17 Noviembre 2011 Seguir en 
ATENAS.- El Gobierno griego, que inició ayer las negociaciones con los bancos del mundo entero para reducir una parte de su deuda, obtuvo el aval del Parlamento, primera etapa de una ingente tarea para sacar al país de la crisis. El gobierno de Lucas Papademos obtuvo 255 votos a favor y 38 en contra mientras que siete diputados no estaban presentes, anunció el presidente de la Asamblea Philippos Petsalnikos, al término de la votación de la moción de confianza.
Votaron en contra 21 diputados comunistas (KKE) -tercera fuerza parlamentaria-, nueve de la izquierda radical (Syriza), cinco de la izquierda democrática (Dimar), un diputado del partido de derecha Nueva Democracia y dos disidentes socialista (Pasok).
Antes de la votación, cuyos resultados eran cruciales para demostrar a los europeos el compromiso de Grecia de respetar la hoja de ruta dictada por los acreedores, pese a que es muy dolorosa para los griegos, el nuevo primer ministro había manifestado su optimismo para superar las dificultades. "Soy optimista. La zona euro va a superar las dificultades de hoy pese a las divergencias entre los países (...) y los dirigentes van a adoptar decisiones necesarias para garantizar la credibilidad y estabilizar el sistema bancario", había dicho Papademos a los diputados, al concluir tres días de debate parlamentario tras su nombramiento el viernes para dirigir el gobierno de coalición en el que participan socialistas, conservadores y la extrema derecha. Papademos subrayó que se necesitan intervenciones más radicales, con un refuerzo del margen de acción del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).
El primer ministro griego tenía previsto después de superar esta prueba reunirse con el jefe de la asociación mundial de bancos, Charles Dallara, para iniciar oficialmente las negociaciones de quita del 50% de la deuda en manos privadas, que contribuirá a reducir la deuda pública del país al 120% del PBI del país para 2020 contra más del 160% actual. En total, se trata del perdón de unos 100.000 millones de euros de los 350.000 millones a que asciende la deuda griega. (AFP-NA)
Votaron en contra 21 diputados comunistas (KKE) -tercera fuerza parlamentaria-, nueve de la izquierda radical (Syriza), cinco de la izquierda democrática (Dimar), un diputado del partido de derecha Nueva Democracia y dos disidentes socialista (Pasok).
Antes de la votación, cuyos resultados eran cruciales para demostrar a los europeos el compromiso de Grecia de respetar la hoja de ruta dictada por los acreedores, pese a que es muy dolorosa para los griegos, el nuevo primer ministro había manifestado su optimismo para superar las dificultades. "Soy optimista. La zona euro va a superar las dificultades de hoy pese a las divergencias entre los países (...) y los dirigentes van a adoptar decisiones necesarias para garantizar la credibilidad y estabilizar el sistema bancario", había dicho Papademos a los diputados, al concluir tres días de debate parlamentario tras su nombramiento el viernes para dirigir el gobierno de coalición en el que participan socialistas, conservadores y la extrema derecha. Papademos subrayó que se necesitan intervenciones más radicales, con un refuerzo del margen de acción del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF).
El primer ministro griego tenía previsto después de superar esta prueba reunirse con el jefe de la asociación mundial de bancos, Charles Dallara, para iniciar oficialmente las negociaciones de quita del 50% de la deuda en manos privadas, que contribuirá a reducir la deuda pública del país al 120% del PBI del país para 2020 contra más del 160% actual. En total, se trata del perdón de unos 100.000 millones de euros de los 350.000 millones a que asciende la deuda griega. (AFP-NA)
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