28 Julio 2003 Seguir en 
MANILA.- Los soldados filipinos sublevados que se habían atrincherado en un centro comercial de lujo de Manila pusieron fin a 19 horas de sitio y regresaron a los cuarteles, afirmaron testigos y negociadores.
Las descontentas tropas, que acusaban al gobierno de corrupción y de connivencia con los rebeldes, comenzaron a desmantelar lo que parecían ser dispositivos explosivos que habían situado en un edificio de oficinas y residencial en el centro de la capital.
Los soldados negaron que estuvieran realizando un golpe de Estado y al final retiraron la petición de que dimitiera la presidenta del país, Gloria Macapagal Arroyo.
Arroyo dijo que la crisis había terminado y los 296 amotinados, incluyendo 70 oficiales jóvenes, se enfrentarían a procesos en consejos de guerra. "Aquellos civiles que se demuestre que están involucrados también serán procesados", advirtió en un breve discurso emitido por la televisión. "Aseguro al mundo que este suceso no va a dañar de ningún modo nuestra seguridad nacional ni la estabilidad política. Los asuntos relacionados son domésticos y no afectan áreas políticas o fundamentales", remarcó.
Arroyo, quien cuenta con el apoyo del mando militar, señaló que los militares descontentos con su paga y por la lentitud de las reformas internas, fueron asediados por las fuerzas gubernamentales durante dos días. Ayer acordaron que los sublevados regresarán a los cuarteles, dijo el coronel Danilo Lim, del comité gubernamental encargado de negociar con los rebeldes.
A pesar de que el motín terminó sin que se disparara un solo tiro, las protestas -incluyendo las peticiones de dimisión del secretario de Defensa, Angelo Reyers, jefe de la policía nacional y de los servicios de inteligencia militar- continúan sin resolverse.
Estados Unidos expresó su respaldo a Arroyo, quien fue uno de sus más fervientes apoyos en la guerra contra el terrorismo.
País insular
Filipinas, país insular en el sudeste de Asia, tiene unos 80 millones de habitantes y un territorio de 300.000 kilómetros cuadrados distribuidos en 7.017 islas, de las cuales solamente unas 860 están habitadas. Sin embargo, la mayoría de los filipinos vive en sólo 11 islas. Manila, la capital, tiene una población de 1,6 millón de habitantes. El país, mayormente montañoso, cuenta con 20 volcanes activos y pertenece a las regiones que una y otra vez son sacudidas por terremotos.
En los últimos 15 años, dos jefes de Estado filipinos fueron derrocados por el pueblo. La actual presidenta del país llegó al poder en 2001, luego de que el entonces mandatario Joseph Estrada, envuelto en un escándalo de corrupción, fue derrocado por un movimiento popular apoyado por los militares. El anterior jefe de Estado, el dictador Ferdinand Marcos, también fue depuesto en un levantamiento popular incruento en 1986, luego de dos décadas en el poder. (DPA-Reuter)
Las descontentas tropas, que acusaban al gobierno de corrupción y de connivencia con los rebeldes, comenzaron a desmantelar lo que parecían ser dispositivos explosivos que habían situado en un edificio de oficinas y residencial en el centro de la capital.
Los soldados negaron que estuvieran realizando un golpe de Estado y al final retiraron la petición de que dimitiera la presidenta del país, Gloria Macapagal Arroyo.
Arroyo dijo que la crisis había terminado y los 296 amotinados, incluyendo 70 oficiales jóvenes, se enfrentarían a procesos en consejos de guerra. "Aquellos civiles que se demuestre que están involucrados también serán procesados", advirtió en un breve discurso emitido por la televisión. "Aseguro al mundo que este suceso no va a dañar de ningún modo nuestra seguridad nacional ni la estabilidad política. Los asuntos relacionados son domésticos y no afectan áreas políticas o fundamentales", remarcó.
Arroyo, quien cuenta con el apoyo del mando militar, señaló que los militares descontentos con su paga y por la lentitud de las reformas internas, fueron asediados por las fuerzas gubernamentales durante dos días. Ayer acordaron que los sublevados regresarán a los cuarteles, dijo el coronel Danilo Lim, del comité gubernamental encargado de negociar con los rebeldes.
A pesar de que el motín terminó sin que se disparara un solo tiro, las protestas -incluyendo las peticiones de dimisión del secretario de Defensa, Angelo Reyers, jefe de la policía nacional y de los servicios de inteligencia militar- continúan sin resolverse.
Estados Unidos expresó su respaldo a Arroyo, quien fue uno de sus más fervientes apoyos en la guerra contra el terrorismo.
País insular
Filipinas, país insular en el sudeste de Asia, tiene unos 80 millones de habitantes y un territorio de 300.000 kilómetros cuadrados distribuidos en 7.017 islas, de las cuales solamente unas 860 están habitadas. Sin embargo, la mayoría de los filipinos vive en sólo 11 islas. Manila, la capital, tiene una población de 1,6 millón de habitantes. El país, mayormente montañoso, cuenta con 20 volcanes activos y pertenece a las regiones que una y otra vez son sacudidas por terremotos.
En los últimos 15 años, dos jefes de Estado filipinos fueron derrocados por el pueblo. La actual presidenta del país llegó al poder en 2001, luego de que el entonces mandatario Joseph Estrada, envuelto en un escándalo de corrupción, fue derrocado por un movimiento popular apoyado por los militares. El anterior jefe de Estado, el dictador Ferdinand Marcos, también fue depuesto en un levantamiento popular incruento en 1986, luego de dos décadas en el poder. (DPA-Reuter)







