19 Octubre 2011 Seguir en 
PARIS, Francia.- El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y su esposa Carla Bruni fueron hoy padres de una niña, que nació en una clínica de París, según informó la televisión local. Se trata del primer hijo de la pareja, que se casó en 2008. El mandatario, de 56 años, tiene tres hijos de dos matrimonios anteriores, mientras que Carla, de 43, tiene uno de una relación anterior.
El Palacio del Elíseo explicó que no iba a haber declaración oficial. Esta es la primera vez que un jefe de Estado francés se convierte en padre durante su gobierno. Hace días que los alrededores de la clínica De la Muette, situada en el distrito 16 de París, está cercada. El matrimonio presidencial ha alquilado todo el piso superior del centro médico.
Para no ser criticados de aprovechar un acontecimiento de la vida privada para hacer campaña política, teniendo en cuenta las próximas elecciones presidenciales, los Sarkozy no anunciaron públicamente el embarazo. La cantante y primera dama, por su parte, dijo en distintas entrevistas que no quería dar a conocer a su hijo a la opinión pública y que por eso tampoco habría fotos.
Un hijo deseado
Bruni nunca ocultó su deseo de volver a ser madre. Durante un viaje a la India en diciembre de 2010, visitó un mausoleo al que usualmente van las mujeres que quieren quedar embarazadas. Su hermana mayor, la actriz Valeria Bruni Tedeschi, había adoptado pocos meses antes un niña en Senegal.
Al parecer, la misma Carla evaluó en algún momento la adopción si es que no podía quedar embarazada por una cuestión de edad. "No iré en contra de la naturaleza", había dichos en una entrevista con "Figaro Madame".
Al asumir la presidencia en 2007, Sarkozy estuvo acompañado por su entonces esposa Cécilia y los cinco hijos de su familia ensamblada. El hijo en común de los dos, Louis, le deseó delante de las cámaras: "Mucha suerte, papá". Sus otros dos hijos, Pierre y Jean, son fruto de su primer matrimonio con Marie-Dominique.
Pocas semanas después de su separación de Cécilia, el presidente galo se mostró con la cantante franco-italiana y el hijo de ella, Aurélien, a quien se vio sentado en los hombros de Sarkozy durante un viaje de la pareja a Jordania. Debido a la gran cantidad de fotógrafos, el niño se tapó la cara con las manos.
Su madre lamentó más tarde haber expuesto a su hijo al ojo público. "Fue un error, debería haber sabido que iba a haber fotógrafos", reconoció más tarde. Por eso tampoco quiere que haya fotos de su última hija. (DPA)
El Palacio del Elíseo explicó que no iba a haber declaración oficial. Esta es la primera vez que un jefe de Estado francés se convierte en padre durante su gobierno. Hace días que los alrededores de la clínica De la Muette, situada en el distrito 16 de París, está cercada. El matrimonio presidencial ha alquilado todo el piso superior del centro médico.
Para no ser criticados de aprovechar un acontecimiento de la vida privada para hacer campaña política, teniendo en cuenta las próximas elecciones presidenciales, los Sarkozy no anunciaron públicamente el embarazo. La cantante y primera dama, por su parte, dijo en distintas entrevistas que no quería dar a conocer a su hijo a la opinión pública y que por eso tampoco habría fotos.
Un hijo deseado
Bruni nunca ocultó su deseo de volver a ser madre. Durante un viaje a la India en diciembre de 2010, visitó un mausoleo al que usualmente van las mujeres que quieren quedar embarazadas. Su hermana mayor, la actriz Valeria Bruni Tedeschi, había adoptado pocos meses antes un niña en Senegal.
Al parecer, la misma Carla evaluó en algún momento la adopción si es que no podía quedar embarazada por una cuestión de edad. "No iré en contra de la naturaleza", había dichos en una entrevista con "Figaro Madame".
Al asumir la presidencia en 2007, Sarkozy estuvo acompañado por su entonces esposa Cécilia y los cinco hijos de su familia ensamblada. El hijo en común de los dos, Louis, le deseó delante de las cámaras: "Mucha suerte, papá". Sus otros dos hijos, Pierre y Jean, son fruto de su primer matrimonio con Marie-Dominique.
Pocas semanas después de su separación de Cécilia, el presidente galo se mostró con la cantante franco-italiana y el hijo de ella, Aurélien, a quien se vio sentado en los hombros de Sarkozy durante un viaje de la pareja a Jordania. Debido a la gran cantidad de fotógrafos, el niño se tapó la cara con las manos.
Su madre lamentó más tarde haber expuesto a su hijo al ojo público. "Fue un error, debería haber sabido que iba a haber fotógrafos", reconoció más tarde. Por eso tampoco quiere que haya fotos de su última hija. (DPA)







