23 Julio 2003 Seguir en 
Tras nueve días en coma 4, Guido Robles murió ayer a las 3.45. El niño, de 10 años, fue internado para ser operado de amígdalas el 14 de este mes, pero tras la intervención no volvió a despertarse. La Justicia investiga ahora si se trató de un caso de mala praxis.
"Somos muy cautos con lo que está pasando; no podemos hacer apreciaciones ni imputaciones directas hasta que no estén los resultados de los informes del médico forense", explicó la abogada Eugenia Alvarez Gómez Omil, representante de la familia Robles. El viernes pasado, el fiscal Gustavo Estofán y el secretario Daniel Clemente allanaron el sanatorio 9 de Julio, donde Guido fue operado, y secuestraron su historia clínica y el protocolo quirúrgico. Esa documentación fue remitida al Cuerpo Médico Forense para que se determine cuáles fueron las causas por las que entró en coma luego de una operación supuestamente simple. Un presunto caso de mala praxis (mal ejercicio de la profesión, en este caso de la medicina) puede llegar a juicio, y los posibles responsables, condenados si son hallados culpables. Gómez Omil señaló que ellos desconocen las causas de la muerte porque nunca recibieron respuestas en el sanatorio. "Tuvimos una reunión con la gerencia y cuando preguntamos qué pasó no supieron respondernos", dijo. Alvarez Gómez Omil añadió que hubo un descuido. "No hallamos otra explicación. Nadie nos dice por qué salió dormido de la operación y nunca más se despertó", explicó.
Situaciones trágicas
Carlos Pesa, accionista del sanatorio, dijo a LA GACETA que está al frente de una organización muy grande en la que trabajan más de 500 personas y se hacen más de 7.000 cirugías al año.
"Desgraciadamente la actividad médica está sujeta a malos resultados y a la presencia de situaciones trágicas... El niño fue operado y anestesiado correctamente, pero hubo una complicación postanestésica, de carácter excepcional", añadió. El médico consideró correcto que la Justicia investigue. "El dolor que sentimos sólo es superado por el de la familia", dijo.
En Monteros el deceso de Guido causó conmoción. "Estaba feliz cuando fuimos al sanatorio", comentó Josefa Carrasco, tía del niño. "Cuando los padres fueron a verlo, se dieron cuenta de que estaba frío y pálido", añadió. "La médica que lo operó les dijo a los padres que lo sucedido es inexplicable", sostuvo la tía. "A Guido lo entregamos al sanatorio caminando y contento, y ellos nos devolvieron en un ataúd", dijo.
"Somos muy cautos con lo que está pasando; no podemos hacer apreciaciones ni imputaciones directas hasta que no estén los resultados de los informes del médico forense", explicó la abogada Eugenia Alvarez Gómez Omil, representante de la familia Robles. El viernes pasado, el fiscal Gustavo Estofán y el secretario Daniel Clemente allanaron el sanatorio 9 de Julio, donde Guido fue operado, y secuestraron su historia clínica y el protocolo quirúrgico. Esa documentación fue remitida al Cuerpo Médico Forense para que se determine cuáles fueron las causas por las que entró en coma luego de una operación supuestamente simple. Un presunto caso de mala praxis (mal ejercicio de la profesión, en este caso de la medicina) puede llegar a juicio, y los posibles responsables, condenados si son hallados culpables. Gómez Omil señaló que ellos desconocen las causas de la muerte porque nunca recibieron respuestas en el sanatorio. "Tuvimos una reunión con la gerencia y cuando preguntamos qué pasó no supieron respondernos", dijo. Alvarez Gómez Omil añadió que hubo un descuido. "No hallamos otra explicación. Nadie nos dice por qué salió dormido de la operación y nunca más se despertó", explicó.
Situaciones trágicas
Carlos Pesa, accionista del sanatorio, dijo a LA GACETA que está al frente de una organización muy grande en la que trabajan más de 500 personas y se hacen más de 7.000 cirugías al año.
"Desgraciadamente la actividad médica está sujeta a malos resultados y a la presencia de situaciones trágicas... El niño fue operado y anestesiado correctamente, pero hubo una complicación postanestésica, de carácter excepcional", añadió. El médico consideró correcto que la Justicia investigue. "El dolor que sentimos sólo es superado por el de la familia", dijo.
En Monteros el deceso de Guido causó conmoción. "Estaba feliz cuando fuimos al sanatorio", comentó Josefa Carrasco, tía del niño. "Cuando los padres fueron a verlo, se dieron cuenta de que estaba frío y pálido", añadió. "La médica que lo operó les dijo a los padres que lo sucedido es inexplicable", sostuvo la tía. "A Guido lo entregamos al sanatorio caminando y contento, y ellos nos devolvieron en un ataúd", dijo.
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