La historia de la esclava sexual de Kadafi

Safia, de 22 años, fue secuestrada a los 15. Contó que el dictador libio la violó, la golpeó y la obligó a tomar cocaína.

ARRUINADA. Kadafi me robó la vida, dice Safía, de 22 años. FOTO TOMADA DE LEMONDE.FR
ARRUINADA. "Kadafi me robó la vida", dice Safía, de 22 años. FOTO TOMADA DE LEMONDE.FR
16 Noviembre 2011
TRIPOLI, Libia.- Muammar Kadafi es ya casi un villano de novela, a medida que van tomando cuerpo las acusaciones que le hacen aquellos que estuvieron en su entorno.

El lunes, un ex cocinero le contó al "Daily Mail" que el dictador libio era adicto al Viagra y que usaba un alargador para el pene. Ayer, una joven que dijo haber sido su esclava sexual durante cinco años, relató los pormenores de su calvario a una corresponsal del diario francés "Le Monde".

Safía (nombre ficticio que le dio la periodista) que tiene ahora 22 años, describió en el vespertino cómo fue violada, herida y maltratada durante 5 años. Según contó al periódico, Kadafi la secuestró a los 15 años, la obligó a beber alcohol y a drogarse, la violó, hirió y maltrató, hasta que ella logró escaparse con ayuda de su padre.

"Él estaba constantemente bajo los efectos de la cocaína y no dormía jamás", resumió la joven tras explicar lo que le ocurrió desde que en 2004, a los 15 años, en el instituto de Sirte donde estudiaba, fue elegida para entregar un ramo de flores a "papá Muammar". Ella creía que era un gran honor.

El entonces líder supremo, que visitaba ese centro de su ciudad natal, puso la mano en su espalda y acarició lentamente sus cabellos. Era la señal que informaba a sus guardaespaldas de que la quería para él.

Al día siguiente tres mujeres uniformadas, Salma, Mabruka y Feiza, fueron a buscarla a la peluquería de su madre y le dijeron que el líder supremo quería verla y darle algunos regalos. Como no podía dudar del "príncipe de Sirte", entonces de 62 años, les siguió.

La llevaron a la caravana del desierto donde se encontraba la carpa de Kadafi, quien antes de pedirle que se quedase a vivir con él le preguntó sobre los orígenes de sus padres y sus medios económicos, según reprodujo la agencia EFE.

Pese a que le prometió proporcionarle casas, coches y seguridad, Safia dijo que preferia seguir en Sirte, con su familia y continuar sus estudios, explicó a "Le Monde".

Fue equipada con lencería y ropa sexy, le enseñaron a bailar y desvestirse al ritmo de la música, así como "otros deberes", sin que sus llantos y súplicas sirviesen de nada, recordó.Luego fue llevada ante Kadafi. Durante tres días, relató, sólo tuvo que bailar para él, que la miraba sin tocar, aunque le dejó claro cuál sería su destino: "Tu serás mi prostituta".

A la cuarta cita, el dictador la violó, y como se resistió e intentó huir primero la golpeó y luego llamó a Mabruka y Salma para que intervinieran: las mujeres le dieron una paliza para someterla. A partir de entonces, y durante los siguientes cinco años, fue violada sistemáticamente, incluso por otros hombres del líder.

Safia fue llevada a Tripoli e instalada en un ala especial de Bab Al-Azizia, el bunker de Kadafy en las afueras de la capital libia. Allí descubrió que en el mismo piso donde estaba ella, en una habitación minúscula, se encontraban permanentemente una 20 chicas, la mayoría entre 18 y los 19 años, reclutadas por lo general por las mismas tres mujeres.

Las chicas del harem debían estar siempre disponibles para el dictador, que se cansaba fácilmente de ellas y reclamaba nuevas reclutas, aunque reclamaba a Safia dos o tres veces por semana. Siempre era "sádico y violento", aseguró. El diario aseguró que la joven tiene "moretones, mordidas y cicatrices en los senos". Una de las enfermeras ucranianas del líder libio, Gala, demostró ser su única amiga.

"Para Muammar, las chicas eran simples objetos, que podía pasar a otros luego de que él las había probado", contó Safia. Y recordó cómo el dictador organizaba fiestas para invitados extranjeros y a veces había líderes africanos que también "usaban" a las chicas del harem. De las fiestas también participaban varones, con los que ex dictador también mantenía relaciones sexuales.

El calvario duró hasta 2009, cuando el padre, aprovechando una de las raras visitas que Kadafy autorizaba a la chica, la disfrazó de anciana y logró hacerla subir a un avión que partía hacia Francia, gracias a un amigo que trabajaba en el aeropuerto de Tripoli.

"Cuando vi el cadáver de Kadafy expuesto a la multitud tuve un breve momento de placer, pero luego sentí un gusto muy feo en la boca", contó la joven, y explicó que hubiera preferido que el dictador fuera detenido y procesado.

"Quería enfrentarlo y preguntarle: ¿por qué? ¿por qué me hiciste esto? ¿por qué me violaste, me pegaste, me drogaste y me insultaste? ¿por qué me enseñaste a beber y a fumar? ¿por que me robaste la vida?". (Especial)

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