22 Noviembre 2011 Seguir en 
MADRID.- El Presidente del Gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer que no habrá "el más mínimo problema" en el traspaso de poderes al nuevo mandatario, el conservador Mariano Rajoy, tras el arrollador triunfo del Partido Popular (PP) en los comicios del domingo.
"Mi disposición es de la máxima colaboración. El sentido de la responsabilidad, tanto por parte del PP como del Gobierno en funciones es máximo", manifestó Rodríguez Zapatero tras la histórica debacle sufrida por su Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en las elecciones. Sin embargo, negó que se pueda adelantar la entrega del cargo.
Poco antes de estas declaraciones, el PP había instado al Poder Ejecutivo a realizar un traspaso de poderes "transparente". "Hay que empezar a hacer las cosas bien", señaló Soraya Sáenz de Santamaría, muy posible ministra de Rajoy, quien pidió que se acorten los plazos para la asunción del nuevo Gobierno ante la grave situación financiera y económica que atraviesa España.
Según los plazos estipulados legalmente, el nuevo Parlamento español se constituirá el 13 de diciembre, con una cómoda mayoría absoluta del PP (tiene 186 representantes, 10 más que el quórum mínimo). A partir de ese momento, el rey Juan Carlos iniciará la ronda de consultas con los partidos con representación legislativa para proponer un candidato a la conducción del país. Por ello, la sesión de investidura de Rajoy no se podría concretar antes del 20 de diciembre.
Dirigentes de todo el mundo felicitaron a Rajoy y le expresaron su deseo de que el giro político apacigüe el recelo de los mercados con España, que hace tambalear la Eurozona. China, que posee cerca del 12% de la deuda pública española, se esperanzó en que "el cambio dé confianza a los mercados y que la Unión Europea aplique medidas" para frenar el contagio de la crisis, dijo el portavoz de la Cancillería en Pekín, Liu Weimin.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, cuyo país se halla también bajo presión de los mercados, manifestó su deseo de dar "un nuevo impulso a la alianza" entre París y Madrid. "Pienso en las acciones que podemos encarar conjuntamente en momentos en que Europa está confrontada a una crisis sin precedentes. Debemos aportar una respuesta eficaz y creíble para restablecer la estabilidad y el crecimiento del euro", señaló.
El primer ministro británico, David Cameron, lo felicitó "por haber ganado una batalla crucial en un momento de una importancia vital para España y Europa"; mientras que la canciller alemana, Ángela Merkel, le ofreció su ayuda para superar los serios desafíos ante los que se encuentra su país. "España deberá embarcarse en profundas reformas para combatir el desempleo, lograr la estabilidad fiscal, y recuperar la competitividad y el crecimiento sostenible", remarcó el titular del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek.
El presidente de México, Felipe Calderón, expresó su "confianza" en que Rajoy podrá superar los desafíos que enfrenta y reiteró su disposición para fortalecer los lazos de amistad y cooperación, en el mismo sentido que el venezolano Hugo Chávez (ver "Opinión"), quien fue más escueto.
Plenario socialista
Rodríguez Zapatero, en tanto secretario general del PSOE, llamó a un congreso ordinario en febrero para afrontar "una nueva etapa" y designar a sus autoridades. Ayer, el diario El País pidió su dimisión como titular del partido, al considerarlo responsable del peor resultado electoral socialista en democracia. "Su incompetencia y falta de densidad política ha catapultado a Rajoy a la Moncloa", afirmó en su editorial. (Especial-DPA-Reuters-AFP)
"Mi disposición es de la máxima colaboración. El sentido de la responsabilidad, tanto por parte del PP como del Gobierno en funciones es máximo", manifestó Rodríguez Zapatero tras la histórica debacle sufrida por su Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en las elecciones. Sin embargo, negó que se pueda adelantar la entrega del cargo.
Poco antes de estas declaraciones, el PP había instado al Poder Ejecutivo a realizar un traspaso de poderes "transparente". "Hay que empezar a hacer las cosas bien", señaló Soraya Sáenz de Santamaría, muy posible ministra de Rajoy, quien pidió que se acorten los plazos para la asunción del nuevo Gobierno ante la grave situación financiera y económica que atraviesa España.
Según los plazos estipulados legalmente, el nuevo Parlamento español se constituirá el 13 de diciembre, con una cómoda mayoría absoluta del PP (tiene 186 representantes, 10 más que el quórum mínimo). A partir de ese momento, el rey Juan Carlos iniciará la ronda de consultas con los partidos con representación legislativa para proponer un candidato a la conducción del país. Por ello, la sesión de investidura de Rajoy no se podría concretar antes del 20 de diciembre.
Dirigentes de todo el mundo felicitaron a Rajoy y le expresaron su deseo de que el giro político apacigüe el recelo de los mercados con España, que hace tambalear la Eurozona. China, que posee cerca del 12% de la deuda pública española, se esperanzó en que "el cambio dé confianza a los mercados y que la Unión Europea aplique medidas" para frenar el contagio de la crisis, dijo el portavoz de la Cancillería en Pekín, Liu Weimin.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, cuyo país se halla también bajo presión de los mercados, manifestó su deseo de dar "un nuevo impulso a la alianza" entre París y Madrid. "Pienso en las acciones que podemos encarar conjuntamente en momentos en que Europa está confrontada a una crisis sin precedentes. Debemos aportar una respuesta eficaz y creíble para restablecer la estabilidad y el crecimiento del euro", señaló.
El primer ministro británico, David Cameron, lo felicitó "por haber ganado una batalla crucial en un momento de una importancia vital para España y Europa"; mientras que la canciller alemana, Ángela Merkel, le ofreció su ayuda para superar los serios desafíos ante los que se encuentra su país. "España deberá embarcarse en profundas reformas para combatir el desempleo, lograr la estabilidad fiscal, y recuperar la competitividad y el crecimiento sostenible", remarcó el titular del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek.
El presidente de México, Felipe Calderón, expresó su "confianza" en que Rajoy podrá superar los desafíos que enfrenta y reiteró su disposición para fortalecer los lazos de amistad y cooperación, en el mismo sentido que el venezolano Hugo Chávez (ver "Opinión"), quien fue más escueto.
Plenario socialista
Rodríguez Zapatero, en tanto secretario general del PSOE, llamó a un congreso ordinario en febrero para afrontar "una nueva etapa" y designar a sus autoridades. Ayer, el diario El País pidió su dimisión como titular del partido, al considerarlo responsable del peor resultado electoral socialista en democracia. "Su incompetencia y falta de densidad política ha catapultado a Rajoy a la Moncloa", afirmó en su editorial. (Especial-DPA-Reuters-AFP)







