29 Julio 2003 Seguir en 
SAN PABLO.- El gobierno brasileño lanzará un plan para estimular la industria automotriz, en un intento de revertir la fuerte retracción de la demanda local, que ha conducido a menores niveles de producción y despidos de miles de trabajadores. El programa incluiría créditos más baratos para los consumidores y beneficios fiscales para las fábricas, y deberá ser implementado este año, indicó el ministro de Planificación, Guido Mantega. El sector automotor en Brasil, que representa el 14% de la producción industrial del país y emplea a 4 millones de personas, se encuentra con un nivel de ociosidad cercano al 40% debido a la caída de las ventas. Los patios de las ensambladoras están repletos de automóviles que no encuentran comprador en el mercado brasileño.
Según la Asociación Nacional de los Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), que nuclea a representantes locales de muchas de las grandes automotrices del mundo, las ventas de autos, camiones y ómnibus disminuyeron en el primer semestre de este año un 8% más que en el mismo período del año 2002.
Alarde de optimismo
Según Mantega, el gobierno federal no perdería recaudación al reducir impuestos que gravan la comercialización de vehículos, porque ganaría con un mayor volumen de ventas. Aunque no precisó cuándo se pondrá en marcha el programa, indicó que se discutirán reducciones en dos impuestos clave: el IPI, que grava los productos industrializados, y el ICMS, un tributo al consumo de recaudación estatal. "Finalmente van a poder cambiar los autos", les dijo Mantega a periodistas en un alarde de optimismo. Las ensambladoras instaladas en Brasil pueden producir unos 3 millones de automóviles por año, pero en 2003 sólo producirían la mitad. Las altas tasas de interés han debilitado la demanda local, además de aumentar el desempleo en el primer semestre. El Banco Central bajó tímidamente su tasa de referencia -ubicada actualmente en 24,5% anual-, tras verificar un retroceso de los precios al consumidor registrado a comienzos de año. (Reuter)FMIEl Fondo Monetario Internacional (FMI) está dispuesto a renovar su acuerdo con Brasil. En setiembre de 2002, el gobierno de Fernando Henrique Cardoso suscribió un programa por más de U$S 30.000 millones con el FMI. (Reuter)
Según la Asociación Nacional de los Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), que nuclea a representantes locales de muchas de las grandes automotrices del mundo, las ventas de autos, camiones y ómnibus disminuyeron en el primer semestre de este año un 8% más que en el mismo período del año 2002.
Alarde de optimismo
Según Mantega, el gobierno federal no perdería recaudación al reducir impuestos que gravan la comercialización de vehículos, porque ganaría con un mayor volumen de ventas. Aunque no precisó cuándo se pondrá en marcha el programa, indicó que se discutirán reducciones en dos impuestos clave: el IPI, que grava los productos industrializados, y el ICMS, un tributo al consumo de recaudación estatal. "Finalmente van a poder cambiar los autos", les dijo Mantega a periodistas en un alarde de optimismo. Las ensambladoras instaladas en Brasil pueden producir unos 3 millones de automóviles por año, pero en 2003 sólo producirían la mitad. Las altas tasas de interés han debilitado la demanda local, además de aumentar el desempleo en el primer semestre. El Banco Central bajó tímidamente su tasa de referencia -ubicada actualmente en 24,5% anual-, tras verificar un retroceso de los precios al consumidor registrado a comienzos de año. (Reuter)FMIEl Fondo Monetario Internacional (FMI) está dispuesto a renovar su acuerdo con Brasil. En setiembre de 2002, el gobierno de Fernando Henrique Cardoso suscribió un programa por más de U$S 30.000 millones con el FMI. (Reuter)







