23 Octubre 2011 Seguir en 
TÚNEZ.- El país celebra hoy las primeras elecciones libres en 50 años, en las que casi 11.000 candidatos aspiran a alcanzar los 217 escaños de la Asamblea Constituyente que dará forma a la nueva Constitución, nombrará el nuevo Gobierno interino y convocará finalmente a elecciones presidenciales y legislativas.
Se trata de los primeros comicios que tendrán lugar en el lugar en el que comenzó la llamarada de la ?Primavera Arabe?, nueve meses después del derrocamiento del presidente Zine El Abidine Ben Ali.
Un centenar de partidos políticos fueron habilitados para participar de los comicios, y de ellos, diez son los más importantes. Uno de ellos es el partido islamista Ennahda, principal favorito para hacerse con el mayor número de votos. Su líder, Rachid Ghannouchi, se apuró a desmentir las voces que temen una radicalización de la política tunecina y prometió un islamismo moderado y propende un estrecha relación con la Unión Europea. El grupo de Ghannouchi, que según encuestas obtendría entre un 30 y un 35 % de los votos, goza de las simpatías de la conservadora y subdesarrollada sociedad periférica tunecina gracias a los programas sociales que el partido contribuyó a financiar, aun estando ilegalizado y perseguido por las fuerzas de Ben Alí.
Sus rivales laicos, como el Partido Democrático y Progresista y el Foro Democrático para el Trabajo y la Libertades, ambos de izquierda, acusan a Ennahda de contar con el apoyo de occidente, como estrategia para ganar los votos de los jóvenes tunecinos. Las mujeres se encuentran especialmente preocupadas. Túnez es el único país árabe que prohíbe la poligamia. Los derechos de la mujer gozan de un estatus privilegiado, incluyendo la posibilidad del divorcio unilateral y el uso opcional del pañuelo.
La tasa de alfabetización femenina supera el 80%, representan más de la mitad de la población estudiantil, y temen que la victoria de Ennhada signifique el inicio de la restricción de sus libertades. De los 217 integrantes de la asamblea, 18 serán elegidos por el voto del millón de tunecinos que se encuentran en el exterior, la mitad, residentes en Francia. (Télam)
Se trata de los primeros comicios que tendrán lugar en el lugar en el que comenzó la llamarada de la ?Primavera Arabe?, nueve meses después del derrocamiento del presidente Zine El Abidine Ben Ali.
Un centenar de partidos políticos fueron habilitados para participar de los comicios, y de ellos, diez son los más importantes. Uno de ellos es el partido islamista Ennahda, principal favorito para hacerse con el mayor número de votos. Su líder, Rachid Ghannouchi, se apuró a desmentir las voces que temen una radicalización de la política tunecina y prometió un islamismo moderado y propende un estrecha relación con la Unión Europea. El grupo de Ghannouchi, que según encuestas obtendría entre un 30 y un 35 % de los votos, goza de las simpatías de la conservadora y subdesarrollada sociedad periférica tunecina gracias a los programas sociales que el partido contribuyó a financiar, aun estando ilegalizado y perseguido por las fuerzas de Ben Alí.
Sus rivales laicos, como el Partido Democrático y Progresista y el Foro Democrático para el Trabajo y la Libertades, ambos de izquierda, acusan a Ennahda de contar con el apoyo de occidente, como estrategia para ganar los votos de los jóvenes tunecinos. Las mujeres se encuentran especialmente preocupadas. Túnez es el único país árabe que prohíbe la poligamia. Los derechos de la mujer gozan de un estatus privilegiado, incluyendo la posibilidad del divorcio unilateral y el uso opcional del pañuelo.
La tasa de alfabetización femenina supera el 80%, representan más de la mitad de la población estudiantil, y temen que la victoria de Ennhada signifique el inicio de la restricción de sus libertades. De los 217 integrantes de la asamblea, 18 serán elegidos por el voto del millón de tunecinos que se encuentran en el exterior, la mitad, residentes en Francia. (Télam)
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