Bajaron, el micro explotó y perdieron todo

Los 14 pasajeros que volvían de Buenos Aires lograron descender a tiempo del colectivo. Video.

IMAGEN DE VIDEO
IMAGEN DE VIDEO
09 Febrero 2012
Habían sido las mejores vacaciones de su vida, hasta cumplió su sueño de ir al partido de despedida de Martín Palermo y que Julio César Falcioni, el director técnico de Boca, le firmara la camiseta. El viaje era perfecto hasta que emprendieron la vuelta y perdieron todo.

Roque Dupuy, su novia Daniela Cajal y 12 pasajeros más salieron de la terminal de Retiro el martes a las 20.15 a bordo de la unidad 270 de la empresa Transfer Line. Habían pagado el pasaje más caro, el de $ 630, para viajar en un colectivo Suite Premium. El destino final, Tucumán.

Apenas llevaban una hora y media de viaje; les estaban por servir la cena cuando el ómnibus se detuvo al costado de la ruta, a la altura del peaje de Zárate. "La azafata abrió la heladera y empezó a salir humo, entonces le avisó al chofer y éste salió corriendo a ver qué pasaba", relató Roque. Cuando el hombre vio el fuego en la parte trasera del micro les gritó que se bajaran. Aparentemente la falla era en la rueda derecha de atrás.

"Nos bajamos rápido, logramos alejarnos unos 10 metros cuando el colectivo explotó y voló la tapa de la bodega", contó Roque. Su novia acotó que los choferes intentaron apagar el incendio con dos matafuegos, pero fue inútil. Perdieron todo.

Muchos de los pasajeros sufrieron un ataque de nervios al ver cómo se quemaba cada una de sus pertenencias ante sus ojos sin que pudieran hacer nada. "Había un chico de Alemania que se largó a llorar porque perdió toda la documentación que tenía que presentar en la embajada", agregó el joven.

Según la pareja, pasaron 45 minutos hasta que regresó a buscarlos un micro que había salido antes que ellos. "Los choferes de este segundo coche nos trataron muy mal y nos obligaron a viajar bajo una lluvia torrencial, iban muy rápido", comentó Betina Beker, otra de las pasajeras. La joven volvía de pasar sus vacaciones en Europa y calculó que traía unos $ 12.000 en regalos dentro de la valija.

En el caso de Daniela, había comprado con su tarjeta de crédito ropa y calzados en Buenos Aires, que todavía ni siquiera empezó a pagar. En el de Roque, se quedó sin su valija y sin su cámara de fotos con todos los retratos en la Bombonera. "Perdimos recuerdos, sentimientos, anécdotas, todo con un valor simbólico irreparable", lamentó.

Pese a las pérdidas económicas, los tres agradecieron que lograron bajar a tiempo. "Si la azafata no veía el humo, no sé dónde estaríamos ahora", expresaron.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios