22 Julio 2003 Seguir en 
La industria textil, uno de los rubros manufactureros que más creció desde la devaluación, comenzó a retraer su producción al ritmo de la caída del dólar registrada en los últimos meses, mientras los empresarios advierten por los efectos negativos del crecimiento de las importaciones de Brasil, tanto en hilados como en indumentaria terminada.
Pese a que la comparación con el año pasado sigue mostrando fuertes alzas, y el rubro acusó en junio una suba interanual del 96,6%, su producción cayó un 5,4% contra mayo, hecho que los empresarios adjudican a la pérdida de competitividad externa derivada de la reciente revaluación del peso contra el dólar y el real.
El problema puede tener verdadero impacto en Tucumán, ya que la provincia es una plaza textil fuerte en el país, con seis plantas que funcionan a pleno. El gerente de Algodonera San Nicolás, Alejandro Martí, fue contundente: "la capacidad de competir se reduce, porque ya no tenemos un dólar a $ 3,60 y se empieza a equiparar con la tasa de cambio brasileña. Además, nuestros costos suben, como el caso de los salarios. Existe también el problema de que todo indica que Brasil está ingresando en una recesión, y entonces presionará más con sus productos en el mercado argentino".
Aunque desde medios oficiales e incluso en otras ramas de la industria se relativiza la alarma de los textiles sobre el principal socio del Mercosur, el efecto de sus expectativas negativas ya se hace notar en el empleo, que dejó de crecer. Héctor Cologni, titular de la Cámara Argentina de la Industria de la Indumentaria (CAIA), opinó que por ahora sólo aparecen algunos indicios de mercadería que está empezando a llegar; sobre todo insumos. "Cuando empieza el cambio de dirección muchas veces la tendencia sigue por otro lado", aclaró.
Piden apoyo oficial
Martí consideró que el Mercosur es un mercado imperfecto en el que sus socios no tienen defensa ante desbalances en los equilibrios económicos. "Tucumán tiene una industria textil importante, y es el propio Gobierno de la provincia el que tiene que salir en defensa de esta actividad ante la Nación", recalcó.
Pese a que la comparación con el año pasado sigue mostrando fuertes alzas, y el rubro acusó en junio una suba interanual del 96,6%, su producción cayó un 5,4% contra mayo, hecho que los empresarios adjudican a la pérdida de competitividad externa derivada de la reciente revaluación del peso contra el dólar y el real.
El problema puede tener verdadero impacto en Tucumán, ya que la provincia es una plaza textil fuerte en el país, con seis plantas que funcionan a pleno. El gerente de Algodonera San Nicolás, Alejandro Martí, fue contundente: "la capacidad de competir se reduce, porque ya no tenemos un dólar a $ 3,60 y se empieza a equiparar con la tasa de cambio brasileña. Además, nuestros costos suben, como el caso de los salarios. Existe también el problema de que todo indica que Brasil está ingresando en una recesión, y entonces presionará más con sus productos en el mercado argentino".
Aunque desde medios oficiales e incluso en otras ramas de la industria se relativiza la alarma de los textiles sobre el principal socio del Mercosur, el efecto de sus expectativas negativas ya se hace notar en el empleo, que dejó de crecer. Héctor Cologni, titular de la Cámara Argentina de la Industria de la Indumentaria (CAIA), opinó que por ahora sólo aparecen algunos indicios de mercadería que está empezando a llegar; sobre todo insumos. "Cuando empieza el cambio de dirección muchas veces la tendencia sigue por otro lado", aclaró.
Piden apoyo oficial
Martí consideró que el Mercosur es un mercado imperfecto en el que sus socios no tienen defensa ante desbalances en los equilibrios económicos. "Tucumán tiene una industria textil importante, y es el propio Gobierno de la provincia el que tiene que salir en defensa de esta actividad ante la Nación", recalcó.







