24 Julio 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Rubén Astrada, el padre del ex futbolista Leonardo Astrada, consiguió ayer volver a su casa sano y salvo cuando la banda que lo mantuvo cautivo durante 26 días decidió soltarlo -porque "tenía a la Policía encima", dijeron- después de que se les escapó el empresario Juan Carlos Cirelli. Este permaneció 41 días raptado pese a que su familia había pagado el rescate.
Los efectivos esperaron a que los sospechosos llegaran en un auto Fiat Duna a una casa que había sido comprado el día anterior. Y, no bien estos entraron, irrumpieron en la humilde vivienda, donde arrestaron al dueño del lugar y a su hermano, identificados por las autoridades como Fernando y Carlos Amadeo Vera; un tercer hombre que estaba con ellos escapó por los techos. En la zona también habría sido vista una mujer que tendría vinculación con el secuestro e investigan la participación de, al menos, otras ocho personas en el secuestro.
Los integrantes de la gavilla, acechados por la Policía, decidieron llevarse de la casa a Rubén Astrada; lo "pasearon" durante varias horas en dos autos, y por fin lo liberaron a la madrugada en la zona de Villa Adelina. Astrada llamó a su casa y avisó que estaba sano y salvo.
"Fue desesperante", dijo la víctima cuando, abrazado a su hijo, se enfrentó a los periodistas que querían saber detalles de sus 26 días de angustia.
El comisario Angel Casafuz afirmó que por el caso de Astrada no se pagó rescate. En tanto, el juez federal de San Isidro Roberto Marquevich interrogaba anoche a Astrada para que explicara con detalles qué pasó desde la tarde del martes, a la hora en que Cirelli se fue de la vivienda, hasta que él apareció cerca de las 4 de la mañana del miércoles en la casa de sus familiares, sano y salvo. En tanto, Cirelli -que se mantuvo ajeno a los medios de prensa- prestaba declaración anoche frente al juez Alberto Criscuolo, para relatar la pesadilla que vivió durante 41 días.
Respecto de lo que no parece haber dudas es que a Cirelli y a Astrada los secuestró la misma banda, que además habría utilizado las mismas tarjetas telefónicas para hacer las llamadas extorsivas.
Datos fundamentales
Tras su espectacular fuga, el propio Cirelli le aportó los datos a la Policía para que ubicara a Astrada e incluso contó que el padre del futbolista no había estado bien de salud durante sus días de cautiverio. Pero Astrada tampoco pudo esclarecer ese punto, ya que señaló que no tuvo contacto con nadie. Casafuz, no obstante, resaltó que hay elementos probados, prima facie, para creer que estuvieron en el mismo lugar, y añadió que es imposible pensar que las víctimas no se hayan dado dado cuenta. El comisario confirmó que los secuestradores recibieron $ 60.000, hace 9 días, por Cirelli. El policía reveló que, pese a que la familia del empresario había pagado el botín, los secuestradores optaron por mantenerlo cautivo porque tenían a Astrada con la negociación sin resolver.
"Cuando solucionaran el problema de Astrada pensaban liberar a los dos, porque sabían que tenían a la Policía encima", señaló Casafuz, quien dijo que se trató de una banda importante. (DyN)
Los efectivos esperaron a que los sospechosos llegaran en un auto Fiat Duna a una casa que había sido comprado el día anterior. Y, no bien estos entraron, irrumpieron en la humilde vivienda, donde arrestaron al dueño del lugar y a su hermano, identificados por las autoridades como Fernando y Carlos Amadeo Vera; un tercer hombre que estaba con ellos escapó por los techos. En la zona también habría sido vista una mujer que tendría vinculación con el secuestro e investigan la participación de, al menos, otras ocho personas en el secuestro.
Los integrantes de la gavilla, acechados por la Policía, decidieron llevarse de la casa a Rubén Astrada; lo "pasearon" durante varias horas en dos autos, y por fin lo liberaron a la madrugada en la zona de Villa Adelina. Astrada llamó a su casa y avisó que estaba sano y salvo.
"Fue desesperante", dijo la víctima cuando, abrazado a su hijo, se enfrentó a los periodistas que querían saber detalles de sus 26 días de angustia.
El comisario Angel Casafuz afirmó que por el caso de Astrada no se pagó rescate. En tanto, el juez federal de San Isidro Roberto Marquevich interrogaba anoche a Astrada para que explicara con detalles qué pasó desde la tarde del martes, a la hora en que Cirelli se fue de la vivienda, hasta que él apareció cerca de las 4 de la mañana del miércoles en la casa de sus familiares, sano y salvo. En tanto, Cirelli -que se mantuvo ajeno a los medios de prensa- prestaba declaración anoche frente al juez Alberto Criscuolo, para relatar la pesadilla que vivió durante 41 días.
Respecto de lo que no parece haber dudas es que a Cirelli y a Astrada los secuestró la misma banda, que además habría utilizado las mismas tarjetas telefónicas para hacer las llamadas extorsivas.
Datos fundamentales
Tras su espectacular fuga, el propio Cirelli le aportó los datos a la Policía para que ubicara a Astrada e incluso contó que el padre del futbolista no había estado bien de salud durante sus días de cautiverio. Pero Astrada tampoco pudo esclarecer ese punto, ya que señaló que no tuvo contacto con nadie. Casafuz, no obstante, resaltó que hay elementos probados, prima facie, para creer que estuvieron en el mismo lugar, y añadió que es imposible pensar que las víctimas no se hayan dado dado cuenta. El comisario confirmó que los secuestradores recibieron $ 60.000, hace 9 días, por Cirelli. El policía reveló que, pese a que la familia del empresario había pagado el botín, los secuestradores optaron por mantenerlo cautivo porque tenían a Astrada con la negociación sin resolver.
"Cuando solucionaran el problema de Astrada pensaban liberar a los dos, porque sabían que tenían a la Policía encima", señaló Casafuz, quien dijo que se trató de una banda importante. (DyN)
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