Una nena de 9 años complicó a "Huesín"

"Lo agarró de la cabeza y le disparó al pecho". El relato de una pequeña vecina profundizó los indicios acerca de la supuesta responsabilidad del acusado. Desestiman las acusaciones contra policías

ADELANTE. Hernán, el hermano menor de Exequiel, lideró la protesta.
ADELANTE. Hernán, el hermano menor de Exequiel, lideró la protesta.
19 Julio 2003
Una niña de 9 años y un cartonero son los testigos clave que implican en el asesinato de Exequiel Jerez al detenido Juan Carlos "Huesín" Concha, de 23 años. Bajo estrictas medidas de seguridad, ambos declararon ayer ante el fiscal Gustavo Estofán, a quien le habrían dado datos que complicarían notablemente la situación del principal sospechoso.
Por otra parte, en la autopsia se determinó que el disparo que recibió Exequiel, de 15 años, el miércoles pasado a las 17, fue efectuado a quemarropa, con el caño del revólver tocando el cuerpo del jovencito. Exequiel fue asesinado en Chile al 100, en el barrio El Palomar, de Banda del Río Salí. Caminaba con su tía Angela Rivadeneira cuando se resistió a un asalto.
"El chico que tiene la cara manchada le quería sacar las zapatillas, lo agarró de la cabeza y le disparó en el pecho desde cerquita", habría declarado la niña, cuya identidad se mantiene en reserva por su seguridad. La nena atestiguó junto a su madre y una defensora de Menores.

Ayuda bajo presión
El otro testigo, cuyo nombre tampoco se difundió, es un cartonero que vive cerca de la casa de "Huesín", en el barrio Costanera (ubicado en la capital, y separado de El Palomar por el río Salí). Dijo que este llegó a su casa con un revólver en la mano y le exigió que lo ocultara allí.
El defensor de Concha, Gustavo Morales, denunció que el joven sospechoso habría sufrido apremios ilegales, y que por ello confesó ante la Policía y LA GACETA su supuesta autoría del crimen. Al referirse a lo que le dijo a este diario el acusado, Morales señaló que lo hizo en un ambiente coaccionante. "Estaba tan mal por las torturas, que hice que se abstuviera de declarar en la Fiscalía", señaló el letrado.
También denunció que "Huesín" fue sacado por la fuerza de una vivienda vecina sin orden de allanamiento, y que le robaron dinero y otras pertenencias.
La Policía desmintió las acusaciones, mientras el fiscal Estofán relativizó la denuncia. "Lo que me interesa es saber quién mató a Exequiel", afirmó.

Los vecinos salieron a las calles espontáneamente a pedir justicia
"Espero que este delincuente se pudra en la cárcel, que no le haga más daño a nadie. Me arrebató a un hijo excelente, con un porvenir muy bueno", dijo Rolando Jerez, el padre de Exequiel, al término de la marcha que un grupo de vecinos realizó ayer, espontáneamente, hasta la comisaría de Banda del Río Salí.
Hoy a las 11 se inaugurará la comisaría del barrio Güemes de Alderetes, que estará ubicada en la calle Juan Pablo II y Amado Juri, a dos cuadras de donde fue asesinado Exequiel.
Jerez comentó que el lunes a las 10 saldrá de su casa (Progreso al 300) una marcha hacia la plaza Independencia para reclamar justicia. "Mi hijo era una personita muy educada, respetuosa, que no bebía ni fumaba; no le hacía mal a nadie", añadió, sin poder ocultar su dolor, el padre de la víctima.
Jerez y su esposa se constituirán en querellantes de la causa, con el patrocinio del abogado Gustavo Johansson; "para que este crimen no quede impune", explicaron.
Ayer la marcha se generó espontáneamente, cuando los vecinos se congregaron frente a la casa de Jerez.
La movilización fue encabezada por Hernán Jerez, el hermano de Exequiel.

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