Szewach y Escudé ven un contexto ideal para que Argentina se posicione bien ante el mundo

El economista y el politólogo rescataron las fortalezas y las debilidades del país, ante un escenario internacional difícil y cambiante. Ambos expertos disertaron en la cena organizada por la Fundación Junior Achievement. Una charla sobre lo que puede ocurrir

EN LA GACETA. Szewach, Escudé, Bleckwedel y Malmierca visitaron nuestro diario antes de la cena de fin de año de la Fundación Junior Achievement. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
EN LA GACETA. Szewach, Escudé, Bleckwedel y Malmierca visitaron nuestro diario antes de la cena de fin de año de la Fundación Junior Achievement. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI
09 Diciembre 2011
Enrique Szewach comenzó su alocución recordando que, antes de las elecciones, los economistas que se encargan de estudiar la "macro" advertían que la situación fiscal venía debilitándose y que era necesario quitar subsidios para que el Estado recuperase dinero y dejase de hacer uso de las reservas de libre disponibilidad del Banco Central. "Cuando decíamos esto, éramos enemigos del oficialismo. Parece que ahora nos volvimos oficialistas", dijo con cierto sarcasmo.

Así comenzó la charla que el economista, periodista y director de la consultora Evaluadora Latinoamericana entabló con LA GACETA. Szewach llegó a Tucumán junto al politólogo, escritor e investigador principal del Conicet Carlos Escudé para participar de la "Noche de los Héroes 2011", la cena que organiza la Fundación Junior Achievement como cierre anual de sus actividades. Ambos visitaron nuestro diario acompañados por Paul Bleckwedel, presidente de Junior Achievement Tucumán; Manuel Malmierca, tesorero, y José Godoy, director general de la institución.

Tras las presentaciones de rigor, el economista continuó exponiendo sus ideas sobre la economía poselectoral, tema que abordó en la cena de anoche. "El contexto internacional de 2012 es distinto, porque no sólo están en problemas las grandes potencias, sino que Brasil también se estancó. No será un año malo, pero si muy difícil", sostuvo. Explicó que de 2002 hasta aquí el Gobierno se concentró en evitar dos grandes problemas que supo tener el país sistemáticamente en los últimos 30 años: el desempleo y la hiperinflación. Pero que, ahora, el desafío será administrar una nación que no tendrá ni un PBI que se desmorone ni otro que crezca a tasas chinas. "La Argentina tiene la chance de crecer a una tasa real del 3% sin una gran recesión, pero deberá contener el gran problema de la batalla sindical y salarial, que será dura", dijo.

Pese a que el escenario no es catastrófico, Szewach advierte que la baja de subsidios debería servir para que el país ordene su macroeconomía. Afirma que no es una tarea difícil, pero que el nuevo gabinete presidencial evidencia que todo seguirá igual. "Nuestro país debería aprovechar la gran oportunidad que presenta hoy el mundo: la de naciones emergentes como China, que son muy demandantes de alimentos, agroproductos y biocombustibles. Es la chance de acomodar la macro e incentivar las inversiones. Hay que terminar con este capitalismo de amigos, que no sirve", concluyó.

De la historia al futuro

Escudé había escuchado en silencio a quien sería su compañero en la disertación de la cena. Cuando el economista terminó de hablar, tomó aire y aclaró que iba a cambiar la temática de su charla nocturna. En vez de hacer hincapié en la educación, el politólogo se encargaría de dar -según dijo- una buena noticia para el país. "Me centraré en un tema muy caro para mi formación intelectual, que es el de la historia a largo plazo de la Argentina en el mundo", aseveró.

En ese contexto, y en un monólogo sin pausa de casi 30 minutos, Escudé explicó que la Argentina selló parte de su destino en el 40, cuando se declaró neutral en la Segunda Guerra Mundial y EEUU le aplicó un boicot brutal que impidió que nuestra economía fuese normal. Luego, mencionó como otro ícono de Argentina y su política de inserción en el mundo la declaración de guerra a Gran Bretaña del 82. "Argentina tiene una tendencia a confrontar sin medir los costos. Busca generar políticas de poder sin poder", explicó. Y especificó que esa situación lo llevó a formular su teoría del "realismo periférico", que -a grandes rasgos- plantea que pelearse demasiado con la potencia hegemónica mundial tiene más costos que beneficios. "El actual es el peor de los mundos posibles para Argentina, porque los costos de EEUU de equivocarse con sus políticas hacia Argentina son cero. O sea, nosotros tenemos que absorber todos los costos de aciertos o yerros de la política de EEUU hacia nuestro país y viceversa", explicó. Luego de dar un sinnúmero de detalles respecto de lo dañina que fue para Argentina la política de EEUU hacia nuestro país del 40 a la actualidad (incluida las "relaciones carnales" y las malas relaciones), el politólogo lanzó su buena noticia: "EEUU se cae y viene China, que ya es el país más importante para las naciones del Cono Sur. EEUU ya nos compra menos que Chile. Esta es la mejor oportunidad que tiene el país desde la Organización nacional. Estamos desarrollando una nueva relación con China. En 2020 habrá superado a EEUU y el país asiático no tiene 900 bases militares como EEUU, así que tampoco tiene cómo amenazarnos militarmente, cosa que sí hizo EEUU. Por ello, hay que comenzar a apostar a que a los Gobiernos argentinos les vaya bien, comiencen con K o con M. Es la chance para que nos vaya bien".

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