Se acumularon 250 toneladas de bonos

Los 158,6 millones de pesos en Bocade que fueron rescatados hasta ahora mediante el Plan de Unificación Monetaria ya no se miden por su perdido poder adquisitivo sino por su peso y volumen como papel.

20 Julio 2003
A medida que se aproxima la conclusión del proceso de rescate de los Bocade, la bóveda del Tesoro del Banco del Tucumán se va quedando sin espacio donde albergar los billetes inutilizados. Si bien por razones de seguridad, la prensa no tiene acceso al Tesoro, el titular del área, Héctor Brito, estimó que ya se han acumulado unas 250 toneladas de bonos en la bóveda.
Lo que sí pudo observar LA GACETA fue el procedimiento empleado para la inutilización de los bonos, que responde a los requisitos exigidos por el Banco Central.
A esta tarea se abocan diariamente los cajeros y el personal de Tesorería de la entidad. Los empleados van rotando y, según las necesidades, trabajan entre 20 y 25 personas por día. Los horarios habituales también se extienden según las necesidades. De acuerdo con lo señalado por Brito, los primeros días del rescate realizado a través de la licitación hubo mucho trabajo; después disminuyó y se volvió a incrementar en esta última semana.

Paso a paso
Una vez que los bonos ingresaron al Banco del Tucumán -por ventanilla, por cuentas o desde las otras entidades que participaron del rescate-, se cuentan y se revisan para verificar que estén en buen estado y que no sean falsos. Luego se llevan al Tesoro, donde son recontados y revisados por segunda y última vez. Después se acomodan en fajos de 100 billetes, de la misma denominación y se les pone una faja sellada.
Esos fajos son pasados por una perforadora que en menos de medio segundo les hace siete agujeros para inutilizar los billetes. También la faja sellada es perforada.
El paso siguiente es atar 10 fajos de 100 billetes, es decir un millar. A esos paquetes les llaman "balas" en la jerga bancaria. Cada millar es envuelto en plástico y con una máquina (similar a un secador de pelo) se le da calor para que el plástico encoja y el paquete con los billetes quede termosellado.
Concluido este proceso, las "balas" de bonos de $ 20, de $ 10, de $ 5 y de $ 2 pasan a engrosar las atestadas estanterías de la bóveda del Tesoro.
Los billetes permanecerán allí hasta que los inspectores del Banco Central vengan a realizar las verificaciones finales de la eliminación de la cuasimoneda tucumana y, entonces, el Gobierno provincial decida el modo en el que serán finalmente eliminados, tras 18 años de vigencia en Tucumán.

LOS QUE GUARDAN NO SIEMPRE TIENEN
NO SE CANJEARA TODO.- Empresarios, economistas y banqueros coinciden en que no se alcanzará a cambiar los $ 169 millones de bonos emitidos ya que en el camino quedará una buena porción de billetes que se perdieron por diferentes causas: olvidos, accidentes o deterioros.

DESDE EL JARDIN.- Empleados del Banco del Tucumán fueron testigos de un hecho insólito. Se presentó un hombre con una bolsa llena de bonos y contó que los había encontrado en el jardín de su casa, donde habrían sido enterrados por el abuelo, ya fallecido. "Al sacarlos de la bolsa, los billetes se deshacían porque estaban cubiertos por un hongo que crece favorecido por la humedad y la oscuridad", dijo uno de los empleados del banco.

LLUVIA Y LAGRIMAS.- "Una señora se fue llorando porque no le pudimos cambiar los bonos que trajo. Los había guardado en una bolsa de plástico, en su casa. Pero una tormenta fuerte le anegó la vivienda y los bonos quedaron mojados. Era imposible aceptarlos. Se desarmaban cuando queríamos separarlos", contó otro vocero del banco.

BOLSILLOS-CAJAS FUERTE.- Más de una persona tiene el hábito de usar los bolsillos de los abrigos viejos como cajas fuertes. Guardan allí la plata y después se olvidan de que la tienen. Eso suele suceder en especial con la gente mayor. "Algunos tuvieron suerte y les pudimos cambiar los bonos; pero a otros no, porque el deterioro de los billetes no nos permitía identificarlos", comentó un bancario.

VOLVIERON LOS MELLIZOS.- Los billetes olvidados en el bolsillo fueron el pretexto de una mujer que se presentó con cinco bonos de $ 20 de la cuestionada emisión de Ciccone Calcográfica, en la cual aparecieron billetes repetidos y que dio lugar a una investigación judicial. Sin embargo, la mujer tuvo que resignarse a perder los $ 100 ya que para canjear aquellos bonos hubo un lapso de varios meses durante 2001.

CRECIERON CON LOS AÑOS.- Los bonos también crecen con los años y prácticamente duplican su tamaño. Un paquete de 1.000 billetes nuevos mide aproximadamente 15 cm de ancho por unos 20 cm de largo. El paquete con la misma cantidad de billetes usados, en cambio, alcanza los 40 cm de largo. "Los billetes se agrandan porque se les adhiere la grasitud y la suciedad del ambiente", explicaron los expertos.

FALSIFICADOS.- Contrariamente a lo que se temía en un principio, funcionarios del Banco del Tucumán aseguraron que la cantidad de billetes falsos que se detectaron durante el canje fue ínfima, no más de uno o dos billetes por día.

El BCRA enviará veedores para controlar los billetes


El paso posterior al rescate total de los bonos será el control que efectuarán los veedores que enviará en agosto a Tucumán el Banco Central. Con la presencia de los inspectores del BCRA más una comisión integrada por técnicos de la Contaduría, Tesorería y Escribanía de Gobierno y por un representante del Tribunal de Cuentas, se efectuará la apertura de los paquetes de billetes termosellados que están depositados en la bóveda del Tesoro del Banco del Tucumán.
En ese momento, se labrará un acta en la que conste la totalidad de los bonos aceptados, rechazados y faltantes, con mención de las causales, de acuerdo con lo establecido en el "Procedimiento Operativo del Plan de Unificación Monetaria".
Tras ese proceso, que se haría durante la primera quincena de agosto, se determinará el monto total del crédito que deberá pagar el Gobierno provincial durante los próximos 10 años por el canje a valor de mercado de la cuasimoneda que emitió.
El 22 de mayo pasado, el Gobierno nacional aceptó rescatar los Bocade y reemplazarlos por moneda de curso legal (pesos).
Como contrapartida, la Provincia debe pagar el crédito que le otorgó el Central para la unificación monetaria, mediante la emisión de un Bono del Estado Nacional (Boden). Ese título estará garantizado por la retención de casi $ 4 millones mensuales de la coparticipación que recibe Tucumán, según los cálculos del Ministerio de Economía.
Si se retiran los $ 169 millones de los bonos emitidos por la Provincia, el capital del crédito rondaría los $ 153 millones. A esa suma, además, hay que aplicarle un interés del 2% anual más el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), con lo que en 10 años, el Estado abonaría más de $ 200 millones.

Un título sin garantías
Los tenedores de bonos que no los canjeen por efectivo antes del 31 del corriente recibirán un título público en pesos que se pagará el 30 de setiembre de 2006. Así lo estableció el Ministerio de Economía de la Nación, a través de la resolución 266. Ese instrumento no tendrá poder cancelatorio ni generará intereses a favor del tenedor. Tampoco será garantizado por la coparticipación.

Quedan sólo 11 días para que los Bocade pierdan validez


El plan de rescate de los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade) ingresa a su recta final. Quedan 11 días para que la cuasimoneda tucumana pierda validez y aún falta rescatar alrededor de $ 10 millones, según los registros del Banco del Tucumán.
Los bonos nacieron hace casi 18 años para cubrir las contingencias financieras del momento. Con el tiempo, la cuasimoneda se mantuvo gracias al canje por efectivo que se efectuaba mediante la histórica operatoria FET. A principios de este año, por imposición del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno nacional accedió a su rescate y sustitución por pesos, en el marco de la unificación monetaria que, hasta ahora, sólo se realizó en Formosa (Bocanfor por $ 85 millones); en Entre Ríos (Federales por $ 254 millones); en Córdoba (Lecor por $ 656 millones) y en Tucumán (Bocade por $ 169 millones). En el programa también están incluidas las Lecop que emitió el Gobierno nacional. Según un informe del Banco Central, en la primera etapa del programa, hasta ahora se retiraron de circulación $ 2.472 millones de cuasimonedas y aún queda por rescatar $ 1.964 millones, en su mayoría Lecop.
En el caso de los bonos tucumanos el plazo para su rescate total vencerá el jueves 31. Hasta ahora, el Gobierno no confirmó el procedimiento de destrucción de los billetes. No obstante, el secretario de Hacienda, Eduardo Jairala, cree que se usará la misma mecánica que se aplicó durante las gestiones anteriores, es decir, que los bonos pasen por una trituradora. También se especula con la posibilidad de que, luego de que el BCRA dicte la autorización respectiva, los más de 10 millones de billetes rescatados sean incinerados en una caldera de algún ingenio de la provincia.

Las operatorias vigentes
Sólo algunos grandes tenedores podrán canjear bonos por efectivo hasta mañana con un desagio del 9%. El Banco del Tucumán sostiene que la comisión subirá luego a casi el 14%, debido a la multa establecida por la Nación para los mayoristas que no se presentaron en la licitación. Esta medida no regirá para los minoristas (hasta $ 500), para quienes se mantendrá el desagio del 9%.

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