26 Julio 2003 Seguir en 
A los vecinos no les sorprendió el inusitado despliegue policial. Muchos de ellos se sentaron en la puerta de sus casas, a tomar mate, mientras miraban lo que sucedía. Sabían lo que estaba pasando. Los que sí se sorprendieron -y muchos de ellos se asustaron- fueron decenas de menores que iban a la casa que estaban allanando a comprar porros de marihuana. Es que la vivienda en la que ayer entraron varios miembros de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal funcionaba casi como un quiosco de droga, según admitieron los propios vecinos.
Los policías -según trascendió- venían siguiendo desde hace semanas la pista de una red de distribución de marihuana en la zona de Villa Urquiza. Habían ubicado la vivienda, en el pasaje Panamá al 1.100, y sigilosamente advirtieron el incesante movimiento de compradores. Luego de obtener pruebas (fotos y testimonios), solicitaron al juez Federal Nº 1 Jorge Parache órdenes de detención y allanamiento.
Los vecinos comentaron que ayer a la siesta, en tres vehículos, los policías se hicieron presentes en la vivienda e irrumpieron en ella. Allí rápidamente tomaron el control y detuvieron a varias personas, dueños de casa. En la vivienda, inclusive, había varios menores que, ante la presencia de los policías, se angustiaron. Los efectivos comenzaron a buscar, y se dieron con una impresionante cantidad de droga. Los policías recorrieron las habitaciones, la cocina, el baño y el fondo, y en cada búsqueda hallaban más. Según informaron fuentes judiciales, los investigadores encontraron al menos 1.000 "porros" armados, además de varios "bagullos" conteniendo picadura de marihuana. Supuestamente, al iniciarse el fin de semana las ventas aumentan.
La organización estaba bien aceitada. Los policías descubrieron varias agendas en la que los sospechosos habrían tenido anotados nombres y direcciones de los clientes vip, a quienes presuntamente les mandaban la droga con mensajeros en motocicletas.
Las mismas fuentes consultadas advirtieron que el negocio de la venta de marihuana cambió en los últimos meses, ya que los vendedores les simplifican el trabajo a los clientes. Ahora ya se vende el "porro" armado, cuando antes se vendía la droga en cajas de fósforos, papeles o bolsitas plásticas.
Adiós a los Bocade
En la casa, en consecuencia, había gran cantidad de material para armar los cigarrillos. Y todo el dinero obtenido con la venta, con lo cual salió a luz otro dato. Todo era efectivo. También para los traficantes se acabaron los Bocade. Entre el dinero, además de monedas y billetes, había dólares. Los policías, aparentemente, estaban convencidos de que estaban en presencia de una amplia red de distribución, que trabajaba, sobre todo, en la zona de Villa Urquiza. Por eso no se descarta que en las próximas horas puedan realizarse nuevos operativos para tratar de desbaratar totalmente a la banda.
Las siete personas detenidas serán trasladadas hoy al Juzgado Federal, donde deberán declarar.
Los policías -según trascendió- venían siguiendo desde hace semanas la pista de una red de distribución de marihuana en la zona de Villa Urquiza. Habían ubicado la vivienda, en el pasaje Panamá al 1.100, y sigilosamente advirtieron el incesante movimiento de compradores. Luego de obtener pruebas (fotos y testimonios), solicitaron al juez Federal Nº 1 Jorge Parache órdenes de detención y allanamiento.
Los vecinos comentaron que ayer a la siesta, en tres vehículos, los policías se hicieron presentes en la vivienda e irrumpieron en ella. Allí rápidamente tomaron el control y detuvieron a varias personas, dueños de casa. En la vivienda, inclusive, había varios menores que, ante la presencia de los policías, se angustiaron. Los efectivos comenzaron a buscar, y se dieron con una impresionante cantidad de droga. Los policías recorrieron las habitaciones, la cocina, el baño y el fondo, y en cada búsqueda hallaban más. Según informaron fuentes judiciales, los investigadores encontraron al menos 1.000 "porros" armados, además de varios "bagullos" conteniendo picadura de marihuana. Supuestamente, al iniciarse el fin de semana las ventas aumentan.
La organización estaba bien aceitada. Los policías descubrieron varias agendas en la que los sospechosos habrían tenido anotados nombres y direcciones de los clientes vip, a quienes presuntamente les mandaban la droga con mensajeros en motocicletas.
Las mismas fuentes consultadas advirtieron que el negocio de la venta de marihuana cambió en los últimos meses, ya que los vendedores les simplifican el trabajo a los clientes. Ahora ya se vende el "porro" armado, cuando antes se vendía la droga en cajas de fósforos, papeles o bolsitas plásticas.
Adiós a los Bocade
En la casa, en consecuencia, había gran cantidad de material para armar los cigarrillos. Y todo el dinero obtenido con la venta, con lo cual salió a luz otro dato. Todo era efectivo. También para los traficantes se acabaron los Bocade. Entre el dinero, además de monedas y billetes, había dólares. Los policías, aparentemente, estaban convencidos de que estaban en presencia de una amplia red de distribución, que trabajaba, sobre todo, en la zona de Villa Urquiza. Por eso no se descarta que en las próximas horas puedan realizarse nuevos operativos para tratar de desbaratar totalmente a la banda.
Las siete personas detenidas serán trasladadas hoy al Juzgado Federal, donde deberán declarar.
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