provincia", deslizó un funcionario. (NA)







