20 Octubre 2011 Seguir en 

"Los partidos políticos son pasajeros, pero las comunidades indígenas siempre estaremos en nuestro lugar. Los partidos van a crecer, pero también van a caer; nosotros, seguiremos en nuestra tierra. No es bueno ser llunco de ninguna agrupación". La frase es de Pascual Condori González, amauta del consejo o de la comunidad Jach´a Suyu Pakajaqi, y uno de los acampantes que desde hace un mes, esperan la llegada de la columna de manifestantes.
La palabra llunco significa en quechua obsecuente y servil. Así denomina a los indígenas que se prestan a trabajar a las órdenes de intereses que no son los de su etnia. Para él, los miembros del gabinete de Evo Morales pueden caer en esta calificación. "Ahora sí los pueblos indígenas vamos a abrir la boca, no vamos a permitir que nos sometan ni que se aplique una política foránea a nuestros intereses. No vamos a volver a estar sometidos", afirma.
- ¿Por qué debe preservarse ese lugar?
- Es es una demanda legítima de los pueblos indígenas a partir de nuestros derechos. La legislación nos dio facultades para defender a nuestras comunidades y para garantizar el respeto a la aplicación de la constitución boliviana que define un Estado plurinacional. Los pueblos originarios hemos impulsado este proceso de cambio.
- ¿Los indígenas bolivianos están unidos en este reclamo?
- Hoy estamos todos los hermanos movilizados en apoyo a los marchistas. Somos afiliados a la coordinadora, donde confluyen las regionales de los distintos departamentos. Y no buscamos enfrentamientos.
- ¿Está roto el diálogo con el Gobierno? ¿De quién es la culpa?
- Estamos indignados porque el Gobierno no supo entender la demanda que le hacíamos. La culpa no es de nosotros, sino de quienes gobiernan, lamentablemente.Los errores son de los ministros. El pueblo y la prensa internacional deben entender que el Gobierno debería tener una integración del gabinete que respete la integración plurinacional, con miembros de pueblos indígenas siendo parte, lo que no ocurre. Evo prefirió administrar el Estado con la gente del pasado, con los mismos ministros, los mismos intereses. Este gabinete es un lamentable error del hermano Evo. Le preguntamos si gobierna para nosotros o para los mismos del pasado. Esperamos que reflexione. no estamos en contra de él ni del canciller (David Choquehuanca). Son de nuestra sangre, pero deben definirse.
- ¿Entra es crisis todo lo hecho por el Gobierno?
- No. El proceso de cambio encarado no va a fracasar; va a seguir encaminado con o sin Evo. Nosotros hemos respetado el pacto de unidad nacional, pero nos duele cómo está ahora, porque ya no existe.
- ¿Morales está a tiempo de rectificarse aún?
- Está a tiempo de corregir los errores, pero está tomando actitudes muy soberbias, quizás influido por la gente que lo rodea. No podemos admitir y muy lamentable que haga cosas contra nosotros.
- Desde el Gobierno afirman que ustedes están siendo controlados por la oposición.
- Es falso. El recurso de vincularnos con la derecha apunta a confundir a la gente. Estamos en un cambio político, económico y social, en una nueva Pachacutec (en quechua, el que cambia el rumbo de la tierra).
La palabra llunco significa en quechua obsecuente y servil. Así denomina a los indígenas que se prestan a trabajar a las órdenes de intereses que no son los de su etnia. Para él, los miembros del gabinete de Evo Morales pueden caer en esta calificación. "Ahora sí los pueblos indígenas vamos a abrir la boca, no vamos a permitir que nos sometan ni que se aplique una política foránea a nuestros intereses. No vamos a volver a estar sometidos", afirma.
- ¿Por qué debe preservarse ese lugar?
- Es es una demanda legítima de los pueblos indígenas a partir de nuestros derechos. La legislación nos dio facultades para defender a nuestras comunidades y para garantizar el respeto a la aplicación de la constitución boliviana que define un Estado plurinacional. Los pueblos originarios hemos impulsado este proceso de cambio.
- ¿Los indígenas bolivianos están unidos en este reclamo?
- Hoy estamos todos los hermanos movilizados en apoyo a los marchistas. Somos afiliados a la coordinadora, donde confluyen las regionales de los distintos departamentos. Y no buscamos enfrentamientos.
- ¿Está roto el diálogo con el Gobierno? ¿De quién es la culpa?
- Estamos indignados porque el Gobierno no supo entender la demanda que le hacíamos. La culpa no es de nosotros, sino de quienes gobiernan, lamentablemente.Los errores son de los ministros. El pueblo y la prensa internacional deben entender que el Gobierno debería tener una integración del gabinete que respete la integración plurinacional, con miembros de pueblos indígenas siendo parte, lo que no ocurre. Evo prefirió administrar el Estado con la gente del pasado, con los mismos ministros, los mismos intereses. Este gabinete es un lamentable error del hermano Evo. Le preguntamos si gobierna para nosotros o para los mismos del pasado. Esperamos que reflexione. no estamos en contra de él ni del canciller (David Choquehuanca). Son de nuestra sangre, pero deben definirse.
- ¿Entra es crisis todo lo hecho por el Gobierno?
- No. El proceso de cambio encarado no va a fracasar; va a seguir encaminado con o sin Evo. Nosotros hemos respetado el pacto de unidad nacional, pero nos duele cómo está ahora, porque ya no existe.
- ¿Morales está a tiempo de rectificarse aún?
- Está a tiempo de corregir los errores, pero está tomando actitudes muy soberbias, quizás influido por la gente que lo rodea. No podemos admitir y muy lamentable que haga cosas contra nosotros.
- Desde el Gobierno afirman que ustedes están siendo controlados por la oposición.
- Es falso. El recurso de vincularnos con la derecha apunta a confundir a la gente. Estamos en un cambio político, económico y social, en una nueva Pachacutec (en quechua, el que cambia el rumbo de la tierra).







