09 Diciembre 2011 Seguir en 
MOSCÚ.- El primer ministro ruso, Vladimir Putin, acusó a la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, de desatar las protestas contra el gobierno en el país tras las elecciones del domingo, que culminaron con numerosos detenidos.
Clinton había señalado que su país está "gravemente preocupado" por los comicios parlamentarios y llamó a una "investigación completa" de las denuncias de fraude tras la victoria del partido Rusia Unida que lidera Putin y cuya cabeza de lista era el presidente Dmitri Medvedev.
"Ella dijo que los comicios no fueron libres y justos, aunque no había recibido información de los observadores", advirtió Putin. "Ello da el tono a algunos políticos de nuestro país, les da una señal. Ellos escucharon esa señal de la secretaria de Estado estadounidense y se pusieron a trabajar", añadió.
"Todos sabemos que una parte de los organizadores de las protestas persiguen objetivos políticos", señaló. Rusia debería aumentar la vigilancia a extranjeros que intentan influir en la política del país y perseguirlos, añadió. "Estamos obligados a proteger nuestra soberanía, a cuidar la implementación de nuestras leyes. Quienes al servicio de otros Estados influyan en procesos de política interna deben responder por ello", señaló.
Putin siempre acusó a Occidente de financiar a la oposición y a grupos defensores de los derechos humanos y de instigar la oposición contra el poder estatal. Además, el primer ministro indicó que la mayoría de los rusos quieren que el país permanezca estable y no apoya las manifestaciones contra el gobierno. "Todos sabemos que hay gente en nuestro país que quiere presionar la situación, como ocurrió en Kirguistán y en Ucrania hace tiempo. Pero nadie quiere el caos", dijo en un discurso ante sus seguidores.
Mientras, la oposición denunció la mayor represión desde el inicio de la era en el poder del primer ministro, tras la detención y condena de decenas de críticos del Kremlin en manifestaciones en protesta por supuesto fraude en las elecciones parlamentarias del domingo.
47 opositores al gobierno fueron condenados a penas de prisión de entre cuatro y 15 años. Putin llegó a la presidencia en 2000 y es jefe de gobierno desde 2008. En 2012 se prevé que vuelva a ser elegido para ocupar la presidencia. La oposición se movilizó el miércoles en Moscú y otras ciudades rusas denunciado fraudes en los comicios del domingo. Unos 70 manifestantes fueron detenidos. El conocido opositor Sergei Udalzov, preso desde el domingo, fue internado tras una huelga de hambre. (DPA)
Clinton había señalado que su país está "gravemente preocupado" por los comicios parlamentarios y llamó a una "investigación completa" de las denuncias de fraude tras la victoria del partido Rusia Unida que lidera Putin y cuya cabeza de lista era el presidente Dmitri Medvedev.
"Ella dijo que los comicios no fueron libres y justos, aunque no había recibido información de los observadores", advirtió Putin. "Ello da el tono a algunos políticos de nuestro país, les da una señal. Ellos escucharon esa señal de la secretaria de Estado estadounidense y se pusieron a trabajar", añadió.
"Todos sabemos que una parte de los organizadores de las protestas persiguen objetivos políticos", señaló. Rusia debería aumentar la vigilancia a extranjeros que intentan influir en la política del país y perseguirlos, añadió. "Estamos obligados a proteger nuestra soberanía, a cuidar la implementación de nuestras leyes. Quienes al servicio de otros Estados influyan en procesos de política interna deben responder por ello", señaló.
Putin siempre acusó a Occidente de financiar a la oposición y a grupos defensores de los derechos humanos y de instigar la oposición contra el poder estatal. Además, el primer ministro indicó que la mayoría de los rusos quieren que el país permanezca estable y no apoya las manifestaciones contra el gobierno. "Todos sabemos que hay gente en nuestro país que quiere presionar la situación, como ocurrió en Kirguistán y en Ucrania hace tiempo. Pero nadie quiere el caos", dijo en un discurso ante sus seguidores.
Mientras, la oposición denunció la mayor represión desde el inicio de la era en el poder del primer ministro, tras la detención y condena de decenas de críticos del Kremlin en manifestaciones en protesta por supuesto fraude en las elecciones parlamentarias del domingo.
47 opositores al gobierno fueron condenados a penas de prisión de entre cuatro y 15 años. Putin llegó a la presidencia en 2000 y es jefe de gobierno desde 2008. En 2012 se prevé que vuelva a ser elegido para ocupar la presidencia. La oposición se movilizó el miércoles en Moscú y otras ciudades rusas denunciado fraudes en los comicios del domingo. Unos 70 manifestantes fueron detenidos. El conocido opositor Sergei Udalzov, preso desde el domingo, fue internado tras una huelga de hambre. (DPA)







