21 Julio 2003 Seguir en 
Los tucumanos compran en promedio 150.000 plantines florales por mes, lo cual significa alrededor de $ 1 millón al año, a lo que se agregan las plantas ornamentales, arbustos, frutales y otros productos que hacen reverdecer la actividad de los viveros y comercios del rubro. Se trata de un mercado que ha venido experimentando una modesta pero sostenida expansión, a medida que el público valoriza cada vez más la importancia decorativa de las plantas, tanto en interiores como en jardines o en parques privados.
"La gente compra muchos plantines florales. Con poco dinero se da el gusto de poner un poco de alegría y de color en su casa. Es una forma de sentirse bien. Por eso no compra solamente el que tiene plata sino también las personas de recursos medios y bajos. Con una inversión de $ 30 o $ 40 se pueden adquirir varios cajones de plantines que permiten embellecer un jardín durante 5 meses", comentó José Cussedou, uno de los más importantes productores de plantines florales de Tucumán. Otro viverista, José Isa, trata de ofrecer en su vivero-parque un ambiente apropiado para que el cliente se distienda y sea asesorado en cuanto a las especies que le conviene poner.
Aumenta la demanda
De acuerdo con estadísticas a nivel nacional, el mercado de plantas ornamentales se encuentra en expansión y los centros de consumo están localizados en las principales ciudades. La proliferación de barrios cerrados aumentó la demanda de estos productos. Muchos Gobiernos municipales concesionan los espacios verdes a empresas, como sucede con rutas y autopistas, lo cual diversifica el mercado.
Cussedou contó que a comienzos de los 80 observaba cómo el mercado tucumano se abastecía de plantas florales que llegaban desde Buenos Aires.
"De los camiones bajaban en cada vivero entre 1.000 y 1.500 cajones de plantines -recordó-. Entonces me propuse llenar yo ese nicho, porque no había razón para pensar que aquí no se podían producir plantas". Después de dos décadas, cuenta con capacidad para abastecer a otras provincias. Ahora también ha conquistado parte del mercado de las plantas ornamentales (crotones, diffembachias, helechos, etc.), que se traían de Corrientes.
A pesar de que con la devaluación aumentó el precio de la semilla, las macetas plásticas y los agroquímicos, los viveros lograron mantener -para los plantines- los mismos valores que regían hace dos años, según indicó el viverista Enrique Bollero.
Arbustos y frutales
"Ahora la gente busca arbustos nuevos para jardín. Es un sector que se ha diversificado bastante -señaló Bollero-. En promedio cuestan $ 15. Llevan lapachos, para la vereda, y también ligustro injertado. Compran muchos frutales y citrus para plantar en propiedades de los Valles, San Javier y Raco. Llevan plantas de manzana, pera, durazno, ciruela, cereza y guinda, porque son especies que necesitan frío".
Otra tendencia en consumo de plantas son los árboles cuyo follaje adquiere colores rojos o amarillos en invierno, como el liquidambar, el roble europeo o americano, y los cipreses. En promedio, cuestan $ 15 los ejemplares de 1,50 a 1,80 metro.
En materia de plantas florales para sol, en esta época se buscan camelias, azaleas de jardín, pensamientos, petunias, conejitos, alisos, clavelinas, flox y botón de oro. Para la sombra, se prefieren las violetas de los alpes, prímulas y calciolarias.
Otros viveristas consultados por LA GACETA afirmaron que los consumidores tucumanos son muy tradicionalistas en materia de flores y plantas. Desde hace mucho tiempo mantiene su vigencia la petunia grandiflora, por ejemplo, mientras que en otras provincias ya se impone la multiflora. En ventas, la petunia ocupa el primer lugar; le sigue el pensamiento, luego el flox y las margaritas. Un plantín de semilla híbrida de buena calidad cuesta entre $ 0,50 y $ 0,70. Los que provienen de semilla "juntada" se venden de $ 0,35 a $ 0,40, pero los colores de sus flores no son tan puros.
Con respecto a la semilla para plantas ornamentales, la mayor parte viene de Estados Unidos y, en segundo lugar, de Holanda. A pesar de la devaluación, los viveristas continúan adquiriendo semilla importada en razón de su mayor rendimiento. Su precio no se triplicó, porque los importadores redujeron sus márgenes de ganancia. "Bajó el precio en dólares, un 30%, y aumentó el descuento, del 5% al 25%. Además, mejoró la semilla. También empezaron a aparecer las semillas nacionales", comentó José Cussedou.
Un nostálgico
Distinta es la visión que aportó el memorioso Pedro Polanco, de 86 años, quien recordó que durante el siglo pasado Tucumán exportaba plantas y flores a todo el país, gracias al escaso costo de los fletes de ferrocarril. Al desaparecer este medio, muchos productores dejaron de cultivar.
"Ahora, si tengo que mandar, por ejemplo, 80 plantas de lapacho a Salta, el flete me sale más caro que el valor de la carga -evaluó Polanco-. La venta de plantines no rinde. Antes había viveros que vendían hasta 100.000 plantas de citrus por año. La gente las compraba para plantar en el fondo de sus casas; ahora ya no". Algo parecido dijo que sucede con las flores de corte. "Antes había 16 florerías en San Miguel de Tucumán y se vendían entre 10 y 12 coronas por día, aparte de las palmas y ramos. En todas las fiestas públicas o privadas se ornamentaba con plantas y flores", agregó.
Los especialistas aseguran que el de las flores de corte es un mercado inexplotado por los productores tucumanos.
No se aprovecha el mercado de las flores de corte
Mientras en Tucumán la mayor tecnología está puesta en el sector viverista, en materia de flores de corte la producción es mínima y la mayor parte de lo que se comercializa viene de afuera. Después de la devaluación, disminuyó notablemente el ingreso de las especies importadas, por lo que es un buen momento para tratar de cubrir ese nicho con producción local, según destacó la ingeniera agrónoma Norma Medrano, del INTA.
"En rosas, mucho se hace ?a campo?, pero para obtener mayor calidad es necesario trabajar en invernadero -advirtió-. Hay alguna producción en el sur de nuestra provincia, con superficies interesantes de rosas y crisantemos. Pero en general las florerías trabajan con productos que se traen de otras provincias".
El consumo de flores de corte se concentra en ciertas fechas, como el Día de la Madre, el De los Difuntos y las fiestas de fin de año. Pero ya se está notando un incremento de la demanda en otras fechas, como el Día de la Mujer o De los Enamorados. "Es necesario que los sectores interesados se pongan de acuerdo y encaren una estrategia de marketing para estimular el consumo durante todo el año", exhortó Medrano. Por otra parte, lamentó que entre los floristas persista la creencia de que Tucumán no puede producir flores de calidad.
"No es así. Tucumán tiene características agroecológicas favorables, teniendo en cuenta los microclimas que posee -aclaró-. Lo que pasa es que no hay tecnología puesta en el sector. Falta un impulso de parte de las instituciones relacionadas con el tema. Hacen falta cámaras de frío para poder planificar la entrega de las flores. Para los productores pequeños que hacen rosas a campo, el consumidor no es la florería sino la venta callejera".
Jornadas nacionales
Medrano adelantó que en octubre próximo Tucumán será sede de las V Jornadas Nacionales de Floricultura. "Los objetivos son reunir a todos los productores y técnicos e interesados en la floricultura. El temario abarca las flores de corte, los viveros, los plantines, las plantas y árboles ornamentales. Se van a dar cursos sobre sustratos, lilium como alternat de diversificación, rosas, y muchos otros temas", afirmó.
Precisó que en Tucumán hay más de 100 hectáreas destinadas a la floricultura, a cargo de unos 60 productores.
"La gente compra muchos plantines florales. Con poco dinero se da el gusto de poner un poco de alegría y de color en su casa. Es una forma de sentirse bien. Por eso no compra solamente el que tiene plata sino también las personas de recursos medios y bajos. Con una inversión de $ 30 o $ 40 se pueden adquirir varios cajones de plantines que permiten embellecer un jardín durante 5 meses", comentó José Cussedou, uno de los más importantes productores de plantines florales de Tucumán. Otro viverista, José Isa, trata de ofrecer en su vivero-parque un ambiente apropiado para que el cliente se distienda y sea asesorado en cuanto a las especies que le conviene poner.
Aumenta la demanda
De acuerdo con estadísticas a nivel nacional, el mercado de plantas ornamentales se encuentra en expansión y los centros de consumo están localizados en las principales ciudades. La proliferación de barrios cerrados aumentó la demanda de estos productos. Muchos Gobiernos municipales concesionan los espacios verdes a empresas, como sucede con rutas y autopistas, lo cual diversifica el mercado.
Cussedou contó que a comienzos de los 80 observaba cómo el mercado tucumano se abastecía de plantas florales que llegaban desde Buenos Aires.
"De los camiones bajaban en cada vivero entre 1.000 y 1.500 cajones de plantines -recordó-. Entonces me propuse llenar yo ese nicho, porque no había razón para pensar que aquí no se podían producir plantas". Después de dos décadas, cuenta con capacidad para abastecer a otras provincias. Ahora también ha conquistado parte del mercado de las plantas ornamentales (crotones, diffembachias, helechos, etc.), que se traían de Corrientes.
A pesar de que con la devaluación aumentó el precio de la semilla, las macetas plásticas y los agroquímicos, los viveros lograron mantener -para los plantines- los mismos valores que regían hace dos años, según indicó el viverista Enrique Bollero.
Arbustos y frutales
"Ahora la gente busca arbustos nuevos para jardín. Es un sector que se ha diversificado bastante -señaló Bollero-. En promedio cuestan $ 15. Llevan lapachos, para la vereda, y también ligustro injertado. Compran muchos frutales y citrus para plantar en propiedades de los Valles, San Javier y Raco. Llevan plantas de manzana, pera, durazno, ciruela, cereza y guinda, porque son especies que necesitan frío".
Otra tendencia en consumo de plantas son los árboles cuyo follaje adquiere colores rojos o amarillos en invierno, como el liquidambar, el roble europeo o americano, y los cipreses. En promedio, cuestan $ 15 los ejemplares de 1,50 a 1,80 metro.
En materia de plantas florales para sol, en esta época se buscan camelias, azaleas de jardín, pensamientos, petunias, conejitos, alisos, clavelinas, flox y botón de oro. Para la sombra, se prefieren las violetas de los alpes, prímulas y calciolarias.
Otros viveristas consultados por LA GACETA afirmaron que los consumidores tucumanos son muy tradicionalistas en materia de flores y plantas. Desde hace mucho tiempo mantiene su vigencia la petunia grandiflora, por ejemplo, mientras que en otras provincias ya se impone la multiflora. En ventas, la petunia ocupa el primer lugar; le sigue el pensamiento, luego el flox y las margaritas. Un plantín de semilla híbrida de buena calidad cuesta entre $ 0,50 y $ 0,70. Los que provienen de semilla "juntada" se venden de $ 0,35 a $ 0,40, pero los colores de sus flores no son tan puros.
Con respecto a la semilla para plantas ornamentales, la mayor parte viene de Estados Unidos y, en segundo lugar, de Holanda. A pesar de la devaluación, los viveristas continúan adquiriendo semilla importada en razón de su mayor rendimiento. Su precio no se triplicó, porque los importadores redujeron sus márgenes de ganancia. "Bajó el precio en dólares, un 30%, y aumentó el descuento, del 5% al 25%. Además, mejoró la semilla. También empezaron a aparecer las semillas nacionales", comentó José Cussedou.
Un nostálgico
Distinta es la visión que aportó el memorioso Pedro Polanco, de 86 años, quien recordó que durante el siglo pasado Tucumán exportaba plantas y flores a todo el país, gracias al escaso costo de los fletes de ferrocarril. Al desaparecer este medio, muchos productores dejaron de cultivar.
"Ahora, si tengo que mandar, por ejemplo, 80 plantas de lapacho a Salta, el flete me sale más caro que el valor de la carga -evaluó Polanco-. La venta de plantines no rinde. Antes había viveros que vendían hasta 100.000 plantas de citrus por año. La gente las compraba para plantar en el fondo de sus casas; ahora ya no". Algo parecido dijo que sucede con las flores de corte. "Antes había 16 florerías en San Miguel de Tucumán y se vendían entre 10 y 12 coronas por día, aparte de las palmas y ramos. En todas las fiestas públicas o privadas se ornamentaba con plantas y flores", agregó.
Los especialistas aseguran que el de las flores de corte es un mercado inexplotado por los productores tucumanos.
Mientras en Tucumán la mayor tecnología está puesta en el sector viverista, en materia de flores de corte la producción es mínima y la mayor parte de lo que se comercializa viene de afuera. Después de la devaluación, disminuyó notablemente el ingreso de las especies importadas, por lo que es un buen momento para tratar de cubrir ese nicho con producción local, según destacó la ingeniera agrónoma Norma Medrano, del INTA.
"En rosas, mucho se hace ?a campo?, pero para obtener mayor calidad es necesario trabajar en invernadero -advirtió-. Hay alguna producción en el sur de nuestra provincia, con superficies interesantes de rosas y crisantemos. Pero en general las florerías trabajan con productos que se traen de otras provincias".
El consumo de flores de corte se concentra en ciertas fechas, como el Día de la Madre, el De los Difuntos y las fiestas de fin de año. Pero ya se está notando un incremento de la demanda en otras fechas, como el Día de la Mujer o De los Enamorados. "Es necesario que los sectores interesados se pongan de acuerdo y encaren una estrategia de marketing para estimular el consumo durante todo el año", exhortó Medrano. Por otra parte, lamentó que entre los floristas persista la creencia de que Tucumán no puede producir flores de calidad.
"No es así. Tucumán tiene características agroecológicas favorables, teniendo en cuenta los microclimas que posee -aclaró-. Lo que pasa es que no hay tecnología puesta en el sector. Falta un impulso de parte de las instituciones relacionadas con el tema. Hacen falta cámaras de frío para poder planificar la entrega de las flores. Para los productores pequeños que hacen rosas a campo, el consumidor no es la florería sino la venta callejera".
Jornadas nacionales
Medrano adelantó que en octubre próximo Tucumán será sede de las V Jornadas Nacionales de Floricultura. "Los objetivos son reunir a todos los productores y técnicos e interesados en la floricultura. El temario abarca las flores de corte, los viveros, los plantines, las plantas y árboles ornamentales. Se van a dar cursos sobre sustratos, lilium como alternat de diversificación, rosas, y muchos otros temas", afirmó.
Precisó que en Tucumán hay más de 100 hectáreas destinadas a la floricultura, a cargo de unos 60 productores.







