Hallan 20 motores que serían robados

La Policía Federal allanó una casa donde se obtenían autopartes para vender. El jefe de la Policía tucumana afirmó que no hay desarmaderos.

DE TODAS LAS MARCAS. Los federales encontraron todo tipo de repuestos, patentes y accesorios para autos en la casa del “Chato”.
DE TODAS LAS MARCAS. Los federales encontraron todo tipo de repuestos, patentes y accesorios para autos en la casa del “Chato”.
27 Julio 2003
La Policía Federal allanó ayer un supuesto desarmadero de autos en el que se habrían encontrado numerosas pruebas de la actividad ilegal. Mientras tanto, el jefe de Policía, comisario general (r) Roberto Vallejo, afirmó que en Tucumán no existen los desarmaderos -"están bajo control", aclaró-.
Efectivos de la delegación Tucumán de la fuerza nacional allanaron una casa de avenida Colón al 1.800, en barrio Ejército Argentino. Allí encontraron casi 20 motores de autos (la mayoría con los números identificatorios aparentemente adulterados) y autopartes y repuestos de varias marcas. En el procedimiento fue detenido un hombre de 53 años, identificado sólo como "Chato".
Los hijos del detenido estuvieron presos hasta el lunes pasado, acusados de un homicidio ocurrido el 13 de abril a pocas cuadras del taller.
Los federales, según se supo, investigan en Tucumán la existencia de desarmaderos en los que se desguazan autos robados, en concordancia con los procedimientos que se están haciendo en Buenos Aires y que les costaron el puesto a altos jefes de la Policía Bonaerense por su presunta complicidad con los delincuentes.

Ganancias incalculables
En Tucumán, según Vallejo, no hay desarmaderos. Sin embargo, reconoció que se venden autopartes que podrían ser robadas, pero que algunos mayoristas compran en Buenos Aires con boletas seguramente falsificadas que les sirven para cubrirse.
"Están controlados, se hace un seguimiento de cerca de esta actividad. Una muestra clara es que en Tucumán casi no hay robo de autos nuevos o importados", dijo unas horas antes de que la Federal hiciera el allanamiento ordenado por el juez federal Jorge Parache.
Según la investigación de la Federal, "Chato" pagaría unos $ 400 por cada auto que le llevaban. Eso es lo que cuesta, aproximadamente, una caja de cambios, por lo que el resto de los repuestos sería ganancia neta.
"Por las noches trabajan mucho, se escucha cómo golpean las chapas, y de día sólo se ve gente que llega y se va con motores, puertas y otras cosas", contó un vecino que no quiso dar a conocer su identidad.
Fuentes de la Policía de Tucumán indicaron que hay alrededor de siete desarmaderos en la provincia (la Federal no quiso dar datos porque está en curso su investigación), pero aclararon que lo que más hay son vendedores de autopartes compradas en su mayoría a "cortadores" de Buenos Aires y de Córdoba con facturas falsificadas.

Acusados de homicidio
Dos hijos del hombre detenido en el supuesto desarmadero salieron de la cárcel el lunes pasado, donde estaban alojados por estar acusados de haber asesinado de un disparo a Manuel Ibarra, el 13 de abril pasado. El caso estuvo silenciado hasta que el 23 de junio la familia de la víctima hizo un "escrache" en Tribunales. Denunciaron que los acusados tenían protección policial.

"Arreglos" necesarios
Las organizaciones dedicadas al robo y desarme de autos necesitan una sincronización perfecta que les garantice a sus miembros la inmunidad necesaria para seguir actuando, y muchas veces deben "arreglar" con policías. En la escala, primero están los "levantadores", que suelen ser delincuentes comunes que roban los autos para los desarmadores.

Tamaño texto
Comentarios