27 Octubre 2011 Seguir en 
NUEVA YORK, Estados Unidos.- Dennis Kozlowski, una figura paradigmática de la última ola de escándalos corporativos en Estados Unidos, ex presidente ejecutivo de Tyco International Ltd. fue declarado culpable en 2005 de saquear la empresa y condenado a un máximo de 25 años tras las rejas, informó el diario "La Nación".
Ahora, demandó al estado de Nueva York para conseguir libertad para trabajar (con lo que podría entrar y salir de la cárcel) y aguarda su primera audiencia de libertad condicional en abril. Mientras tanto, Kozlowski mira -a través de un alambrado de púas fabricado por Tyco- a un mundo donde la economía tambaleante y el menosprecio hacia las grandes empresas resultan familiares.
Supo ser uno de los presidentes ejecutivos mejor pagos de Estados Unidos. El ahora presidiario de 64 años reconoce que se volvió codicioso y que comparte la indignación sobre la avaricia empresarial expresada por los manifestantes del movimiento de protesta de Occupy Wall Street, muchos de quienes se preguntan por qué la crisis financiera no llevó a prisión tantos ejecutivos como los escándalos de una década atrás. "Comprendo su frustración", dijo Kozlowski en una entrevista en la sala de visitas del Centro Correccional Mid-State.
El ex ejecutivo, quien recibió US$105 millones en el año fiscal de 2000, criticó las firmas financieras en problemas por pagar enormes bonificaciones a sus ejecutivos después de recibir rescates financiados por los contribuyentes de EE.UU. "Eso es indefendible", dijo.
Kozlowski fue declarado culpable en junio de 2005 de 22 de 23 cargos, entre ellos robo agravado, conspiración y fraude de valores, derivado de gigantescas bonificaciones y otra remuneración impropia que recibió como presidente ejecutivo de Tyco. Fue sentenciado a entre 8,3 años y 25 años de cárcel, comparado con 25 años para el ex presidente ejecutivo de WorldCom, Bernard J. Ebbers, y 24 para el ex director general de Enron, Jeffrey Skilling.
En busca de empleo
El ex empresario confía en conseguir un empleo, al amparo de la posibilidad de libertad para trabajar, con Access Technologies Group Inc., una pequeña compañía de Connecticut, cuyos servicios incluyen la capacitación para búsqueda de empleos para ex convictos. Pero el estado de Nueva York ha rechazado cuatro veces su pedido de libertad para trabajar.
El ex ejecutivo ha entablado una demanda para revertir la decisión y le indigna que Mark H. Swartz, ex director financiero de Tyco condenado por delitos similares, ya tiene tal empleo.
En prisión, Kozlowski ascendió de servir comida y limpiar pisos de baños a encargarse de la lavandería. Gana 80 centavos de dólar al día. Su celda de 2,4 x 3 metros contiene un estante de acero, un colchón, un lavabo y un inodoro, y luces encendidas todo el tiempo, lo que dificulta el sueño. "La comida es horrible", cuenta. (Especial)
Ahora, demandó al estado de Nueva York para conseguir libertad para trabajar (con lo que podría entrar y salir de la cárcel) y aguarda su primera audiencia de libertad condicional en abril. Mientras tanto, Kozlowski mira -a través de un alambrado de púas fabricado por Tyco- a un mundo donde la economía tambaleante y el menosprecio hacia las grandes empresas resultan familiares.
Supo ser uno de los presidentes ejecutivos mejor pagos de Estados Unidos. El ahora presidiario de 64 años reconoce que se volvió codicioso y que comparte la indignación sobre la avaricia empresarial expresada por los manifestantes del movimiento de protesta de Occupy Wall Street, muchos de quienes se preguntan por qué la crisis financiera no llevó a prisión tantos ejecutivos como los escándalos de una década atrás. "Comprendo su frustración", dijo Kozlowski en una entrevista en la sala de visitas del Centro Correccional Mid-State.
El ex ejecutivo, quien recibió US$105 millones en el año fiscal de 2000, criticó las firmas financieras en problemas por pagar enormes bonificaciones a sus ejecutivos después de recibir rescates financiados por los contribuyentes de EE.UU. "Eso es indefendible", dijo.
Kozlowski fue declarado culpable en junio de 2005 de 22 de 23 cargos, entre ellos robo agravado, conspiración y fraude de valores, derivado de gigantescas bonificaciones y otra remuneración impropia que recibió como presidente ejecutivo de Tyco. Fue sentenciado a entre 8,3 años y 25 años de cárcel, comparado con 25 años para el ex presidente ejecutivo de WorldCom, Bernard J. Ebbers, y 24 para el ex director general de Enron, Jeffrey Skilling.
En busca de empleo
El ex empresario confía en conseguir un empleo, al amparo de la posibilidad de libertad para trabajar, con Access Technologies Group Inc., una pequeña compañía de Connecticut, cuyos servicios incluyen la capacitación para búsqueda de empleos para ex convictos. Pero el estado de Nueva York ha rechazado cuatro veces su pedido de libertad para trabajar.
El ex ejecutivo ha entablado una demanda para revertir la decisión y le indigna que Mark H. Swartz, ex director financiero de Tyco condenado por delitos similares, ya tiene tal empleo.
En prisión, Kozlowski ascendió de servir comida y limpiar pisos de baños a encargarse de la lavandería. Gana 80 centavos de dólar al día. Su celda de 2,4 x 3 metros contiene un estante de acero, un colchón, un lavabo y un inodoro, y luces encendidas todo el tiempo, lo que dificulta el sueño. "La comida es horrible", cuenta. (Especial)







