06 Diciembre 2011 Seguir en 
BONN.- La comunidad internacional se comprometió ayer a seguir apoyando económicamente a Afganistán hasta 2024, pero no especificó cifras y dejó claro que sólo lo hará a cambio de que el Gobierno en Kabul introduzca reformas democráticas, mejore su lucha contra la corrupción institucional y construya un sistema judicial justo.
Esa fue la conclusión principal de la conferencia para Afganistán celebrada en Bonn, con la participación de un millar de delegados de 85 países y 15 organizaciones internacionales. El gran ausente fue Pakistán, enfrentado con la OTAN tras un ataque en el que murieron 24 miembros de su Ejército. Tampoco participaron representantes de los talibanes.
Los resultados de la reunión representan "una inmensa esperanza" para el futuro de Afganistán, sostuvo el presidente, Hamid Karzai. "Se abre el camino a un Afganistán libre, seguro y de bienestar", agregó el ministro alemán de Exteriores, Guido Westwerwelle; mientras que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, advirtió que el respaldo internacional no será gratuito: "estamos dispuestos a estar junto al pueblo afgano, pero deben cumplir sus promesas; no podemos repetir los errores de los 90".
La canciller germana, Angela Merkel, aclaró que la misión de la OTAN concluye en 2014, "pero no nuestro trabajo", al dejar abierta la colaboración internacional a futuro. El criterio es que cuando las tropas occidentales dejen el país (ocupado desde 2001), comenzará "una década de transformación"; a su fin, Afganistán deberá funcionar como un Estado autónomo y sostenible.
Montos en espera
Los aportes económicos se destinarán sobre todo a promover la seguridad y el desarrollo económico, según el pronunciamiento oficial, pero el monto se definirá en la conferencia de donantes de Tokio en 2012. Sin embargo, Karzai adelantó una cifra al semanario Der Spiegel: espera recibir U$S 5.000 millones de dólares por año hasta 2024.
El diario norteamericano The New York Times aseguró que la guerra le costó a Estados Unidos U$S 120.000 millones sólo en este año, diez veces más que las erogaciones de 2003 (U$S 14.700 millones). El Congreso de EEUU calculó en casi U$S 450.000 millones los gastos realizados desde fines de 2001, la mayor parte para el aparato militar. También la ayuda civil concentró millones: en 2010, el Banco Mundial la estimó en U$S 15.700 millones; y para el International Crisis Group, las potencias le dieron a Afganistán U$S 57.000 millones en la última década. "Un 92% del Producto Bruto Interno está financiado directa o indirectamente por donantes", señaló Alfred Kraft, asesor alemán del Ministerio de Economía en Kabul.
La comunidad internacional avaló, además, un proceso de reconciliación con grupos insurgentes (como los talibanes) siempre que se den determinadas condiciones: renuncia con la violencia, ruptura con el terrorismo y respeto a la Constitución afgana y los derechos humanos. (DPA-AFP-Reuters)
Esa fue la conclusión principal de la conferencia para Afganistán celebrada en Bonn, con la participación de un millar de delegados de 85 países y 15 organizaciones internacionales. El gran ausente fue Pakistán, enfrentado con la OTAN tras un ataque en el que murieron 24 miembros de su Ejército. Tampoco participaron representantes de los talibanes.
Los resultados de la reunión representan "una inmensa esperanza" para el futuro de Afganistán, sostuvo el presidente, Hamid Karzai. "Se abre el camino a un Afganistán libre, seguro y de bienestar", agregó el ministro alemán de Exteriores, Guido Westwerwelle; mientras que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, advirtió que el respaldo internacional no será gratuito: "estamos dispuestos a estar junto al pueblo afgano, pero deben cumplir sus promesas; no podemos repetir los errores de los 90".
La canciller germana, Angela Merkel, aclaró que la misión de la OTAN concluye en 2014, "pero no nuestro trabajo", al dejar abierta la colaboración internacional a futuro. El criterio es que cuando las tropas occidentales dejen el país (ocupado desde 2001), comenzará "una década de transformación"; a su fin, Afganistán deberá funcionar como un Estado autónomo y sostenible.
Montos en espera
Los aportes económicos se destinarán sobre todo a promover la seguridad y el desarrollo económico, según el pronunciamiento oficial, pero el monto se definirá en la conferencia de donantes de Tokio en 2012. Sin embargo, Karzai adelantó una cifra al semanario Der Spiegel: espera recibir U$S 5.000 millones de dólares por año hasta 2024.
El diario norteamericano The New York Times aseguró que la guerra le costó a Estados Unidos U$S 120.000 millones sólo en este año, diez veces más que las erogaciones de 2003 (U$S 14.700 millones). El Congreso de EEUU calculó en casi U$S 450.000 millones los gastos realizados desde fines de 2001, la mayor parte para el aparato militar. También la ayuda civil concentró millones: en 2010, el Banco Mundial la estimó en U$S 15.700 millones; y para el International Crisis Group, las potencias le dieron a Afganistán U$S 57.000 millones en la última década. "Un 92% del Producto Bruto Interno está financiado directa o indirectamente por donantes", señaló Alfred Kraft, asesor alemán del Ministerio de Economía en Kabul.
La comunidad internacional avaló, además, un proceso de reconciliación con grupos insurgentes (como los talibanes) siempre que se den determinadas condiciones: renuncia con la violencia, ruptura con el terrorismo y respeto a la Constitución afgana y los derechos humanos. (DPA-AFP-Reuters)
NOTICIAS RELACIONADAS







