29 Julio 2003 Seguir en 
MONROVIA.- Los rebeldes que tratan de derrocar al presidente de Liberia, Charles Taylor, atacaron dos ciudades cercanas a la capital, con lo cual iniciaron un ataque en forma de pinza para doblegar la resistencia en Monrovia. Mientras, luego de duros combates, las tropas del gobierno retomaron el control de puentes que unen suburbios con el centro de la ciudad. Al menos diez milicianos leales a Taylor murieron y otros 100 resultaron heridos en estos enfrentamientos. Ambos bandos continúan luchando encarnizadamente por el territorio portuario de Monrovia.
Agua de lluvia
Una intensa lluvia les restó intensidad a los combates en la capital, donde la gente comenzó a recoger agua de lluvia en ollas y en contenedores para poder disponer de agua potable. Es difícil para la población civil obtener alimentos en improvisados puestos del mercado. "La gente anda llorando de un lado a otro por sus familiares perdidos o muertos", dijo un socorrista. Según el gobierno, 1.000 civiles han muerto en los últimos ataques contra la capital de Liberia, país azotado por 14 años de violencia. Tres barcos de guerra estadounidenses llegarán esta semana a las costas de Liberia, aunque su papel principal será el de brindar apoyo a las fuerzas de Africa Occidental, que tratarán de restablecer el orden institucional.
La fuerza multinacional
No hay indicios de que las tropas de EE.UU. vayan a desembarcar. Los liberianos consideran a Estados Unidos una especie de hermano mayor, porque su país fue fundado hace más de 150 años por esclavos norteamericanos liberados. Los 15 países africanos que prometieron enviar tropas no llegaron a un acuerdo sobre la fecha de despliegue de la fuerza de interposición. El comandante de la fuerza de paz para Liberia, el brigadier general Festus Okonkwo, dijo que duda que las tropas de pacificación puedan ser desplegadas el viernes, como estaba planeado. "No tenemos la logística para el despliegue", advirtió. Estados Unidos proveerá apoyo en el puerto de Liberia, agregó el militar, quien, según lo planeado, dirigirá una fuerza de 3.000 hombres. (Reuter/Télam)
Agua de lluvia
Una intensa lluvia les restó intensidad a los combates en la capital, donde la gente comenzó a recoger agua de lluvia en ollas y en contenedores para poder disponer de agua potable. Es difícil para la población civil obtener alimentos en improvisados puestos del mercado. "La gente anda llorando de un lado a otro por sus familiares perdidos o muertos", dijo un socorrista. Según el gobierno, 1.000 civiles han muerto en los últimos ataques contra la capital de Liberia, país azotado por 14 años de violencia. Tres barcos de guerra estadounidenses llegarán esta semana a las costas de Liberia, aunque su papel principal será el de brindar apoyo a las fuerzas de Africa Occidental, que tratarán de restablecer el orden institucional.
La fuerza multinacional
No hay indicios de que las tropas de EE.UU. vayan a desembarcar. Los liberianos consideran a Estados Unidos una especie de hermano mayor, porque su país fue fundado hace más de 150 años por esclavos norteamericanos liberados. Los 15 países africanos que prometieron enviar tropas no llegaron a un acuerdo sobre la fecha de despliegue de la fuerza de interposición. El comandante de la fuerza de paz para Liberia, el brigadier general Festus Okonkwo, dijo que duda que las tropas de pacificación puedan ser desplegadas el viernes, como estaba planeado. "No tenemos la logística para el despliegue", advirtió. Estados Unidos proveerá apoyo en el puerto de Liberia, agregó el militar, quien, según lo planeado, dirigirá una fuerza de 3.000 hombres. (Reuter/Télam)







