La pasión no está en el homicidio

Punto de vista II. Gustavo Díaz Fernández - Comisión de Acciones para la Elaboración de Sanciones de la Violencia de Género.

14 Diciembre 2011
¿Por qué le llaman crimen pasional? ¿Es acaso la palabra pasión la apropiada para describir cuando se muere a manos de alguien a quien se ama o se amó, una persona por la que se sintió atracción, deseo y pasión? No hay dudas de que la pasión pudo haber estado en esa relación, pero de seguro no está en el homicidio. Una situación puramente violenta no es para nada sinónimo de una pasión que estuvo fuera de control.

Entonces debemos interpelarnos como sociedad por qué estamos dándole este significado a la palabra "pasión". Es muy importante que no le asignemos significados que no tiene, y que apostemos por la concientización de una problemática tan vieja como la humanidad, cuyo ocultamiento hace posible que se naturalicen conductas anormales, que no deben ser toleradas ni permitidas.

Tal y como dijo la jueza de la Corte Suprema de la Nación Elena Highton de Nolasco: "La primera cachetada o un empujón no llegan a las noticias. Pero hay que entender que cuando aparecen, implican un ciclo continuado", un ciclo en el que hay un miembro de la pareja que intenta y lo logra, someter al otro u otra.

Claramente cuando hablamos de "crimen pasional" estamos siendo cómplices del accionar del violento, del victimario y facilitando el proceso que logra camuflar los femicidios en una cuestión de excesos. Y un crimen cometido en el marco de una relación de pareja no tiene nada que ver con el exceso de amor.

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