Le dictaron la preventiva pero estaría en libertad

El acusado de haber matado a su cuñado, en marzo pasado, estaría gozando de un permiso especial.

27 Julio 2003
El hombre acusado de haber matado, en presencia de sus hijos, a su cuñado el 21 de marzo pasado, estaría gozando de un permiso especial para deambular libremente por las calles sin custodia policial, a pesar de que se le dictó la prisión preventiva por la presunción de culpabilidad.
Máximo Villa, un empleado judicial de 40 años, está acusado de haber asesinado a puñaladas a Julio César Urraza, un comerciante de 39 años. El sospechoso estaba separado de su esposa, Marcela Urraza, y ese día él había ido a visitar a su hijo. Tuvo una discusión con su ex esposa, y cuando aparentemente el tono se elevó demasiado, intervino la víctima. Cruzaron trompadas y luego, supuestamente al haber sido golpeado, Villa habría sacado un cuchillo de su auto y se lo clavó.
Villa se entregó días después, y ante el cúmulo de evidencias y pruebas que habría en su contra, la Fiscalía V solicitó la prisión preventiva, que fue otorgada por la jueza Emma Lidia de Nucci. La magistrada sería la que habría autorizado la salida de Villa.

Muchas dudas
"Primero tuvimos algunas versiones sobre que estaba libre, y luego aparecieron testigos. Entonces hicimos la presentación judicial para averiguar qué estaba ocurriendo", explicó Sebastián Herrera Prieto, representante de Marcela Urraza en la querella. El abogado explicó que había varias particularidades en el caso -"como que cuando se le dictó la prisión preventiva no lo alojaron en la cárcel, como corresponde, sino en la Brigada".
Cuando el fiscal Gustavo Estofán le pidió informes a la Policía, desde la Dirección de Investigaciones se informó que Villa gozaba de licencia sin custodia policial, y que el 19 de julio se le concedió una prórroga hasta esta noche. Mañana, cuando la jueza De Nucci se reincorpore tras la feria judicial, el abogado pedirá detalles sobre el caso.

Tamaño texto
Comentarios